Si bien hubo un “retroceso” del gobierno nacional, el conflicto con el personal del Hospital Garrahan, “se profundiza”, advirtieron desde la Asociación de Trabajadores del Estado, que anticipó que en la próxima asamblea de trabajadores del principal centro de salud pediátrico del país, definirán si realizan un nuevo paro y movilización.
En los últimos
días, y después de una impactante movilización de trabajadores, las autoridades
del Hospital Garrahan, que dependen del ministro de Salud Mario Lugones,
anunciaron un aumento salarial para los médicos residentes. La recomposición prevé
que el sueldo de los profesionales que hacen sus residencias en el hospital,
pasen de los actuales $790 mil a $1.300.000 desde el 1° de julio. Este monto
implica que un médico residente continuará bajo la línea de la pobreza, si es
que integra una familia tipo.
“Este incremento
es resultado de la planificación presupuestaria dispuesta para esta etapa del
año, no de las medidas de fuerza guionadas por la militancia kirchnerista que
se esconde detrás de los médicos”, sostiene el comunicado de la administración
del hospital, que intenta alinearse al relato liberticida que apenas atinó a
desviar la atención de los sueldos de miseria a la supuesta intencionalidad
política en las medidas de fuerza.
El problema es que
la medida alcanza a una proporción menor de los trabajadores del hospital. La
Junta Interna de ATE comunicó que la suba salarial solo para residentes excluye
a más del 90% de los empleados del hospital.
En un fuerte
comunicado, la junta interna de ATE en el Garrahan describió la situación
actual, con el anuncio del gobierno que encabeza el presidente ultraderechista
Javier Milei. “El anuncio excluye a más del 90% de las personas que trabajamos
en el hospital, de todas las profesiones y oficios, lo cual lejos de cerrar el
conflicto, lo agrava”, denunciaron desde la junta interna de ATE.
“Aunque la
definición respecto a este incremento corresponde a la asamblea de residentes,
porque el monto aún está lejos de su reclamo, es evidente que se trata de un
retroceso por parte del gobierno. Hace muy poco, pretendieron ilegalizar por
decreto las huelgas. Tan solo unos días después, una huelga indefinida los pone
contra las cuerdas y deben anunciar concesiones”, plantearon los trabajadores
de ATE en el Garrahan.
“El comunicado
pretende descartar al resto de trabajadores y trabajadoras que somos
imprescindibles para el funcionamiento del Garrahan”, advirtieron en el
comunicado, y ampliaron: “La conciliación obligatoria, de hecho, fue aplicada
respecto de los trabajadores de la planta y el gobierno ya la incumplió, porque
no convocó ninguna audiencia de negociación y amenaza con persecución y
despidos.”
En tono lapidario
con la viceministra de salud Victoria Loccisano, el vocero presidencial Manuela
Adorni y el presidente Javier Milei, los trabajadores del Garrahan, refutaron “categóricamente”
los dichos de estos funcionarios, acusándolos de mentir “respecto de la
cantidad de trabajadores que cumplimos funciones en el hospital –por ejemplo,
el doble de administrativos de los que hay realmente–. Pretenden desviar la
atención sobre supuestos ñoquis, que si existieran serían de ellos, dado que
controlan la gestión del hospital desde diciembre de 2023”, fustigaron desde
ATE en el Garrahan.
“Los trabajadores
y trabajadoras del Garrahan nos reuniremos en asamblea general el próximo
martes a las 13 horas para definir acciones de lucha ante esta gravísima
situación, incluidos paros y movilizaciones. Tenemos que estar todos juntos:
planta y residentes, sin distinción de tarea, oficio o profesión”, culminaron.
Cuando estalló el
conflicto con los trabajadores del centro de referencia pediátrico en Argentina
y Latinoamérica, el Gobierno liberticida intentó disfrazar el vaciamiento del
nosocomio, del que ya se fueron más de 100 médicos, como parte de un proceso de
“limpieza estructural” y celebró “la implementación del sistema biométrico de
control de asistencia”. Se trata de un sistema que costó más de 100 millones de
pesos y tiene todo el aspecto de un negociado.
Como sea, uno de
los delegados del Garrahan comentó al portal LPO qué puede pasar en la asamblea
del próximo martes. “No sabemos si los residentes van a aceptar o no, pero son
una parte ínfima del conjunto de los trabajadores del hospital. No representan
ni menos del 7%”, señaló esa fuente. “El martes vamos a hacer la asamblea y es
muy probable que se acuerde seguir con el paro y convocar a una movilización
grande”, agregó el delegado, de acuerdo con el portal nacional.
Este delegado
reprochó al Gobierno que “en lugar de dar una respuesta al problema concreto
salarial traten de tergiversar y poner en discusión cuestiones que no están hoy
en día en discusión. Nadie está yendo al paro porque pusieron un lector
biométrico, el paro se está yendo porque se cobra un salario inicial por debajo
de los 800 mil pesos, se están yendo los profesionales y quedan servicios
descubiertos y porque está limitando la atención en el hospital”.
“Entonces cuando
las razones son tan evidentes, tan obvias, aparece este comunicado que sacó el
gobierno y la dirección del hospital, que parece que lo escribió el Gordo Dan.
Es un verdadero papelón”, concluyó el delegado, vinculando el relato liberticida
del gobierno con las habituales diatribas del tuitero Daniel Parisini, el
principal referente de la agrupación “Las Fuerzas del Cielo” que conduce el
asesor presidencial Santiago Caputo.