Como ya se informó, la actriz
estadounidense Diane Keaton, ganadora de un Oscar por su papel estelar en
‘Annie Hall’, falleció este sábado a los 79 años, en California, según confirmó
su familia a medios locales.
La estrella nacida en Los Ángeles
en 1946 comenzó su prolífica carrera cinematográfica encarnando papeles en
comedias, pero saltó a la fama universal con ‘El Padrino’ (1972) de Francis
Ford Coppola, donde encarnó a la esposa de Michael Corleone (Al Pacino);
personaje que volvería a interpretar en las siguientes dos partes de la saga
escrita por Mario Puzo.
En 1977 alcanzó la cúspide de su carrera artística cuando
protagonizó ‘Annie Hall’, de Woody Allen: la cinta recorrió exitosamente el
mundo y en Hollywood fue aclamada, ganando Óscars a mejor película, mejor
director, mejor guion original y mejor actriz principal para Diane; rol por el
cual la actriz también obtuvo un Globo de Oro y un BAFTA.
Le siguieron papeles destacados
en películas que alcanzaron fama y prestigio internacionales, como ‘Manhattan’
(1979), también de Woody Allen; ‘Reds’ (1981), de Warren Beatty, y ‘El club de
las divorciadas’ (1996), de Hugh Wilson, entre muchos otros títulos que la
tuvieron en su reparto como protagonista, manteniéndose activa hasta 2024.
El amor, los hijos y los
sombreros de Diane Keaton
Nunca se casó por propia
decisión, pero mantuvo romances con directores y actores de su generación, como
Woody Allen, Al Pacino y Warren Beatty. Además, adoptó a una niña llamada
Dexter, en 1996, y a un niño, Duke, en 2001. "La maternidad me cambió para
siempre. Es la experiencia más completa que jamás tuve", supo declarar.
En cuanto a su negativa a
contraer matrimonio y formar una pareja estable, en una entrevista de 2019
declaraba: "Creo que soy la única de mi generación que ha sido una mujer
soltera toda su vida. No creo que hubiera sido una buena idea para mí casarme”.
En ese sentido, confesaba:
"Yo sabía que no quería ser esposa de nadie ni madre demasiado joven; de
hecho, los amores de mi vida no fueron mis novios sino todos los actores que
besé en pantalla, porque con ellos no sentí nervios ni vergüenza, sólo me
entregaba a un momento mágico".
Conocida popularmente también por
usar sombreros en sus películas y cotidianamente, Keaton consideraba que
ofrecen una protección porque ocultan "una multitud de pecados. Fallas,
ansiedad, cosas como esa”.
“No me sentiría cómoda con una
falda corta o algo corto con mis brazos libres por ahí, y siempre me han
gustado los sombreros. Enmarcan una cabeza, pero por supuesto nadie piensa
realmente que son tan grandiosos como yo lo creo. Y los sombreros también te
protegen del sol… Yo he tenido algunos cánceres de piel".
Además creó su propia y
revolucionaria manera de vestirse: además de sombreros apostó por los
pantalones, los chalecos y las corbatas, siendo profusamente imitada tanto en
el cine como en la vida real.
Fuente: M1