En un giro inesperado de la agenda oficial, el presidente
Javier Milei encabezó esta tarde en Casa Rosada una reunión de Gabinete, la
primera en horario vespertino desde el inicio de su gestión. El encuentro, que
no fue comunicado de forma previa ni tras su finalización, ocurrió luego de que
la Cámara de Diputados aprobara una serie de proyectos impulsados por la
oposición que el oficialismo considera una amenaza directa a su plan de ajuste.
Pasadas las 16, en el Salón Blanco, se congregaron los
principales ministros del Gobierno. Según confirmó la Agencia Noticias
Argentinas, participaron Guillermo Francos (Jefatura de Gabinete), Patricia
Bullrich (Seguridad), Luis Petri (Defensa), Sandra Pettovello (Capital Humano),
Mario Lugones (Salud), Mariano Cúneo Libarona (Justicia), Luis Caputo
(Economía) y Federico Sturzenegger (Desregulación).
La cita fue interpretada como una reacción directa a la
sesión legislativa del miércoles, donde la oposición logró dar media sanción a
iniciativas como el financiamiento universitario y la declaración de la
emergencia en pediatría. Este último punto obliga al Estado a mejorar los
salarios del personal de salud y garantizar recursos para hospitales públicos.
Además, la Cámara baja aprobó el rechazo a seis decretos
firmados por Sturzenegger en el marco de las facultades delegadas de la Ley
Bases. Entre ellos figuran reformas en el INTA, el INTI, el Banco Nacional de
Datos Genéticos, Vialidad Nacional, la Marina Mercante y diversos organismos
culturales.
Aunque por el momento estos decretos siguen vigentes, su
validez pende ahora del tratamiento en el Senado. La Libertad Avanza, con
escasa representación en la Cámara alta, afronta allí un escenario adverso.
"Se va a vetar todo lo que no tenga designado una partida
presupuestaria", aseguró una fuente del oficialismo consultada por NA. Y
agregó: "Algunos necesitan diferenciarse para conseguir votos y le hacen
el juego al kirchnerismo".
El clima en Balcarce 50 es de tensión. Las negociaciones con
el Congreso quedaron en manos de Martín Menem, quien intentó sin éxito frenar
la avanzada opositora. En paralelo, crece la presión interna para que el
ministro Francos vuelva a tomar un rol activo como interlocutor ante los
bloques.
En los próximos días, el Senado podría tratar no solo los
decretos rechazados, sino también insistencias opositoras sobre leyes vetadas
por Milei, como la asistencia a Bahía Blanca y el aumento jubilatorio. "No
se puede desgastar al mismo funcionario siempre", deslizó una fuente
oficial, en referencia a la necesidad de redistribuir las tareas políticas.
Mientras tanto, las provincias impulsan reformas sobre el
impuesto a los combustibles y la coparticipación de los Aportes del Tesoro
Nacional (ATN). Los proyectos, ya con media sanción del Senado, se debatirán en
comisiones la próxima semana. En ese contexto, Unión por la Patria presiona
para convocar una nueva sesión y acelerar el tratamiento del paquete votado en
Diputados.
El Gabinete salió del repliegue habitual para responder a
una ofensiva legislativa que amenaza con desarticular parte del andamiaje
institucional construido por el oficialismo en los primeros meses de gestión.
Milei eligió responder en silencio, pero con los suyos en el centro del poder.
Fuente: NA/Bae