Un grupo de padres y madres de personas con discapacidad, en algunos casos, junto a sus hijos e hijas, protestan frente a la gobernación de Misiones, exigiendo que los diputados nacionales, en particular, los representantes de la provincia, voten a favor de la promulgación de la Ley de Emergencia en Discapacidad, lo que implica anular el veto del presidente ultraderechista Javier Milei contra esa norma sancionada en el Congreso.
En diálogo con LT4, María Rosa Rodríguez de Olivera, madre de una niña con lupus, contó su situación que es crítica, por el recorte en las prestaciones propiciado por la motosierra del gobierno ultraderechista. “Este reclamo y esta insistencia es por la Ley de Emergencia en Discapacidad. Estamos en contra de que (Milei) nos vete la ley. Venimos luchando por la Ley de Emergencia en Discapacidad, desde años se viene luchando y se viene pidiendo. Nosotros estamos en representación de nuestros hijos y de los hijos de los otros papás que no pueden estar hoy acá”, detalló la mujer.
Al respecto de la movilización de las familias que defienden los derechos de las personas con discapacidad, Rodríguez de Olivera contó: “Hay chicos que no pueden movilizarse o que están conectados a aparatos y los papás no pueden estar hoy acá. Hay papás que trabajan, hay papás que no tienen con quién dejar a sus nenes y una mamá que tuvo que traer a sus nenes. Es injusto que ellos tengan que estar expuestos en este momento por que están siendo vulnerados sus derechos”, subrayó.
“Nosotros tenemos una ley nacional, la 26.378 por la que Argentina adhiere. En esa ley, Argentina adhiere a los pactos internacionales de protección a las personas con discapacidad para asegurar su inclusión, su calidad de vida. Esta ley de emergencia va a asegurar eso. Esta ley que se aprobó y que el presidente quiere bajar, asegura que nuestros hijos tengan las prestaciones básicas importantísimas para que ellos tengan una calidad de vida adecuada”, describió la mujer.
Entre las prestaciones aludidas, Rodríguez de Olivera mencionó el caso de fonoaudiólogos que ayuden a un nene “a empezar a hablar, a modular palabras para comunicar sus necesidades”, o “un kinesiólogo que le ayuda a chicos con parálisis, que están en silla de ruedas, a poder hacer los movimientos necesarios para salir adelante; terapeutas ocupacionales, terapeutas de psicología, psicopedagogía”, detalló la mujer.
“Son importantísimas estas terapias, estas prestaciones para nuestros hijos, para la calidad de vida de nuestros hijos y de cualquier persona que tenga una discapacidad”, puntualizó Rodríguez de Olivera.
Al respecto, la mujer detalló un punto de suma importancia: muchas de las discapacidades son adquiridas a causa de siniestros viales, accidentes, agresiones, lesiones traumáticas, patologías, entre otras. “Nuestros hijos tienen una condición, pero la discapacidad le puede tocar a cualquier persona. Te da un ACV (Accidente Cerebro Vascular), vas a necesitar (rehabilitación); te atropellan, vas a necesitar”, planteó la mujer.
La discapacidad “es algo que abarca (a toda la población); es transversal a todas las personas. No porque uno está bien, ‘a mí no me toca, entonces no me importa’. Yo creo que toda la sociedad tiene que comprometerse, porque es una lucha justa. Es justo que nosotros defendamos los derechos de nuestra gente, porque ellos en este momento no tienen cómo defenderse”, reflexionó la mamá.

Respecto de su situación personal, Rodríguez de Olivera contó: “Mi hija no sabe hablar, ejemplo. Aprendió a hablar gracias a Owatá y a las terapias que se aplicaron. Y ha incorporado palabras. Cuando ella entró al instituto Owatá, ella decía ‘no’. Era la única palabra y por ahí, ‘ma’ y ‘pa’. Hoy ya te habla, ya se hace entender”, reveló la mujer, señalando que comenzó la rehabilitación en el instituto, en 2017.
La niña tiene 15 años en este momento y actualmente, “se hace entender y ha desarrollado una autonomía increíble, que no hubiera alcanzado si no era gracias a las terapias y a los apoyos que se le ha dado”, añadió Rodríguez de Olivera.
“Entonces si nosotros hacemos esa lectura como padres y vemos cómo la calidad de nuestros hijos ha mejorado, cómo vamos a permitir que pierdan eso. Nosotros no tenemos la capacidad económica de pagar”, insistió la mujer, señalando que “muchas terapias son para toda la vida.”
Al respecto, Rodríguez de Olivera precisó que un set de atención, tiene un costo de alrededor de 600 mil pesos. “¿Sabes cuánto es la pensión de ¿Sabes cuánto cobran ellos? 270 mil pesos. Y no alcanza ni para una parte de la terapia. Mos dan 120 pañales cada dos meses, en mi caso que mi hija necesita pañales. Y no alcanza”, enfatizó.
Por otra parte, según la mujer, si hija “tiene una dieta especial porque aparte de tener su síndrome, tiene lupus y lleva una dieta estricta, que es carísima. Entonces, es como que no miden las consecuencias de lo que se está hablando y tratando”, recalcó la mujer sobre el veto contra la ley de emergencia en discapacidad, una medida impopular de Miles que es defendida por los diputados nacionales por Misiones, Martín Arjol, Florencia Klipauka y Emmanuel Bianchetti, entre otros oficialistas y paraoficialistas.