En otro cambio en un cargo de
importancia dentro de la estructura del Estado nacional, después del reemplazo
de Juan Pazo en ARCA, Daniel Tillard renunció a su cargo de presidente del
Banco Nación y lo reemplazará el hasta ahora vice Darío Wasserman, cercano a
Karina Milei.
Fuentes consultadas por LPO
indicaron que una figura del máximo nivel de la Casa Rosada llamó el lunes a
Tillard y le pidió su renuncia al cargo, una posibilidad que se mencionaba hace
meses. De hecho, este medio contó hace tiempo que en el gobierno habían
resuelto esperar a después de las elecciones para correr al presidente del BNA.
Tillard llegó al banco por el
acuerdo que sellaron Javier Milei con Juan Schiaretti en los inicios del
mandato libertario, un acuerdo que explotó por los aires al poco tiempo. Pero el
funcionario logró resistir a partir de su acercamiento al entonces ministro del
Interior y luego jefe de Gabinete, Guillermo Francos.
El nuevo presidente del Banco
Nación será Darío Wasserman, muy cercano a los hermanos Milei y especialmente a
Karina. Wasserman es esposo de la legisladora Pilar Ramírez, jefa de campaña de
La Libertad Avanza y referente de Karina en la Capital.
El ascenso de Wasserman el mismo
día que se concreta la salida de Juan Pazo de ARCA, podría abonar la lectura
política de la tregua que hoy impera en el gobierno: un lugar para Santiago
Caputo y otro para Karina Milei.
La salida de Tillard coincide
además con un realineamiento del plan económico, que busca inyectar más dinero
en la calle para tratar que se reactive la economía.
El Banco Nación, por lejos el
banco más grande el país, es una de las pocas palancas importantes que tiene el
Estado en la visión del gobierno actual, para tratar de hacer políticas
activas. En el equipo económico analizan expandir los créditos que otorga la
entidad, que este mismo martes alcanzó el récord de 20 mil créditos
hipotecarios.
Pero la apuesta fuerte son los
créditos productivos a las empresas. Después de las elecciones, despejada la
incógnita política, se amontonaron las carpetas de empresas que pidieron
créditos y la idea del gobierno es empezar a darles curso a partir de enero.
Fuente: LPO