A casi dos décadas del inicio de la investigación, la
Justicia condenó este lunes al ex ministro de Planificación Federal Julio De
Vido y al ex secretario de Obras Públicas José López a cinco años de prisión e
inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por el caso Skanska,
vinculada a la ampliación de gasoductos durante la primera presidencia de
Néstor Kirchner.
El fallo fue dictado por el Tribunal Oral Federal N°4,
integrado por los jueces Jorge Gorini, Guillermo Costabel y María Gabriela
López Iñiguez, que encontró responsables a ambos ex funcionarios por los
delitos de cohecho y administración fraudulenta en perjuicio del Estado.
La causa investigó el supuesto pago de sobornos y el
direccionamiento de contratos vinculados a las obras de ampliación de los
gasoductos Norte y Sur, ejecutadas durante 2004. Según la acusación, la
constructora sueca Skanska habría abonado coimas para asegurarse la
adjudicación de los trabajos y luego habría ocultado esas maniobras mediante un
entramado de facturación apócrifa.
Además de De Vido y López, el tribunal también condenó a ex
directivos de la compañía. Mario Piantoni, ex máximo responsable de Skanska
para la región; Gustavo Vago, ex presidente de la firma en Argentina; y Javier
Azcárate, ex gerente comercial, recibieron penas de cuatro años de prisión.
En tanto, Eduardo Varni, Héctor Obregón, Juan Carlos Bos,
Alejandro Gerlero y Roberto Antonio Zareba fueron condenados a tres años de
prisión en suspenso.
El juicio oral había comenzado en 2024 y llegó a su
desenlace con un total de 30 acusados, de los cuales 17 resultaron absueltos.
El caso que abrió la serie de investigaciones por corrupción
La causa Skanska se convirtió en 2006 en el primer expediente judicial de alto impacto por presunta corrupción durante la gestión de Néstor Kirchner. La investigación se originó tras una denuncia del entonces diputado nacional Adrián Pérez, quien tomó como base una publicación periodística sobre una presunta red de empresas fantasma dedicadas a emitir facturas falsas para encubrir pagos ilegales y evadir impuestos.
Entre esas operaciones apareció involucrada la firma sueca
Skanska, que habría canalizado más de un millón de pesos a través de la empresa
Infiniti Group, señalada como parte del esquema utilizado para disimular el
pago de sobornos.
La maniobra estaba vinculada a las obras de ampliación del
Gasoducto Norte y, particularmente, a la construcción de la planta impulsora
ubicada en la localidad cordobesa de Deán Funes.
Según la investigación judicial, el mecanismo incluía la
utilización de más de veinte firmas sin actividad real que emitían comprobantes
por servicios inexistentes, permitiendo justificar pagos que, de acuerdo con la
acusación, estaban destinados a funcionarios y operadores vinculados a la
adjudicación de las obras.
Uno de los elementos centrales del expediente fue una
grabación interna de la propia empresa en la que un ejecutivo hacía referencia
al pago de coimas para garantizar la obtención de los contratos.
El antecedente de la Corte Suprema
La condena llega apenas una semana después de que la Corte
Suprema de Justicia rechazara una serie de recursos presentados por De Vido y
otros ex funcionarios y empresarios involucrados en el expediente.
Con las firmas de Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz, Juan
Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti, el máximo tribunal desestimó los planteos
por considerar que no estaban dirigidos contra una sentencia definitiva o
equiparable a tal, despejando así uno de los últimos obstáculos procesales
antes del veredicto conocido este lunes.
La decisión también alcanzó a otros imputados del expediente, entre ellos Javier Azcárate y Raúl Nicolás Orsini, y dejó el camino allanado para la resolución del Tribunal Oral Federal N°4.
Fuente: BAE