Este miércoles, Romina Coronel ratificó las denuncias que hizo públicamente y en la Justicia por una presunta mala praxis en la que habrían incurrido médicos y personal del Hospital Favaloro de Posadas, que desembocaron en el fallecimiento de su esposo, Alejandro Charón, de 39 años. En diálogo con LT4, la mujer brindó detalles de todo lo ocurrido con su marido desde el 20 de julio, cuando sufrió un accidente vial trabajando como chofer de una plataforma y fue dado de alta en el Hospital de Villa Cabello de Posadas, según la denuncia, con un diagnóstico errado.
“Me quedé sola, sin trabajo y con tres niños menores”, recalcó Coronel, insistiendo en que su marido era el sostén de su hogar.
Coronel dijo a este medio que se encuentra “en pleno proceso de duelo, sacando fuerzas de no sé dónde para que se haga justicia por lo que pasó con mi esposo. La verdad es que es una situación donde se pudo haber prevenido y hoy él estaría sentado a lado mío y no enterrado”, manifestó la mujer.
“El día 20 de julio, siendo las 6.30 aproximadamente de la mañana, él se encontraba haciendo Didi con el auto, un Ford Fiesta, y según las pericias de la seccional 6ta, que fueron los que acudieron al accidente y le asistieron a él, dicen que reventó el neumático del lado del conductor y eso hizo que el auto desvíe atravesando el boulevard de la avenida Monseñor de Andrea y colisione contra un árbol”, describió Coronel, en contacto con este medio.
Según la mujer, su esposo fue llevado al Hospital Favaloro, “en donde en teoría recibe atención médica. Siendo las 7 y media de la mañana la policía, porque yo vivo en la chacra 130, es muy cerquita de la avenida Monseñor De Andrea y Almirante Brown, me avisan del accidente y me dicen no se preocupe que él salió lucido. Llego a las 8 de la mañana al hospital y me dicen que está en estudio, y que no le puede ver”, contó Coronel.
Alrededor de las 10, después de dos horas de espera, se acerca al personal presente en el Favaloro, que según ella serían un administrativo y un camillero, y este último le permite encontrarse con su marido. “Me abre la puerta de la emergencia y le da un golpe y le dice: ‘amigo te podés ir’. ‘Él está de alta, no tiene facturas, así que se puede ir’, dice”, confió Coronel, incriminando a este camillero.
Según la mujer, por estar en estado de shock, no atinó a pedir indicaciones, recomendaciones o recetas sobre lo que debería hacer su marido, aún ensangrentado por los golpes que sufrió en el siniestro vial. “Lo primero que hicimos fue volver con él lastimado hasta la zona del accidente para ver cómo había quedado el auto”, sostuvo.
“Pasaron cuatro días y él estuvo con mucho dolor, pero no quería ir (al médico) de testarudo también, porque él decía: ‘me dijeron que no tengo fractura, debe ser por el cinturón de seguridad que tengo dolor en el pecho’. Estos cuatro días estuvo con un analgésico, se automedicó, con el ibuprofeno, como hacemos la mayoría de las personas. Y bueno, el día 24 viajaba en el colectivo 304 de la empresa San José, se desvanece y convulsiona según fuentes del inspector”, describió Coronel, señalando lo ocurrido previo a la internación en el Hospital Madariaga.
De acuerdo con la denunciante, a su marido lo trasladaron de urgencia y fue puesto en coma inducido con respirador. En el hospital central, “me dicen, él está con un hematoma en el hígado, se encuentra con la clavícula derecha fracturada, dos costillas derechas fracturadas también. Tiene una inflamación cerebral y una contusión pulmonar, debido a este golpe del pulmón”, señaló Coronel sobre lo que le dijeron en el Madariaga sobre las lesiones de su marido.
Según la denunciante, en el Madariaga especularon que el agravamiento del cuadro se dio en esos días en los que no fue tratado por las lesiones y “juntó líquido más sangre, y se bronco aspiró y lo que hizo es una infección”. “Pasaron 11 días y estaba en estado crítico, la infección fue avanzando y los antibióticos evidentemente no pudieron hacer nada por su infección. Y terminó falleciendo por un shock séptico el día 4 de agosto”, detalló Coronel, que se presentó como querellante contra el Hospital Madariaga y los profesionales y personal de salud que vieron a su esposo el 20 de julio en la guardia.
“Busco justicia por la negligencia médica del hospital Favaloro. Si ellos lo hubiesen dejado en observación las 24 horas o lo hubiesen derivado al Madariaga, en ese mismo día, él estaría acá, o sea, se hubiese prevenido. Hoy en día tengo una denuncia penal hecha contra el hospital. Hay un sumario judicial, está en pleno proceso de investigación. Por eso no puedo dar nombres precisos de las personas que estuvieron y en teoría supuestamente le asistieron a él”, detalló Coronel, confirmando que cuenta con un abogado e impulsa una causa penal.
Consultada sobre si le enviaron una carta documento, Coronel confirmó que así fue, porque el médico involucrado la intimó a retirar posteos acusatorios en las redes sociales, que hizo el 4 de agosto, cuando falleció su marido. “Este señor, me está intimando a borrar de las redes sociales el escrache al hospital”, contó la mujer, que aseguró que los posteos no eran individualizados y que supo de la identidad del involucrado, por la carta documento y no antes.
Otro dato importante de la causa es que Coronel solicitó la historia clínica de Charón y se la entregaron, junto a una placa radiográfica que no mostraría una fractura. La mujer desconfía con que la placa correspondía a su marido. “Yo estuve dos horas en la sala de espera y nadie se acercó. Yo no sabía que el camillero estaba apto para dar alta. Pero dijo que ‘no tiene fractura, se puede ir de alta’. Tampoco me dieron ni siquiera un papel donde diga mi indicación médica, o que vaya a otro médico”, se quejó la mujer, que radicó la denuncia penal, el 7 de agosto pasado.
Desde entonces, a casi una semana de radicada la denuncia, según Coronel ninguna autoridad del Ministerio de Salud Pública o del Hospital Madariaga de comunicó con ella o su familia. “Todavía no tuve ningún llamado de nadie. Supongo que esta semana voy a tener alguna respuesta por parte del juzgado”, contó la mujer, añadiendo que conoce el nombre del médico responsable del presunto mal diagnóstico y la no derivación.
Sobre el final de la entrevista, Coronel se refirió a lo que le diría a los presuntos responsables de la muerte de su marido, por el diagnóstico deficiente después de un traumatismo grave. “Que hubieran tenido un poco más de corazón, de ganas de hacer su trabajo bien. Porque hoy en día yo me quedé sola, sin trabajo. Él era el sostén de la familia. Y me quedé con tres niños menores. No siento ganas de decirle nada porque nada de lo que yo haga este va a devolverme a mi esposo Alejandro”, reveló con crudeza.
“No tengo ganas de nada; no sé dónde saco fuerza para poder reclamar y para que no pase estas cosas a otras personas. Hoy en día están sufriendo mis hijas y yo también porque son 22 años que estuvimos juntos. Es mi compañero. Desde los 16 años que somos novios de la adolescencia y estábamos criando nuestras hijas juntos”, remató la mujer.