En un fin de semana colmado de celebraciones culturales,
corsos y propuestas recreativas en todo el país, el turismo interno volvió a
mostrar su capacidad de movilización. Durante el Feriado de Carnaval 2026
viajaron 3 millones de personas, un 7,2% más que en el mismo fin de semana
largo de 2025, según el relevamiento de la Confederación Argentina de la
Mediana Empresa (CAME).
El impacto económico directo alcanzó los $1.007.793 millones
—más de un billón de pesos— destinados a alimentos, bebidas, alojamiento,
transporte, recreación y compras. A precios constantes, el gasto total creció
6% frente al año anterior, consolidando al Carnaval como uno de los motores más
fuertes del verano.
El gasto directo total que realizaron los turistas creció un
6% a precios constantes frente al mismo fin de semana del año pasado, y el
gasto diario, que promedió los $111.605 por turista, se redujo un 7,7% (también
a precios constantes).
Una variable más holgada este año fue la estadía, que se
ubicó en 3 días frente a los 2,8 días de 2025. La gente eligió destinos muy
atados a las promociones, tanto en hotelería como en transporte aéreo.
El comportamiento de la demanda estuvo fuertemente vinculado
a promociones en hotelería y transporte aéreo. La búsqueda de ofertas fue una
constante en un contexto de ingresos ajustados, pero no impidió que el flujo
turístico alcanzara niveles récord.
El clima, con alternancia de calor, sol, lluvias y tormentas
—típico de febrero—, no condicionó de manera determinante la decisión de
viajar, lo que confirma que el feriado de Carnaval se consolidó como una fecha
fija en el calendario turístico.
Los números de 2026 superaron la mejor marca previa,
registrada en 2023, cuando habían viajado 2.925.000 personas. El nuevo récord
adquiere mayor relevancia en un escenario económico desafiante para los
hogares, lo que refuerza la importancia simbólica y social de esta celebración.
Este es el decimoquinto año consecutivo en que Argentina
celebra oficialmente el Carnaval como feriado nacional, luego de más de tres
décadas en que la fecha había sido eliminada del calendario.
Las ciudades con tradición carnavalera lideraron la
convocatoria, especialmente en las provincias de Entre Ríos, Corrientes,
Tucumán, Salta y Jujuy, donde conviven estilos muy distintos de festejo entre
el Litoral y el Norte argentino.
También hubo fuerte movimiento en la Costa Atlántica, el
interior bonaerense, Mendoza y distintas localidades del sur del país, que
complementaron la oferta con espectáculos, ferias y eventos culturales.
El transporte aéreo volvió a desempeñar un papel central.
Entre Aerolíneas Argentinas y JetSmart trasladaron 313.000 pasajeros durante el
fin de semana largo. Solo Aerolíneas movilizó más de 220.000 personas en cuatro
días, con el viernes como jornada pico.
En el plano regional, Buquebus informó un crecimiento
interanual del 27% en los viajes desde Uruguay hacia Argentina, confirmando la
recuperación del flujo turístico bilateral en el Río de la Plata.
El movimiento terrestre también fue significativo. Se
registraron picos de hasta 2.000 vehículos por hora en la Ruta 2 y la Ruta 11
rumbo a Mar del Plata y otros destinos de la Costa Atlántica. Las terminales de
ómnibus y los accesos al Área Metropolitana de Buenos Aires reflejaron el
intenso desplazamiento.
Para ordenar la circulación, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) dispuso restricciones a camiones de más de 3.500 kilos en rutas nacionales y accesos estratégicos, con el objetivo de reducir riesgos y agilizar el tránsito en horas pico.
Fuente: Ámbito