Este martes se publicó en el Boletín Oficial nacional, la Resolución 146/2025 del nuevo Directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate, que eliminó y reformó normas que durante décadas estructuraron la actividad yerbatera, en línea con el mandato de modernización y libre mercado impuesto por el gobierno del presidente ultraderechista Javier Milei, a través del DNU 70/23 y del Decreto 812/25.
El Directorio resolvió terminar con las Resoluciones 15/2003, 37/2007 y 103/2017, al considerar que se encuentran desactualizadas, resultan incompatibles con el nuevo marco normativo o introducen restricciones que afectan la libre iniciativa privada. Casualmente, este lunes, el nuevo directorio Conformado por el nuevo presidente del INYM Rodrigo Martín Correa, y los directores Gerardo Ramon Vallejos; Ricardo Maciel; Elian Roberto Genski; Herminda María Gabur; Gustavo Barreiro; María Soledad Fracalossi; y Gerardo Daniel López, tuvo su primera reunión formal.
Conocida la medida, diversos dirigentes yerbateros y agrarios de Misiones, salieron a cuestionar esta nueva desregulación sobre los controles de calidad. “La desregulación en control de calidad y liberar la cosecha octubre y noviembre, son medidas para el avivado, pero un error grave para la calidad del producto”, arrancó diciendo el referente Cristian Klingbeil, extitular de APAM (Asociación de Productores Agrarios de Misiones).

“Cosechar yerba en octubre y noviembre es suicida para un productor. Cuando la yerba recién empieza a brotar, excepto (casos) muy aislados, por problemas de heladas. Pero normalmente ya lo que no se cosecha en septiembre, es difícil que te pongas a cosechar en octubre, noviembre. No llega al 0,5% (el porcentaje de) los productores que necesiten o (piensen que) estaría mejor cosechar en mes de octubre”, comentó Klingbeil a Agencia Hoy.
En esta línea, Klingbeil explicó que ya es “un error grave para quien hace cosecha tradicional, a mano, cosechar en el verano la zafriña. Los que hacen (cosecha) mecanizada, sí tienen que cosechar, pero sale el broto hoja muy tierna y no es buena la yerba cuando se cosecha muy tierna. Es una yerba muy amarga, que por más que hagas el estacionamiento que quieras. Es amarga no se va ese ese ese amargor que provoca cosechar cuando la hoja es tierna”, explicó el referente tealero y yerbatero.
“Lo ideal es cosechar con la hoja lo más madura posible. Así que no son medidas que van a hacer que se cosechen más kilos, de ninguna manera”, insistió.
Asimismo, Klingbeil prosiguió detallando: “La planta no te va a dar más rendimiento por cosechar esos meses, o porque se agrega una cosecha más. No va a pasar eso, no influye en eso”, dijo.

En cambio, la desregulación de los controles, impulsada por la resolución 146/25, sí afectará a la calidad de la yerba mate envasada. “Si queremos ganar mercado, si queremos competir en el exterior, lo que más hay que cuidar es la calidad. Y yo lo único que veo que se están tomando medidas que van en contra del control y el cuidado de la calidad”, alertó.
“Ya teníamos problemas incluso con el INYM con todas sus facultades. Había muchas cuestiones delicadas y cosas que no se hacían bien, con el tema de calidad”, recordó Klngbeil planteando que aparecían “algunos lotes con exceso de palo”, y había “muchas dudas sobre las yerbas compuestas”. “Ese tipo de cosas, ya se veía antes con los controles que deberían haber habido. Ahora si vas liberando, nos vamos a pegar tiros en los pies. Vamos a espantar consumidores y nosotros dependemos el consumidor”, manifestó el productor.
Para este referente, las medidas de desregulación que impulsa el ministro Federico Sturzenegger, tienen que ver con el desconocimiento, o con el asesoramiento malintencionado. “Hay muchas medidas que se están tomando desde una oficina en Buenos Aires con muchísimo desconocimiento de la actividad, de la cuestión biológica de la planta, y la cuestión de la calidad. También hay que ver el asesoramiento de algún mal intencionado que puede haber seguro. No tendría duda de que haya alguien que quiera ser, o esté acostumbrado, o quiere estar más libre para hacer porquería y quiere que el Estado, le deje libremente hacer porquería, y meter en un paquete”, fustigó Klingbeil.
“Somos expertos en creernos vivos, hacer porquería y son tiros que nos damos en el pie”, se lamentó el referente, y amplió: “después cuando caiga el consumo porque la gente se asqueó, le cayó mal o se espantó de la acostumbre de tomar mate, no le lloremos a nadie, porque hoy festejamos desregulaciones”. Además, machacó con sarcasmo: “sigamos festejando si por esas cuestiones perdemos consumidores también.”

Por otra parte, Klingbeil se mostró muy preocupado “por la situación en la que está entrando la actividad yerbatera. Cuando uno creía que ya se llegó lo peor. resulta que te encontrás con nuevas noticias cada día y te preocupa cada vez más”, expresó.
De acuerdo con el productor, se están viendo “cooperativas que están con problemas de incumplimiento con el pago con los productores, porque rebotan los cheques, o porque no le pueden hacer la transferencia que habían acordado. El productor que necesita justo en un momento tan delicado, como el fin de año, en la que uno quiere pasar un poco más tranquilo, después de un año tan difícil. Y que te digan que no deposites el cheque porque va a rebotar, o no te voy a poder hacer la transferencia, desanima mucho y te calienta”, se quejó.
“Duele mucho. Un productor que quería tener su sidra y su pan dulce, hoy mucho no la van a poder mirar”, sostuvo el productor de la zona centro de Misiones, quien insistió en que los grandes supermercados “están por debajo de su 50 por ciento de su capacidad en atención a la gente”, y “con aumentos bastante importantes”.
“Hoy se está pagando la yerba que se está cosechando 180 pesos (el kilo de hoja verde) y con toda la modernización que quiere el Estado”, ironizó Klingbeil en referencia a los precios que imponen los grandes molinos a los pequeños productores, que según la grilla de costos del INYM, deberían estar cobrando por encima de los $423 a valores de octubre.

Y en lo que describió como relaciones cuasi feudales en el sector yerbatero, Klingbeil planteó que las cosechas “se paga con orden de compras, se pagan con especias, pagan con cheques, se pagan con algo de plata, se pagan con vales de combustible, se pagan de todas las maneras. Antes que salga la ley de modernización laboral nosotros ya estamos aplicando”, soltó caustico, el dirigente yerbatero.
Pero “el productor no está contento con esta modernización porque le hubiera gustado agarrar directamente, el efectivo. Al tarefero también y hoy está laburando por una orden de compra”, manifestó Klingbeil, añadiendo que los bajos precios actuales arrojan un manto de duda sobre lo que se pagará en la cosecha gruesa de la yerba mate, en el primer trimestre del 2026.
“Con el INYM, nos guste o no, estemos de acuerdo o no, que no se ponían de acuerdo (en el precio) e iba a laudo (del gobierno nacional) nunca pasamos tres años seguidos de malos precios y malos pagos en la yerba”, sentenció.
En tanto, Klingbeil sostuvo que descree que haya sobreproducción de materia prima, y que esto explique la caída de los precios, por la sobreoferta. Al contrario, “falta de mantenimiento en los yerbales, caída de producción, de fertilización y todo ese tipo de cosas, además del ataque de plagas, rulo, ácaro. No me parece que haya superproducción, más con la creciente exportación y todo ese tipo de cosas, no me parece”.
“Pero hay una oportunidad (con la desregulación de Milei) que algunos la están aprovechando y están haciendo una muy buena plata porque la yerba en góndola no baja, pero a los productores los siguen castigando día a día”, concluyó.