Cumplida la formalidad de las audiencias públicas no vinculantes, el costo del transporte urbano de pasajeros en el Gran Posadas sufrió un incremento muy significativo, aunque mucho menor que el solicitado por las empresas del Grupo Zbikoski, que controlan más del 90% de las líneas del Sistema Integrado de Transporte Metropolitano y pretendían un boleto de $4.000 o $5.000.
Por medio de la Resolución Nº 001/2026 de la Comisión Ejecutiva Coordinadora del Sistema Integrado de Transporte Metropolitano, publicada en el Boletín Oficial de la provincia de Misiones, este viernes, se concretó un incremento en el costo del boleto urbano, que en Posadas, llevó el valor de $1.050 a $1.365, con medios electrónicos de pago. Se trata de un incremento del 23% respecto del valor fijado en enero del 2025.
La medida, firmada por el Subsecretario de Transporte René Kegler, y los alcaldes Leonardo Stelatto (Posadas), Luis Ripoll (Garupá) y Carlos Flores (Candelaria) comenzará a regir desde mañana, sábado 10 de enero de 2026, y alcanza tanto a los servicios urbanos de Posadas, Garupá y Candelaria como a los tramos interurbanos que conectan a estas localidades. Los valores varían según la ciudad, el recorrido y la forma de pago, con montos más elevados para quienes abonan sin sistema electrónico.

Con el uso del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE Misionero), SUBÍ (Sistema Único de Boleto Inteligente) Misionero o tarjeta con QR estático, el boleto urbano pasó a costar $1.365 en Posadas y $1.456 en Garupá y Candelaria.
En tanto, para los servicios interurbanos, las tarifas quedaron establecidas en $1.774 para los tramos Posadas–Garupá y Candelaria–Garupá, mientras que el recorrido Posadas–Candelaria asciende a $2.073.
En tanto, para quienes utilicen el servicio sin SUBE, SUBÍ o QR, es decir, pagando en efectivo los valores son considerablemente mayores. El boleto urbano cuesta $1.800 en Posadas y $2.000 en Garupá y Candelaria. En los recorridos interurbanos, el pasaje alcanza los $2.500 en los tramos Posadas–Garupá y Candelaria–Garupá, y llega a $2.700 para el trayecto Posadas–Candelaria, el más caro del sistema.
De acuerdo con el diario Primera Edición, en la Resolución 001/26 de Kegler y los intendentes del Gran Posadas, argumentan que el incremento responde al proceso inflacionario y al aumento sostenido de los costos operativos, entre ellos combustibles, insumos y servicios esenciales para el funcionamiento del transporte público.
El texto también recuerda que los municipios tienen competencia para fijar las tarifas urbanas, mientras que la Provincia, a través de la Subsecretaría de Transporte, es la autoridad encargada de definir los valores interurbanos dentro del SITUM. No hay ninguna mención, a los pedidos de nulidad de la Audiencia Pública, que se realizó en día laborable, dificultando la participación de los usuarios.

El boletazo, que se concreta en plenas vacaciones y con la mayoría de los usuarios desmovilizados, afectará a la economía diaria de los sectores más postergados. Justamente, los que dependen del transporte público. Pese al avance del transporte por aplicaciones como UBER y DIDI, no se conoce oficialmente, qué cantidad de pasajeros son transportados en el Gran Posadas, diariamente.
Ese dato, que el Ejecutivo Municipal de Posadas tendría que conocer por informes de la empresa Servicios Urbanos SA –encargada del boleto prepago con SUBE Misiones y SUBI– y a su vez, difundir al Concejo Deliberante, es clave para determinar la ecuación que relaciona la cantidad de pasajeros transportados con los kilómetros recorridos por los colectivos.
De hecho, hay una ordenanza vigente desde hace más de una década, que obliga al intendente a informar a los concejales posadeños sobre esos números. La norma fue publicada el 8 de agosto del 2014, en el Boletín Oficial Municipal N° 658 y está disponible en el Digesto Municipal de Posadas. Sigue vigente, pero no se estaría cumpliendo.

El único indicio de la cantidad de pasajeros que diariamente toman el colectivo en Posadas, lo brindó el propio CEO del Grupo Z, Marcelo Zbikoski, a principios del 2020, cuando dijo en una entrevista radial que, en tiempos de pandemia del coronavirus, la cantidad de usuarios había bajado de 110 mil a 8 mil diarios.
Con esos números y estimando un promedio de 220 mil boletos diarios, las empresas de colectivos estarían recaudando diariamente, unos $300.300.000 por día. Eso si es que todos los usuarios emplearan las tarjetas SUBE Misionero o las billeteras de Servicios Urbanos SA, lo que no es real, porque persiste el pago en efectivo, en parte, por las deficiencias del boleto prepago –escasos lugares de recarga para las tarjetas, problemas técnicos con la App se SUSA, etc.
En realidad, los números de facturación de las empresas de colectivos serían más altos, a menos que se haya desplomado la cantidad de pasajeros. Ese es un escenario que no es impensable, porque los colectivos operan con horarios reducidos –con frecuencias de hasta dos horas entre micros–, no circulan después de las 22 –varias líneas hacen esto– y, en consecuencia, muchos usuarios terminan optando por el transporte por aplicaciones.
El Grupo Zbikoski estaría facturando, como mínimo, unos $100 millones diarios en Posadas