No existe el modo de evitar las
tormentas ni los ríos desbordados, pero los efectos de temporales, ciclones y
granizo bien pueden mitigarse con un pronóstico del tiempo que alerte para
prepararse. Ese recurso acaba de volverse más escaso con el despido de al menos
140 trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
El sistema de alerta temprana y
el resto de la estructura del organismo podrían verse afectados por el envío
masivo de telegramas de despido, que llegarían a los hogares del personal el
jueves 16 de abril.
Al inicio de la gestión
libertaria del organismo, en marzo de 2024, se aplicaron ajustes al presupuesto
del Servicio Meteorológico Nacional además de despidos, algunos de los cuales
fueron revertidos.
Justo antes de los despidos más
recientes se realizaron manifestaciones frente a la sede de Palermo del
organismo en las que el personal remarcó la importancia de contar con alertas
tempranas para todo el país desde un ente gubernamental, pero nada sirvió para
salvar los puestos de trabajo.
De los 240 despidos estipulados
ya se ejecutaron 140, sobre todo en la Red de Observación, que está formada por
las estaciones meteorológicas a lo largo del país para realizar un monitoreo
continuo de temperatura, presión y humedad, entre otros factores.
Es decir que el Gobierno nacional
decidió recortar el personal y los recursos que tenían los productores y la
población en general para poder planificar y realizar su actividad económica.
Por otro lado, el cambio
climático provocó que se intensificaran en estas latitudes fenómenos como la
ola de calor, las ciclogénesis, el frío polar y las inundaciones producto de
grantes tormentas y ríos desbordados.
Además de limitar el alcance
operativo del Servicio Meteorológico Nacional, el Gobierno recortó los fondos
aportados a las provincias para la obra pública, de la naturaleza que sea,
incluso hidráulica.
Fuente. M1