La intervención militar ejecutada
por los Estados Unidos en territorio venezolano y la posterior confirmación de
la captura de Nicolás Maduro han generado una fractura diplomática inmediata en
América Latina y en el resto del mundo.
Mientras los gobiernos de corte
liberal y conservador celebran el fin de lo que califican como una
"dictadura criminal", los bloques de izquierda y las naciones con
políticas de no intervención denuncian una violación flagrante a la soberanía regional.
Qué dijo Trump
El mandatario estadounidense, Donald Trump confirmó en su red
Truth Social la intervención a gran escala y la captura de mandatario venezolano junto a su esposa,
que fueron sacados del país.
El gobierno venezolano denunció una "gravísima agresión militar" de Washington luego de que se escucharon fuertes explosiones en la capital y decretó el estado de excepción.
El Ministerio de Relaciones
Exteriores de Rusia emitió este sábado un comunicado oficial en el que condena
de forma enérgica la intervención militar de Estados Unidos en territorio
venezolano.
Moscú calificó los bombardeos
ocurridos durante la madrugada como un "acto de agresión armada"
contra una nación soberana, advirtiendo que este accionar constituye una grave
violación del derecho internacional y pone en riesgo la estabilidad de todo el
hemisferio.
La declaración de la cancillería
rusa se suma al clima de tensión global tras los ataques reportados en Caracas,
Miranda, Aragua y La Guaira. Desde Moscú señalaron que el uso de la fuerza
unilateral por parte de Washington genera una "profunda preocupación",
instando a la comunidad internacional a pronunciarse frente a lo que consideran
una escalada bélica injustificada en la región.
Por su parte, Irán, que mantiene estrechos vínculos con la nación sudamericana rica en petróleo, condenó "firmemente el ataque militar estadounidense".
"El Ministerio de Asuntos
Exteriores de Irán condena firmemente el ataque militar estadounidense contra
Venezuela y la flagrante violación de la soberanía nacional y de la integridad
territorial del país", señaló la diplomacia iraní en un comunicado.
En tanto que, el presidente
colombiano, Gustavo Petro, rechazó los ataques "con misiles" en
Caracas y ordenó medidas en la frontera para atender una posible crisis
humanitaria. Colombia es este año miembro no permanente del Consejo de
Seguridad de la ONU, por lo que el mandatario izquierdista pidió que el
organismo se reúna de "inmediato".
Histórico aliado de Venezuela en la región, Cuba denunció un "terrorismo de Estado contra el bravo pueblo venezolano" y contra América, según una publicación del presidente Miguel Díaz-Canel. El líder cubano pidió una "reacción de la comunidad internacional" contra el "criminal ataque" de Estados Unidos.
Claudia Sheinbaum, presidenta de
México, siguiendo la Doctrina Estrada de no intervención, la mandataria
mexicana condenó el uso de la fuerza. Según informes de Ecoportal y La Jornada,
Sheinbaum ha instado a la ONU a tomar el control de la situación para evitar
una catástrofe humanitaria.
"México no apoya ninguna intervención militar extranjera. La soberanía de las naciones es inviolable y los conflictos deben resolverse mediante el diálogo, no con ataques de precisión o capturas extrajudiciales", dijo la mandataria según el reporte.
El presidente español, Pedro Sánchez, emitió un comunicado
donde reclama la “desescalada” y exige “respetar el Derecho Internacional y los
principios de la Carta de Naciones Unidas”.
El exdirigente político español, Pablo Iglesias, expresó su rechazo al ataque norteamericano con el único objeto de “robarle el petróleo e imponer un gobierno títere”.
En un comunicado oficial, Lula Da
Silva, presidente de Brasil repudió los bombardeos en suelo venezolano y la
captura del presidente Nicolás Maduro. “Estos actos superan una línea
inaceptable y representan una grave afrenta a la soberanía de Venezuela y un
precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional”.
El mandatario brasileño, sostuvo además que “la acción recuerda los peores momentos en la interferencia de América latina y llamó a una respuesta contundente de la ONU.
Asimismo, el canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha (Canciller) sostuvo que el gobierno panameño ha adoptado una postura de "neutralidad activa", centrando sus esfuerzos en garantizar la seguridad del Canal de Panamá ante posibles represalias o inestabilidad en las rutas marítimas del Caribe.
En tanto el expresidente boliviano Evo
Morales manifestó que repudiaba "con total contundencia" el
"bombardeo" de Estados Unidos. "Venezuela no está sola",
añadió el líder indígena en X.
El senador demócrata Brian Schatz
sostuvo en X que Estados Unidos no tiene "intereses nacionales vitales
sobre Venezuela que justifiquen una guerra". "Ya deberíamos haber
aprendido a no meternos en otra aventura estúpida", criticó.
Por su parte, el senador Rubén
Gallego manifestó que se trata de una acción "ilegal": "No hay
razón para que estemos en guerra con Venezuela".
En tanto el presidente saliente de Chile, Gabriel Boric, expresó este sábado la «preocupación y condena» de su Gobierno ante los ataques perpetrados por EE.UU. durante la madrugada contra Venezuela, por lo que hizo un llamado a buscar «una salida pacífica» a la crisis política en el país.
En un mensaje de su cuenta X, el mandatario chileno reafirmó la adhesión de su país a los «principios básicos del derecho internacional», que condenan el uso de la fuerza y exigen la «no intervención». En esa línea, recalcó: «La crisis venezolana debe resolverse mediante el diálogo, y el apoyo del multilateralismo, y no a través de la violencia ni la injerencia extranjera».
Fuente: Agencias de Noticias