El histórico referente tealero que supo integrar la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM) Cristian Klingbeil, que este fin de semana reveló haber dejado la actividad a la que se dedicó en los últimos 20 años, se refirió a la grave crisis que atraviesa al sector yerbatero, que desembocó en situaciones extremas como la que ocurrió este lunes en Salto Encantado, donde un productor amenazó con inmolarse prendiéndose fuego, por una deuda con cheques rebotados de una acopiadora de yerba.
“Lo vengo diciendo, estamos entrando en una crisis. Ayer todavía hay gente, amigos de secaderos de yerba y distintas actividades, me decían: ‘Cristian estamos en una lona, ahora los intereses por mora bancaria, por entrar en descubierto, nos va fundir a todos’”, reveló Klingbeil, en diálogo con Agencia Hoy, este lunes.
Para el productor que anunció que dejó la actividad desde junio, “va a una catarata de cheques rebotados porque los secaderos, antes de quedar con una deuda cada vez más alta, van a hacer rebotar los cheques y después van a ver cómo levantan esos cheques de los colonos”, confió el productor.
“No sé qué va a terminar pasando. Esto (el corte en la cadena de pagos en el sector yerbatero) empezó, ¿cómo va terminar? No lo sé, pero está grave, está mal, están todos muy complicados, todos muy endeudados”, aseguró Klingbeil, quien consideró como una “masacre” lo que está ocurriendo con los pequeños y medianos productores misioneros, en el contexto de la desregulación de la actividad yerbatera, propiciada por medidas del gobierno nacional, como el DNU 70/23 y la acefalía del INYM (Instituto Nacional de la Yerba Mate)
“En el ‘30 cuando masacraron los productores acá era a punta de arma de fuego, hoy la masacre lo hacen desde un escritorio. Eso está pasando. Están jugando con la salud hasta mental, y la económica y la vida del productor, del obrero, del propietario del secadero, esto va a dejar una terrible (cantidad) de gente fundida”, aseveró el tealero y exintegrante de la APAM.
Dado el contexto, Klingbeil explicó que para recibir un cheque, debe provenir de alguien de extrema confianza. “Hoy no podés agarrar incluso hasta ya un cheque de un secadero de yerba. Y es riesgoso, no porque sean malos, es porque le están metiendo en un callejón sin salida. Esto recién está empezado y la gente no está tomando real dimensión de lo que se viene, de lo que está pasando”, manifestó el productor.
“Esto es muy grave. Reacciones como la que tuvo este productor, puede que se repitan por muchos casos más y haya juntada de colonos en frente a secaderos y ahí vayan capaz a algún molino. Esto puede tener una escalada muy, pero muy fuerte”, advirtió Klingbeil.
Y amplió: “Todo lo que advertíamos con todas esas movilizaciones y protestas que hicimos antes del inicio de la zafra de yerbatera, ahora se está viendo lo que decíamos y, muchas cosas (vaticinios) están empezaron a pasar”.
Este domingo, en el diario Primera Edición de Posadas, Klingbeil reveló que decidió abandonar la producción definitivamente, luego de 20 años en la actividad. “Ya en junio dejó, decidí que no voy a seguir. La mayoría de los tales que dejé están abandonados y ni siquiera se hizo la poda. Ya ni dan los tiempos para empezar en tiempo y forma”, reveló el referente del sector de la zona centro.
Klingbeil, llegó a tener 18 hectáreas en plena actividad e integró la Coproté (Comisión Provincial del Té) pero no pudo continuar con su actividad. Ayer aseguró que no hubo otra crisis tan grave como la que están atravesando, lo que explica que deje la producción. “Como esta crisis no hubo otra. Porque siempre sobrevivías del té o de la yerba., ahora a esta altura, no zafabas ni de una ni de otra actividad. Me toca cambiar de rubro, porque no se puede seguir así”, afirmó Klingbeil.
Dejando en claro que inciden en la crisis, las políticas del gobierno de Milei y sus aliados provinciales hacia el sector productivo, Klingbeil manifestó: “Nos dejaron solos, totalmente a la deriva. Un productor chico o mediano ya no tiene cómo subsistir. No es que nos fue mal porque trabajamos mal, nos fue mal porque el Gobierno nacional nos quitó las herramientas de defensa”, subrayó.
“Lo del INYM, por ejemplo, fue un golpe letal. Se desregularon precios y quedamos a merced de los molinos, que imponen lo que quieren pagar”, recalcó Klingbeil en la nota con el diario matutino posadeño, sobre los efectos del DNU 70/23 del Ejecutivo Nacional.
Por otra parte, este lunes, en diálogo con Agencia Hoy, Klingbeil admitió que lo sorprendió “el impacto que tuvo la nota que me hicieron en el diario. No pensé que nunca iba a tener tanto impacto que yo deje de trabajar en la chacra”, aseveró el productor, que recibió numerosos mensajes de respaldo luego de hacer pública su situación.