En las últimas horas, Javier Milei abrió una inédita crisis diplomática con Brasil al insultar al presidente Luiz Inácio “Lula” Da Silva en su propio país, en un acto en San Pablo con el candidato opositor Flavio Bolsonaro. Más eufórico y descontrolado de lo habitual, Milei llamó a Lula “ladrón” y “presidiario” y lo acusó de intervenir en las pasadas elecciones argentinas para que ganen “los zurdos de mierda”.
Según publicó el portal LPO, la crisis diplomática se consumó a las pocas horas cuando el canciller brasileño, Maurio Vieira, llamó en consulta a su embajador en la Argentina, Julio Bitelli, un paso que suelen dar los países para mostrar un profundo desagrado y que puede derivar o no en la ruptura de relaciones.
Este sábado, Milei fue ovacionado por la militancia bolsonarista durante el acto del principal opositor a Lula. Su ingreso al escenario del gimnasio donde brindó su discurso estuvo precedido por los acordes de “Panic Show”, la canción de La Renga que también utiliza en Argentina para cada una de sus intervenciones de campaña.
En su discurso, se refirió a los partidarios del “socialismo” como “los zurdos de mierda” y agredió verbalmente a Lula en los pocos pasajes en que se apartó de la lectura de un texto de 8 páginas de extensión.
El Presidente argentino dijo que los argentinos son “profetas de un futuro distópico”. “Hemos vivido las consecuencias de tomar el camino del socialismo hasta el final y hemos visto cómo los zurdos de mierda nos hundieron en la pobreza”, opinó el presidente ultraderechista que mantiene los salarios prácticamente congelados, mientras desregula los costos de los servicios y el combustible.
Justo en ese momento, se cortó el sonido del micrófono y Milei se permitió el primer agravio directo contra Lula. “Che, ¿los micrófonos estos quién los mandó a tocar? ¿El ladrón?”, preguntó para que lo aplaudieran los asistentes al evento del Arena Pacaembú.
También recordó que Lula apoyó a Sergio Massa en 2023. “Tenía un vecino que se metía en la política de Argentina para tratar de torcer la historia en favor de los zurdos de mierda”, indicó en referencia a Lula.
En otro pasaje, asemejó la discusión política argentina con la brasileña, a partir del antagonismo con las expresiones políticas que, en ambos países, a su criterio, provocan zozobra en los inversores. “Si en la Argentina tenemos como factor económico lo que llamamos el 'riesgo Kuka', acá, en Brasil, hoy tienen el 'riesgo Lula'”, dijo.
Además, se quejó de que el Supremo Tribunal Federal no habilitara su visita a Bolsonaro padre, condenado por fogonear un golpe de Estado, al desconocer su derrota en el balotaje presidencial frente a Lula. Milei criticó al juez Alexandre de Moraes, quien le negó la solicitud, y lo llamó “basura calva”.
Por su parte, Lula participó de un acto en Campiñas para apoyar el candidato Fernando Hadad, en la disputa por ese distrito. Desde allí, lanzó un tiro por elevación sin nombrar a Milei: “que nadie de fuera intente interferir en nuestras elecciones”, expresó.
El Presidente argentino, que viajó acompañado de su hermana, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno, había estado más temprano en el Palacio dos Bandeirantes, sede de la gobernación paulista. Allí se reunió con el gobernador Tarcísio de Freitas, también referente del bolsonarismo.
Conocidos los insultos de Milei a su par Lula Da Silva, el titular del PT brasileño, Edinho Silva, quien consideró que “resulta inaceptable que un jefe de Estado extranjero visite nuestro país y se dirija a sus poderes constituidos de manera irrespetuosa”. Y agregó que “no sorprende que el actual presidente de Argentina se comporte así”.
“Al fin y al cabo, existen numerosas situaciones recientes en las que ha demostrado no estar a la altura del cargo que ostenta”, completó Silva.
Silva declaró ante la red O'Globo que “Brasil es un país democrático y soberano. Nuestra democracia permite el debate de ideas, en el que las posturas contradictorias pueden y deben alimentar las discusiones sobre el futuro del país, especialmente en el contexto de una disputa electoral como la que estamos viviendo”, sostuvo.
Sin embargo, advirtió que cualquier autoridad de su gobierno puede ser criticada “siempre y cuando estas se realicen de la manera y en el momento adecuados”.
Un experimentado diplomático brasileño, ya retirado, comentó este sábado que “los insultos desaforados de Milei a Lula en territorio brasileño constituyen el más grande papelón en la historia diplomática entre ambos países, cofundadores del MERCOSUR”.
“Que, sin mediar una guerra o tan siquiera un conflicto fronterizo menor, un presidente en funciones cruce la frontera a un país hermano a insultar como un demente al Jefe de Estado y a la cabeza del Poder Judicial de su máximo socio comercial solo puede explicarse desde la locura personal del agresor”, sentenció Silva.