Sin problemas para conseguir el quórum, el Senado comenzó
este miércoles a las 11.14 el debate sobre el proyecto de ley de Modernización
Laboral que impulsa el Gobierno de Javier Milei, en una sesión que lleva más de
las 12 horas, y con perspectivas favorables para su aprobación tras semanas de
negociaciones entre el oficialismo y los bloques dialoguistas.
Durante el análisis de la
iniciativa, el jefe del bloque Pro, el misionero Martín Göerling, tal como se
preveía adelantó el acompañamiento a la iniciativa en general, pero el planteo
de algunas cuestiones en particular que “son importantes”.
“Esta reforma del mercado del
trabajo, que hace 50 años no se cambian, no quita derechos, es todo lo
contrario. Tenemos que pensar en los más de 6 millones de argentinos que hoy no
tienen ningún derecho”, indicó.
El senador del Pro brindó datos
de que “del 100% que una empresa invierte, solo el 66% llega al trabajador, el
resto se va en impuestos al Estado. El Estado se queda con un tercio del sueldo
del trabajador antes de que llegue a fin de mes”. En tanto, explicó que “desde
el 2002 la tragedia es absoluta donde los asalariados públicos crecieron un
34%, los monotributistas subieron un 64%, el empleo privado solo un 3% creció”.
“Esta ley que habla de reforma
laboral no genera empleo instantáneo por sí sola, pero crea las condiciones
para cuando la economía empieza a repuntar y sea posible tomar trabajo”, aclaró
y le dejó una advertencia al Gobierno: “No va a haber modernización laboral si
se sigue asfixiando el interior productivo”.
Por último, se refirió al tema
sindical que “le devuelve la libertad al trabajador de elegir si quiere o no
afiliarse y que no le saquen ‘solidariamente’ la cuota para las famosas cajas
sindicales. Vemos sindicatos millonarios y trabajadores pobres”.