De acuerdo con las estimaciones de organizaciones sindicales de docentes de Misiones, en la provincia, el gobierno destina $350 por día y alumno para la provisión de la copa de leche –desayuno o merienda– en escuelas de jornada simple y $700 a las escuelas de jornada completa.
El referente del Frente de Trabajadores de la Educación en Lucha (FTEL) y de la Central de Trabajadores Argentinos Autónoma – Misiones, Leandro Sánchez, dialogó con Agencia Hoy y reveló que llegan al dato del dinero por día y por alumno que se destina a la alimentación en comedores escolares, a través de un cálculo estimativo.
Según confió Sánchez, desde el FTEL y otras organizaciones docentes, consultan a directores y directoras de escuelas, cuánto dinero se recibe para servir alimentos. Luego dividen esa cifra por la cantidad de alumnos de cada establecimiento. El cálculo muestra números más bien exiguos para asegurar desayuno o merienda (Escuelas de Jornada Simple) o desayuno y almuerzo (Escuelas de Jornada Completa)
Sin embargo, los problemas laborales suscitados por el ajuste contra la educación pública que instrumenta el gobierno nacional, en un contexto de recesión y crisis económica, se observan en diversos ítems, no sólo en la alimentación de los estudiantes misionero.
En tono crítico al ofrecimiento y pauta salarial que hizo el gobierno provincial y que avaló el sindicato ultraoficialista UDPM (Unión de Docentes de la Provincia de Misiones), Sánchez insistió en que, más allá de los problemas salariales, se podría discutir sobre otras cuestiones que hacen al funcionamiento de las escuelas. “Yo creo que ahí no sería tan difícil, pero sigue pasando. Una maestra me dice que cada hora gasta una tiza y la caja de tiza, la tiene que comprar ella”, contó.
“¿En serio no pudieron llamar a una licitación para que haya suficiente tiza en la escuela? Eso no sería un problema (de financiamiento) tan grave como el aumento de salarios que nos saque de la pobreza. Sin embargo, tampoco pasa”, recalcó Sánchez.
En cuanto a la inversión estatal en los comedores escolares, Sánchez explicó: “Consultamos con varios directores y ellos nos cuentan lo que le mandan por mes. Nosotros dividimos esa cantidad por mes, dividido a los 20 días y dividido a la cantidad de alumnos. En este momento da 700 pesos por día por alumno para escuela de jornada completa. Son 700 pesos con los que hay que dar desayuno y almuerzo”, reveló.
En tanto, Sánchez planteó que el sostenimiento de los comedores, se apoya en las contribuciones de las comunidades educativas. El almuerzo “se da igual, increíblemente. ¿Por qué se da igual? Porque hay gente que colabora, los vecinos, los padres. Hay comerciantes, que colaboran, pero baja la calidad. La leche es una utopía, es mate cocido con torradita, que sacia momentáneamente pero no ayuda a crecer”, expresó.
“Y eso es lo que está llegando a una escuela de jornada completa. Una escuela de jornada común es la mitad. Para la copa de leche por ejemplo, son 350 pesos por día por alumno. Ahora eso es insostenible en un contexto donde hay problemas económicos, hay problema con la (producción de la) yerba, donde el té viene arrastrando una realidad bastante difícil y los trabajadores están en esa, con trabajadores yéndose a Brasil”, declaró Sánchez, apuntando al fenómeno del éxodo por motivos laborales.
Al respecto, Sánchez contó que el fenómeno de los trabajadores que emigran a Brasil en búsqueda de mejores salarios, no está afectando únicamente a los obreros rurales –los tareferos y otros cosecheros–, sino también a los docentes misioneros. “Nosotros tenemos delegados de nuestros sindicatos que han renunciado al magisterio para ir a trabajar a Brasil”, confió Sánchez.
Y añadió: “Hay que tomar esa decisión de irse. La verdad, al principio (del gobierno de Javier Milei) eran tareferos que iban y volvían. Ya no son solo tareferos. Hay otros trabajadores que también se van buscando algo mejor”, recalcó.
Repreguntado, Sánchez admitió que en el caso de los docentes misioneros que se mudan al Brasil, dejan la profesión educativa. Revalidar el título docente en el vecino país, es prácticamente “imposible, porque la gente tiene que aprender el portugués. No es solo hablar, hay que escribirlo y correctamente. Se van a trabajar en otra cosa”, enfatizó.
“Tenemos más de un caso y la verdad que es tremendo porque el país, la provincia, puso plata para formar a ese docente, para hacer cursos, para tener unos años de antigüedad y un día dice, ‘me voy a trabajar en supermercado porque no me alcanza’”, manifestó Sánchez.
En esta línea, Sánchez remarcó: “La verdad que es una situación muy penosa. Todo eso nosotros contamos en las mesas (salariales): que falta la tiza, que no alcanza la comida, que no tiene donde anotar las faltas de los alumnos. Y eso no sería alguna cosa tan traumática, pero sin embargo sigue pasando”, enfatizó Sánchez, aludiendo a la falta de libretas para registrar las asistencias.
“Todo eso influye en la calidad educativa, sin duda”, alertó.
Asimismo, Sánchez insistió en que los bajos salarios en el sector docente, obligan a los trabajadores a dedicarse a hacer changas que limitan el descanso y la dedicación a la actividad educativa. “Un docente que hace Uber, que se levanta a las cuatro de la mañana, porque una aplicación paga mejor (en ese horario). Cuando sale a las 4 de la mañana y a las 7 y media tiene que estar en el colegio dando clases, mo es lo mismo que dormir toda la noche tranquilo, habiendo tenido tiempo para preparar la clase. Eso repercute visiblemente en la calidad educativa”, sentenció el referente del FTEL y secretario general de la Unión de Trabajadores de la Educación de Misiones.