Una de las empresas que viene facturando importantes sumas de dinero sin licitaciones públicas por servicios tercerizados de producción de viandas y alimentos para hospitales de Misiones, enfrenta una grave acusación por incumplimiento de estándares mínimos de salubridad. Según Armando Ojeda, un empleado despedido por la empresa Safita SRL que se desempeñaba en el sector de panadería, aseguró que esa zona de producción de alimentos es antihigiénica y hasta estaría infestada de ratas.
Según contó Ojeda a LT4, no se cumplen con los estándares de higiene elementales para la producción de alimentos que se destinan, en parte, a personas internadas en el Hospital Madariaga de Posadas y otros nosocomios de la provincia. Pero además, se estarían consumando numerosas y graves irregularidades laborales –como los cambios de tareas utilizados como castigo–, además de adeudarse salarios a empleados en actividad y despedidos.
En diálogo con este medio, Ojeda relató que comenzó a trabajar como “maestro panadero” el 28 de junio pasado, para esta empresa que produce alimentos en el Hospital Ramón Madariaga, el de mayor complejidad de la provincia. Desde el primer día de trabajo, Ojeda notó falencias en la zona donde se desempeñaba. “El turno noche se encontraban de franco y pude observar ahí en el lugar de trabajo (panadería), el primer día que el piso no era el óptimo, como para uno comenzar a mover los carros”, detalló.
“Los carros que yo podía observar ahí no tenían las guías, estaban rotos, no tenían ruedas. Y pude ver un filón de latas que, (pensé) seguro son latas para descarte, que tienen que llevar a tirar porque está toda oxidada, sucia y rotas. Pero a las 6 de la mañana, llegó un muchacho y me dijo, esas latas que están ahí son las que hay que rasquetear y hay que engrasar y poner los carros. En esas latas se comenzó a trabajar”, contó el exempleado de Safita SRL.

Prosiguiendo con su relato, que ratifica y amplía lo que viene denunciando en sus redes sociales, Ojeda sostuvo que la parte interna de la estufa, es decir, la bandeja donde se ponen los panificados para leudar, contenía un nido de ratas. Según el exempleado, los roedores se refugian dentro de la estufa en las zonas con aislante.
“Cuando vos comenzás a trabajar, por el tema de los hornos, de las máquinas, y con tanto movimiento, de por sí todas las ratas se quedan ahí dentro de la estufa, como tiene aislante entre metal y metal”, sostuvo el panadero, que comentó que “las ratas se pasean por toda la cocina, en todas las áreas.”
Repreguntado sobre si planteó estas cuestiones a los supervisores, Ojeda dijo que fue desalentado a hacerlo. “Me dijeron: ‘acá si vos querés durar, tenés que hacer la vista gorda’. ‘No tenés que decir nada porque acá era así, la política era así’. Si vos te quejas, te sacan de este sector. Te mandan a cualquier otra área, te mandan a la verdulería. Si vos sos cocinero y te quejas en la cocina, te mandan a la panadería. O te cambian la carnicería o inclusive te cambian el sector de área. A muchos le trasladan al Hospital Baliña, le trasladan a otro sector por hablar”, contó Ojeda, que trabajaba vinculado al Hospital Madariaga.
“La gente que está hace años ahí, me escriben en privado y dicen, ‘perfecto lo que estás haciendo, que lo hagas público, porque no es mentira’. El trabajo ahí es muy insalubre. El personal que trabaja ahí, que trabaja en carnicería, en la verdulería, la panadería, no cuenta con el uniforme que debe ser, no cuenta con botas”, añadió Ojeda.
En cuanto a la cuestión salarial, según Ojeda, desde el 18 de junio al 2 de agosto, no le pagaron por su trabajo y aún le deben el sueldo. Pero, además, le quisieron bajar de categoría, para pagarle menos. De acuerdo con el trabajador, los sueldos rondan entre los $400 mil y $460 mil, siendo el sueldo más alto, el del cocinero, en torno a los $500 mil. Son montos que están por debajo de la línea de indigencia para una familia tipo, que en Misiones, según estimaciones fiables, ya superó los $630 mil en julio.

Ojeda dijo que es posible que se presente ante la justicia con una demanda por los sueldos adeudados y el incumplimiento de las leyes laborales, algo en lo que habría responsabilidad del Ministerio de Trabajo de la provincia. En cuanto a si sufrió amenazas, el trabajador dijo que no fue así, pero sí hubo cambios en la organización del trabajo en Safita SRL y represalias contra otros trabajadores.
“Se comunican conmigo gente que trabajan ahí que dice que el día que yo publiqué eso (la denuncia), la semana pasada, creo que antes del fin de semana cambió la política del hospital y al personal no le dejan entrar con (teléfono) celular. Y al panadero que habló por mí, le terminaron echando también este fin de semana”, confió Ojeda, añadiendo que las fotos que postea, provienen “de la gente que trabajó ahí”.
“El clima ahí está pesado”, sentenció Ojeda.
Por otra parte, el panadero aseguró que Safita SRL está produciendo alimentos “para los pacientes, para los familiares, para el personal que trabaja ahí, para los médicos, y enfermeros (del Madariaga) Y también inclusive se hace para el buffet que está dentro del hospital. Todo lo que se fabrica ahí es para el Hospital y también hay algunos sectores que fabrican para el interior (de Misiones)”, sostuvo.

En una publicación del pasado 23 de agosto en su cuenta en Facebook, Ojeda fue lapidario en sus denuncias contra la empresa, advirtiendo que está “en juego la salud de muchas personas que asisten al Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga.”
“Las bandejas (latas) utilisadas eran de pesimas condiciones, oxidadas, rotas, como asi tambien los carros donde trasportabamos los panificados no tenian ruedas, la estufa donde se coloca los panificados para que se leven, era un nido de RATAS , una vez que se calentaba la misma y comenzaba a evaporar no se podia ingresar del olor al ORIN DE LAS RATAS, y no solo eso si no que las RATAS caminaban sobre los panes y facturas, panchos, hamburguezas , prepizzas, muchas veces arruinando las mercaderias ya que las patas de las mismas se encontraban en los productos , y se tenia que verificar latas por latas que no ubiera matetia fecal de estas PLAGAS en los panificados”, contó por entonces, el trabajador del sector de panificados.
En ese posteo, aún presente en las redes, Ojeda escribió acompañando con fotos, sus denuncias: “(…)pedi que nos consigan bandejas (latas) nuevas ya que las que teniamos (rotas y oxidadas) se paseaban por todo el sector de gastronomia y eran utilizadas por los mismos( los cocineros) en distintos tipos de comidas, luegos las mismas debiamos utilizar para los panificados, tambien pedi una solucion para la estufa, por el tema de las RATAS , al encargado del sector gastronomico , conocido como "DON JOSE" quien es el encargado general , al cual en una ocacion se le dijo entre todos los panaderos que el problema de las RATAS estaba en la estufa y fuera de ella, que una vez cocido los panificados para la tarde estos ROEDORES hacian defile por los carros, sobre los panes, (orinando y defecando sobre los mismos) (…)”
Y amplió: “tambien quiero mencionar que en muchas ocaciones ingrese a las 05:00 hs siendo el primero en ingresar en esa area y pude ver como las RATAS caminaban arriba de la refinadora y comian los restos de masa de la amasadora, aun inclusive encontraba restos de materia fecal y orin de las RATAS sobre el torno que es la mesa donde trabajamos con las masas , esto presencie en los dias que los del turno noche estaban de franco, ya que trabajaban de 02:00 hs a 08:00hs (…)”
“(…) hoy es 23 DE AGOSTO y aun no me han PAGADO , se que lo mio tambien es injusto, por que trabaje para esta empresa , como muchos otros empleados que dejaron por que no les pagaban , mas alla de la sinverguenzada de la empresa ante la nesecidad de trabajo , esta en juego la salud de todos , y ahora que voy a publicar esto creo que menos que menos me van a pagar , pero quiero que todos sepan lo que ocurre dentro del HOSPITAL MADARIAGA y que todo lo que sale para el interior de la provincia tambien se fabrica ahi en el HOSPITAL (…)”, manifestó el trabajador en su posteo, que hasta el momento, no fue desmentido por la empresa, por el hospital o por el Ministerio de Salud Pública.