Un duro informe del Centro de Economía y Política Argentina (CEPA) sobre los datos del empleo en el último cuatrimestre del año pasado, advirtió que se confirma “una dinámica contractiva en el mercado laboral argentino: incremento de la desocupación, caída en las tasas de actividad y empleo, aumento de la precariedad laboral, y aumento de la presión sobre el mercado de trabajo.”
El informe dado a conocer en las últimas horas, plantea que “la tasa de desocupación se incrementó en más de 1 punto porcentual interanual (1,1 p.p) lo cual es muy significativo.”
“Según datos de la Secretaría de Trabajo, desde noviembre de 2023 se perdieron 200.941 empleos privados registrados (-3,1%), y se dieron 159.501 altas en el régimen de monotributo (+7,8%), confirmando que los empleos perdidos, son reemplazados parcialmente con actividades desprotegidas”, puntualizó el informe del CEPA en sus conclusiones.
En este escenario, “se dio un proceso de destrucción neta de empleo (-0,7 p.p.) en un contexto de precarización estructural de la fuerza laboral. Este proceso se refleja en la caída de la proporción de trabajadores asalariados (-0,8 p.p.) y, simultáneamente, en el aumento del cuentapropismo (+0,2 p.p.), un fenómeno asociado a menudo a la subsistencia y la baja cobertura social”, precisó el reporte del CEPA.

De acuerdo con el centro que dirige el economista Hernán Letcher, “los datos muestran que este escenario contractivo golpea con mayor fuerza en la población más joven (hasta 29 años), que muestra sensibles incrementos en la tasa de desocupación.”
“En el caso de las mujeres, pasó del 13,8% al 16,8%, o sea un incremento de 3 puntos porcentuales en un año. En el caso de los varones, dicho incremento fue del 12,5% al 16,2%, lo que implica 3,7 puntos porcentuales de incremento anual”, completan el CEPA en las conclusiones del trabajo.
Por último, el CEPA advierte que “la presión global sobre el mercado de trabajo mostró un incremento (+2,1%), explicada por estabilidad en la subocupación y una caída de la búsqueda de empleo entre quienes ya trabajan. En un escenario contractivo, esta disminución suele estar asociada al desaliento ante la escasez de oportunidades de calidad, en un escenario donde el empleo registrado en el sector privado continúa contrayéndose”, sentencia el informe.