Pese a que el Código Civil vigente, ampara su reclamo para la continuidad del pago de cuotas alimentarias por su hija, la Dra. Gisela Subizar, deberá reiniciar un juicio por alimentos contra su expareja, el exsecretario de Gobierno de la municipalidad de Posadas, Fabián Florentín. La abogada confirmó a Agencia Hoy esta novedad judicial, ordenada por el cuestionado juez de familia 2 Roberto Andersson Frank, luego de que el exfuncionario y poderoso empresario del Mercado Central, vuelva a aparecer en el Registro Provincial de Deudores Alimentarios de Misiones, publicado ayer en el Boletín Oficial N° 16.513
La abogada Gisela Subizar ratificó que el exsecretario de Gobierno de Posadas se niega a pasar la cuota alimentaria por su hija y que el juez Franck, la obliga a iniciar un nuevo juicio, contraviniendo a las normas vigentes.
Por otra parte, Subizar ratificó que no demandó ni demandará al Ejecutivo Municipal, por no haber retenido una parte del sueldo del exsecretario de Gobierno de Posadas (2019 – 2023), porque la justicia no libró una orden para que se cumpla con la cuota alimentaria y por una cuestión de ética.
Consultada sobre la no retención de una porción del sueldo del exfuncionario para pagar la cuota alimentaria de su hija, Subizar explicó: “Cuando surge la denuncia del incumplimiento de Florentin y se notifica al poder ejecutivo, el Ejecutivo jamás hizo ningún tipo de acción a los fines de retenerle los montos. Tampoco el juez lo ordenó. Tampoco hizo ningún tipo de retención a los fines de solventar la cuota alimentaria”, recalcó la abogada, sobre el incumplimiento de Florentín, cuando cobraba una dieta como funcionario municipal.
Repreguntada sobre una eventual demanda contra el municipio, Subízar dejó en claro que no va a accionar contra el Ejecutivo. “No lo haría porque, más allá de los que se abusan de la silla donde le otorgan el poder, creo que hay una solidaridad entre ruines. No es el Estado el responsable de pagar los alimentos de una menor. Es el padre y la justicia debería obligar al que tiene que hacer los descuentos, a que haga los descuentos”, fundamentó.
“Eso se malinterpretó, como que yo iba a cobrarle al Estado. Jamás hubo ninguna acción contra el Estado de mi parte, porque tengo entendido que el abuso de poder, no es general. Soy una funcionaria renovadora, por lo cual no puedo decir que la renovación se presta a esto. Son ciertos personajes que se prestan en el [ejercicio del] poder, mal entendido, que se abusan. Solidarizándose con un deudor alimentario que tiene una vida fantástica que todo el mundo la conoce”, disparó Subizar, apuntando al nivel de consumos que tendría el exconcejal, exsecretario de gobierno y ahora empresario del Mercado Central.
El exsecretario de Gobierno de Posadas, Fabián Florentín, continúa siendo “alimentante moroso”

Al respecto, Subizar arrojó un manto de dudas sobre la capacidad de pago que Florentín dice tener y lo que estaría constatado que son sus activos y empresas. “Aparece en todos los medios de prensa como que es operador del mercado, uno de los más representativos del Mercado Central, pero le toman [la justicia] como si no fuera, porque tiene todo [a nombre de] terceras personas”, expresó.
“Yo no entiendo. Por ejemplo, la AFIP [ARCA] no ve eso. Si yo vendo un auto me piden todos los antecedentes míos y yo tengo todo limpio, todo bien hecho, pues yo litigo, entonces yo tengo que ser una persona impecable en todos mis bienes, en todos mis ingresos”, subrayó Subízar, apuntando a que la ARCA no investiga a Florentín, quien tendría su capital y empresas, a nombre de “terceras personas y de sociedad de fantasmas”.
En esta línea, Subizar recordó que Florentín sale “en todas las notas como un operador, pero vos si pedís el tema de inscripción y demás, y él no existe. Y en su denuncia de ingresos tiene propiedades millonarias, que las denuncié en todos los expedientes, pero resulta que el ingreso [declarado por Florentín] es de un 1.500.000 [pesos]”, cuestionó con ironía.
Respecto de cuál fue el juez que habría incumplido con el deber de enviar un oficio al Ejecutivo Municipal para que le retengan una parte del sueldo a Florentín, cuando era Secretario de Gobierno, Subízar dijo no recordar si fue la jueza original de la causa, Julia Marta Alegre [la titular del juzgado de Familia 2, luego ascendida a camarista] o el juez Ricardo Andersson Frank, quien está a cargo del expediente en la actualidad. “Fueron los jueces que entendieron en la causa, entre otros jueces también, porque ese expediente recorrió todos los juzgados. Era como una ‘papa caliente’, justo hablando de un distribuidor de papas. [El Expediente] era una papa caliente que quemaba entonces se lo tiraban [entre sí] Y lo triste es que ya no estando en funciones, [Florentín] continúa teniendo un cierto poder”, se lamentó Subízar.
En esta línea, la abogada remarcó que Frank la obliga a reiniciar un juicio por alimentos, con la mayoría de edad de su hija, que recientemente cumplió 21 años. “Ahora me obligan a iniciar de nuevo un juicio de alimentos contra el mismo personaje que debe obviamente, porque nunca salió del Registro. Él continúa teniendo todos los beneplácitos”, denunció la abogada.

En tono crítico hacia el juez de familia 2 de Posadas, Subizar reveló que el magistrado, le condonó a Florentín la deuda por la obra social de su hija, OSDE. “Desde los 4 años de mi hija yo me haga cargo de la deuda de OSDE. Estamos hablando de dos profesionales y él empresario; y yo funcionaria pública, tengo mi estudio particular”, afirmó.
“Lo que vuelve impotente al ciudadano común es la falta de cumplimiento de lo que significa estar inscripto en [el Registro de Alimentantes Morosos] No significa nada; eso es el yerro. Porque si a vos te condenaran a tener ciertas implicancias o que tengas cuestiones que te sancionen en serio, vos no deberías la cuota alimentaria. Aparte de los montos. Hoy estamos hablando de una persona [Florentín] que se sustrajo continuamente de pagar la totalidad lo que le exigía [la justicia], un exiguo monto, porque es un empresario reconocido, pero paga como si fuera un albañil”, confió Subízar, en referencia a lo que la justicia obligaba a pagar al exfuncionario, como cuota alimentaria, es decir, un porcentaje de los $1,5 millones que declaró como ingresos.
“Son los beneplácitos de haber sido una persona reconocida en el ejecutivo. Ahora de nuevo no paga. [Florentín] debe noviembre, diciembre y enero de la continuidad de la cuota alimentaria. Y no se le hace nada”, cuestionó la abogada y demandante. Aparte, Subízar aclaró que continúa con la demanda porque, después de tantos años de litigio, si se retirara, debería afrontar todas las costas del juicio que inició el propio Florentín.
Sobre ese punto, Subízar reveló: “Él inicia las acciones legales de alimentos preguntándole a la jueza cuánto debía pagar, como si uno no sabe cómo padre, cuánto gasta un niño. A algún político le puede preguntar cuánto gasta el hijo, para tener una idea. O a la novia [de Florentín] que tiene hijos, también le podría preguntar cuánto gasta por los hijos”, sostuvo, filosa, la abogada. “Si yo me retiro de litigar, tendría que hacerme cargo de las costas de todo el proceso iniciado por Florentín y me significaría entregar la casa de mi hija para pagar los honorarios”, completó.
“Yo tengo que seguir litigando con 21 años de mi hija, porque sería aceptar que no necesito los alimentos”, insistió la abogada. Sobre este punto, Subizar ratificó que su hija estudia abogacía en la Universidad Católica, pero el juez Frank, “decidió que para la continuidad [de la cuota alimentaria] Tengo que iniciar el juicio nuevamente. Y la cuota provisoria, [Florentín] es el tercer mes que no la paga”, machacó la abogada.

Descargando munición gruesa contra el juez Frank y el exsecretario de gobierno Florentín, la abogada planteó que este tipo de juicio, por “la liviandad con que se los tramita, la persona [demandada] no ha aprendido en 21 años, que le debe pagar los alimentos a su hija. Más allá de no darle ningún tipo de atención, de ningún tipo extrajuicial”, aclaró.
Para Subizar, es esencial que forme parte del debate público, “la falta de rigurosidad que se tramita un piso en algunos casos”, mientras que en otros, “el cliente está puede ir preso”.
Volviendo a la cuestión del reclamo por las cuotas alimentarias de su hija, Subizar enfatizó: “Esta estudiando la carrera de abogacía y yo pido la continuidad ante el Juez Andersson Frank, dos meses antes que concluya, después de una vida sin pagar alimentos completos. Y obviamente dejaron caer”, se quejó Subizar.
Florentín, “ahora ya no está en el poder ejecutivo”, pero “obviamente que todo eso [el reclamo] cayó un saco roto. [Florentín] está denunciado y está inscripto con dos expedientes en el registro de deudores alimentarios, y hasta la fecha veo que circula en su auto y no debería tener carnet, no debería tener empresas, ni trabajar con el Estado y lo sigue haciendo”, fustigó Zubizar.
“Hay una connivencia, y favoritismo de ciertos personajes deudores. Él [por Florentín] sale del país, no tiene un problema. Sale manejando su auto y el carnet [de conductor] no creo que le dure 20 años un carnet. Mi hija tiene 21 años y todo el mundo [poder judicial, municipio] se solidarizaron en lograr que este señor [no pague]”, reflexionó la abogada.

Asimismo, Subizar apuntó a que no es creíble que Florentín declare ingresos por $1.500.000 para establecer la cuota alimentaria –un 20% serían $300 mil mensuales–. “Es decir que todo el poderío económico de las casas que tiene a su nombre, de todas las cuestiones vehículos empresas que sabemos que son de él, del mercado central, que niega que son [suyas] porque tienen el nombre de terceros, todo eso, él lo hizo con el sueldo de secretario de la municipalidad. Es tristísimo”, dijo.
Sobre la capacidad económica del excolaborador del exintendente Joaquín Losada, Subízar recordó: “El presidente del Mercado Central determinó los horarios de ingreso y egreso y que es el dueño de uno de los dos o tres puestos más grandes de operadores y cámaras del mercado. Se probó todo pero la justicia mal entendida, de los que operan ocupando un poder que no es el que le da la ley, se solidarizan con el deudor alimentario”, reiteró.
“Hay mal desempeño de la justicia: el padre debe pagarle los alimentos [a la hija] En el caso de mi hija, ya universitaria con notas de 9 y 10, ahora tenemos que de nuevo iniciar el juicio por alimentos. [El juez Frank] hizo iniciar nuevamente un juicio de alimentos, cuando ya estaba fijada una cuota”, reveló Subízar, quien resaltó que pese a los reveces judiciales, su hija continúa con su desarrollo profesional.
Por último, Subízar ponderó: “Lo tremendo sería que mi hija hubiera fracasado en su vida, ante la solidaridad del poder judicial [para] que este hombre no cumpla. Pero la verdad es que, gracias a Dios yo pude hacer frente y mi hija tiene una vida promisoria. Pero en muchos casos no ocurre eso”, finalizó.