Esta semana se confirmó
que el Gobierno nacional evalúa modificaciones en la Ley de Etiquetado Frontal
de Alimentos. Se trata de la normativa que obliga a incluir sellos de
advertencia en productos con exceso de azúcares, sodio, grasas saturadas,
grasas totales y calorías.
Cabe recordar que los
octógonos negros en los productos buscan brindar información clara y visible
sobre la composición nutricional de los alimentos y bebidas industrializadas.
En esa línea, la licenciada en Nutrición, Karina González consideró que el
cambio es un retroceso, ya que “va contra el derecho del consumidor a saber qué
está comiendo”.
En su columna semanal en
LT4, la profesional detalló que la modificación se argumenta “en la
contaminación visual (del producto en góndola) y en que es más costoso para los
medianos empresarios o el emprendedor”.
Pero aseguró que “es
negativo para el consumidor” porque “habíamos ganado el poder informar a la población
que alimentos tienen exceso, sabemos que lo va a consumir, pero tienen derecho
a saber” qué están consumiendo.
El planteo de Nación abrió
un fuerte debate entre funcionarios, empresas alimenticias, especialistas en
salud y organizaciones de consumidores.