El gobierno del presidente ultraderechista Javier Milei, promulgó las leyes de financimiento universitario y emergencia pediátrica, pero, como ya lo hizo con la ley de emergencia en discapacidad, postergó indefinidamente su implementación, bajo el insólito argumento que sostiene que el Congreso debe indicar de dónde sacar los recursos para cumplir con las normas, algo que ya se debatió en las semanas en las que se discutieron los proyectos.
Ante esto, los docentes y no docentes universitarios, llevan adelante un paro con movilización a la Plaza de Mayo en CABA, donde confluirán con los otros sectores perjudicados por el incumplimiento de las leyes por parte del gobierno de Milei: las familias y personas vinculadas al área de la discapacidad, las de la ciencia y tecnología y las del área de la salud pediátrica y el Hospital Garrahan.
Consultado por LT4, secretario general de ciencia y tecnología de la UNAM y del Conicet, Pedro Zapata explicó que la promulgación de la ley, sin que se instrumente, era algo que esperaban, porque es lo mismo que habían hecho con la ley de emergencia de discapacidad. “Realmente es una acción contradictoria”, subrayó Zapata, insistiendo en que corresponde que se aplique la ley, una vez que se rechazó el veto presidencial.
“Se debatió mucho de dónde sacar los recursos, se discutió mucho en la negativa del Gobierno Nacional en asistir todo lo que es salud, todo lo que es educación, todo lo que es cultura, ciencia y tecnología. Sin embargo, (el Gobierno) sigue no dando explicaciones de los fondos que destina, por ejemplo, para pagar algunos favores del sector del campo, algunos grandes terratenientes de la Argentina”, fustigó Zapata.
“Sigue sin explicar de dónde saca los fondos para los viajes que hace el presidente a visitar amigos en el exterior, sin agenda pertinente”, amplió el referente del Conicet, quien señaló que la Argentina “está des–priorizando algunas acciones que son fundamentales para el desarrollo del país.”
Al no aplicar la ley de financiamiento universitario, que prevé incrementos de emergencia en las partidas para el funcionamiento y los sueldos de los trabajadores de las universidades públicas, “estamos en la misma situación que antes”. Así, el gobierno “está ganando tiempo para el no tratamiento del Presupuesto. Este debe ser un el único país del mundo donde todavía no tenemos ley de presupuesto. Va a ser el tercer año consecutivo donde la ley de presupuesto no se está debatiendo y al no tener presupuesto no tenés posibilidades de planificar. El presupuesto es la base sobre la cual debemos planificar todas las acciones del gobierno”, fustigó el investigador.
“No es serio desde el punto de vista económico, si es que realmente son expertos en economía, que vos planifiques en el aire con gastos discrecionales”, completó Zapata.
De acuerdo con Zapata, la situación de las universidades y de la investigación en ciencias duras, es crítica, en el segundo año de la gestión ultraderechista de Milei, caracterizada por los recortes casi totales contra áreas sensibles, como salud, educación, jubilaciones o ciencia, entre otras. “Nosotros estamos este sobreviviendo con el presupuesto repetido. Hay algunos gastos discrecionales que van llegando, que están muy por debajo de lo que se necesita. Realmente estamos intentando que las actividades no se detengan”, comentó.
“Es complejo porque el financiamiento ya prácticamente cesó. El financiamiento de lo que son las actividades superlativas, vamos a decir en investigación, tenemos solamente un programa de becas que terminaría este año. En cuanto a proyectos tenemos un financiamiento muy por debajo de lo que se necesita: estamos hablando de 300 mil pesos, en donde hay insumos que cuestan por arriba del millón de pesos. Sobre todo en las ciencias exactas, las ingenierías, en donde el sostenimiento de los equipamientos es muy costoso. Y esto se está dejando de lado”, describió Zapata.
De acuerdo con el investigador, es un problema que atraviesan todas las universidades nacionales, no sólo la UNAM (Universidad Nacional de Misiones) “La inversión que se hizo en equipamiento hace poco tiempo va a quedar mal, porque si vos no sostenés el equipamiento, si no lo abastecéis adecuadamente, estos equipos, después de un tiempo de no funcionar y de tiempo de no de no marchar se van a empezar a deteriorar”, advirtió el científico.
“La ley ya fue debatida, ya fue acordada, el Congreso rechazó el veto. De hecho, yo escuché el debate y ahí se conversó justamente de dónde iban a salir los fondos. Hay un montón de lugares en donde puede aplicar. Y es deber del Poder Ejecutivo asignar los recursos que se necesiten”, manifestó Zapata.
En esta línea, el secretario del Conicet recordó que hace unas dos semanas, el vocero presidencial Manuel Adorni, “anunció un gran financiamiento para la ciencia”, pero es un “financiamiento que no está firmado, que no está aplicado. Anunció que iban a haber cambios en la Agencia Nacional de Investigación Científica y Tecnológica, que financia muchas actividades de investigación. Esto es falso. Eso es un anuncio vacío de contenido. Estuvimos bastante tiempo preguntando y la respuesta es que todavía no está firmada la legislación que aplica ese financiamiento. O sea, es un anuncio preelectoral falso con datos que salieron todos los medios, que íbamos a recibir 11 millones de pesos por mes (pero) eso no se va a efectivizar”, cuestionó Zapata, insistiendo en que es un “anuncio electoralista”.
Asimismo, Zapata admitió que otra de las fuentes de financiamiento para las leyes que fueron promulgadas hoy, podrían ser los $15.500 millones que el ministro del interior Lisandro Catalán, afirmó que el Estado poseía para la reimpresión de las boletas electorales en provincia de Buenos Aires, sin el rostro del llamado “dipunarco” José Luis Espert, quien fue el primer candidato de La Libertad Avanza y renunció a su candidatura al confirmarse que cobró al menos 200 mil dólares del empresario acusado de narcotráfico Fred Machado. “Ahí tenés de dónde sacar; tenés los 1.400 millones de dólares que ganaron los sojeros (con la suspensión se las retenciones a la soja)”, amplió el investigador.
Repreguntado sobre los efectos de los recortes contra el sector de las universidades y el Conicet, Zapata detalló: “Primero cortás el financiamiento de la ciencia, con lo cual tenés poca posibilidad de hacer un uso de equipamiento avanzado, de equipamiento sofisticado, tenés solo para comprar de lo que la Universidad requiere de gasto de funcionamiento, tenés solo para comprar los insumos mínimos para que no se mueran algunos microorganismos, y ni siquiera para subsistir en muchos casos”, sostuvo.
“Por el otro lado tenés un recorte grande del programa de formación de recursos humanos a través de becas que vienen del Conicet, que se dan a través de las universidades, se frenaba absolutamente todo. Hay una disminución de la cantidad de becas otorgadas”, contó el investigador, y sumó: “por otro lado, tenés el desfinanciamiento de los salarios y de lo que los investigadores necesitan”
Estos profesores e investigadores universitarios, “han empezado a hacer otras tareas para complementar esos salarios, a duplicar los trabajos, a salir a hacer otros trabajos en horarios diferentes. Entonces, todo esto lo que hace es detener el sistema casi por completo”, alertó Zapata, apuntando a las dificultades para recuperar el sistema, después del gobierno de Milei.
“Por más que este gobierno se retire, por más que ocurra lo que todos esperamos, que el domingo la gente se vuelque y deje justamente esta falta de rumbo que tiene la Argentina en materias como salud, educación, ciencia y tecnología, que es algo clave que necesita un país para salir adelante, vamos a necesitar un montón de tiempo para (recuperar) esto”, planteó Zapata.
En esta línea, el investigador explicó que “un año perdido en la formación de un recurso humano, después son diez años detenidos en el desarrollo tecnológico del país. Entonces vamos a tener que arrancar la maquinaria de vuelta. Pero si los equipos no están funcionando, se van a empezar a deteriorar. Son millones de dólares que se invirtieron en equipamiento van a quedar obsoletos en poco tiempo”, insistió Zapata.
“Hemos suspendido obras en donde estaban avanzadas en casi un 30, 40 por ciento. Y esas obras, después de un tiempo que no funcionan, empiezan las filtraciones. Se tiene que retomar de vuelta, y es más gastos en la digitación. O sea, realmente es un camino en donde estamos gastando mucho más dinero por tener detenido el país, que por haberlo seguido haciendo funcionar”, argumentó el secretario general.