Este miércoles, Lorena Villaverde publicó este miércoles en redes sociales una carta dirigida a Javier Milei para anunciar que ponía la renuncia a su banca en el Senado a disposición del Presidente ultraderechista, después que los senadores impugnaran su pliego y ella le pidiera al titular de la Cámara baja, Martín Menem que retirase el expediente de su dimisión en Diputados.
Según publicó el portal LPO, la legisladora rionegrina, electa senadora en los últimos comicios, blanqueó su estrategia unas horas después que se concretara el recambio parlamentario en Diputados. Igual que el viernes pasado en el Senado, Villaverde se paseó por el recinto antes que inicie la sesión, pero esta vez se retiró antes que la echen del recinto.
En su misiva, la rionegrina se victimiza ante supuestas “operaciones mediáticas” a las que calificó de "obscenas, maliciosas y profundas, diseñadas para destruir, desgastar y humillar", refiriéndose a las coberturas periodísticas que difundieron sus vínculos con el empresario extraditado por narcotráfico Fred Machado y la causa por que le abrieron hace más de 20 años en Estados Unidos, por tratar de comprar un kilo de cocaína.
“No fueron discusiones políticas: fue una violencia calculada contra una mujer, una madre y una dirigente que incomoda a la vieja política. Aceptar continuar bajo esas condiciones sería convalidar el daño y poner en riesgo a mi familia. No lo voy a hacer”, expuso Villaverde, que antes de ser impugnada en el Senado, pretendía asumir su banca en la Cámara alta hasta 2031.
Según Villaverde, “sectores del viejo régimen” habrían utilizado su situación personal para convertirla “en una herramienta para frenar las reformas, obstaculizar la conformación del bloque oficialista en el Senado y desgastar al proyecto de cambio”. “No voy a ser parte de esa maniobra”, aseguró y, por eso, sostuvo: “pongo a su entera disposición mi renuncia a la banca de Senadora por la provincia de Río Negro”.
La renuncia de Villaverde acaso sea una confirmación de que era improbable que los senadores oficialistas pudieran rescatar su pliego y votarlo en el recinto. De hecho, ni siquiera los oficialistas de La Libertad Avanza, estaban convencidos de respaldarla. Empezando por la nueva jefa de bloque, Patricia Bullrich, quien habría enfrentado un desgaste constante por tener a una senadora en su bloque, que está inhabilitada para ingresar a EEUU por su causa por narcotráfico.
En ese escenario, la rionegrina evitó que le quiten la banca en Diputados, donde se había apurado a presentar los papeles de su renuncia porque estaba convencida que tendría los votos en el Senado para asumir.
Sin embargo, los radicales a los que el gobierno les pedía que se abstuvieran para salvar el título de la senadora se rebelaron y avisaron que votarían en contra. Por eso, el jujeño Ezequiel Atauche mocionó en recinto que el pliego de Villaverde volviera a discutirse en la comisión de Asuntos Constitucionales, hasta que junte los apoyos necesarios.
La renuncia de Villaverde acaso sea una confirmación de que era improbable que los senadores oficialistas pudieran rescatar su pliego y votarlo en el recinto. De hecho, LPO reveló que ni siquiera los libertarios estaban convencidos de respaldarla,
Fuentes parlamentarias indicaron, por otra parte, que la jugada de Menem, al aceptar el pedido de Villaverde para retirar el expediente de su renuncia y evitar que se lo aprueben este miércoles, “es una forma de cuidarle la banca” en Diputados.
Con la renuncia de la rionegrina a la Cámara Alta, se prepara para asumir Enzo Fullone, un joven de 37 años que se alejó de Villaverde en medio del creciente escándalo y se cobijó con Aníbal Tortoriello, el diputado que ingresó al Congreso por el PRO pero saltó a La Libertad Avanza este año y resultó electo por el sello violeta.
Fullone fue el jefe de Vialidad en Río Negro nombrado por el gobierno de Javier Milei y, en la provincia patagónica, se le adjudica una trayectoria vinculada al negocio del juego y las constructoras.