La doctora Rossana Pía Venchiarutti Sartori presidirá el
Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Misiones durante el período 2026-2027. La
magistrada expresó su gratitud por recibir el respaldo de sus pares e indicó que
en esta etapa buscará consolidar los avances alcanzados en más de una década.
Además, recordó que el Poder Judicial inició un proceso de
transformación con la implementación del SIGED en 2014. Y resaltó que el
sistema nació dentro del propio Poder Judicial, sin costos adicionales, y que
creció de forma sostenida hasta alcanzar todos los fueros y circunscripciones.
Señaló que esa digitalización permitió sostener la actividad
durante la pandemia y mantener abiertas las puertas del servicio judicial,
incluso cuando sólo se atendían prioridades y tareas remotas.
Por otra parte, “el sistema de oralidad en los procesos
civiles redujo los tiempos de manera tan brutal que un proceso de daños tiene
sentencia de Primera Instancia en dos años y a veces en plazos menores, salvo
que sea objeto de recursos interminables”, sostuvo la titular del máximo
organismo judicial provincial.
“Logramos instalar un sistema médico forense, modelo en la
región, con tecnología de avanzada y profesionales que trabajan sábados y
domingos en las autopsias”, detalló la magistrada y agregó “para el ciudadano
de a pie, la justicia no tiene fueros. Por ello, hemos establecido una conexión
directa con el fuero federal a quienes colaboramos con nuestros equipos,
solicitando tan sólo que se nos ayude con la adquisición de los insumos por su
alto costo”.
Asimismo, destacó que “el Consejo de la Magistratura ha
realizado en los últimos 20 años más de 300 concursos, lo que nos asegura un
recambio generacional importante. Hoy tanto jueces como el Ministerio Público tienen
una edad promedio de 40 años”.
Y concluyó “resta mucho por hacer. Ante la situación
económica y social que vive el país y afecta a economías regionales, sostener
lo logrado y mantener el servicio será una prioridad. Todo avance por mínimo
que sea será bienvenido. La madre de todas las batallas: la mejora salarial. El
Poder Judicial es razonable y profundamente humano. Está en su ADN y en su
esencia. Las almas que lo integran necesitan fuerza y protección y allí estaremos”.