El oficialismo nacional buscará sancionar el miércoles
próximo en el Senado el proyecto de reforma laboral, una de las leyes más
importantes para el presidente Javier Milei, aunque aún La Libertad Avanza no
tiene garantizados los votos para aprobar dos aspectos claves de esa reforma,
que son el capítulo fiscal y los cambios en el sistema indemnizatorio.
La ley que quiere aprobar el
Gobierno introduce cambios profundos en las leyes que regulan el mercado
laboral, dado que propone la caída de la ultraactividad, cambios en el sistema
de vacaciones, de indemnizaciones y otras modificaciones en el sistema de
afiliaciones.
La sesión fue convocada por la
presidenta del Senado, Victoria Villarruel, para el miércoles a las 11, y se
realizará en medio de una fuerte tensión social debido a que ese día habrá una
marcha de las centrales sindicales y la izquierda, y a eso se sumará la
tradicional marcha de los jubilados.
La Libertad Avanza (LLA) tiene
garantizados los votos para la aprobación en general y la mayoría de los
artículos, pero aún no pudo enhebrar ese mismo consenso para sostener la
reducción del Impuesto a las Ganancias para las grandes empresas, debido a que
ese punto es resistido por los gobernadores.
Por ese motivo, la jefa del
bloque de senadores de la LLA, Patricia Bullrich, continuará hasta el mismo
miércoles las negociaciones con los senadores para sancionar la ley sin cambios
sustanciales, mientras que el ministro del Interior, Diego Santilli, hará lo
propio con los gobernadores.
El poroteo
Hasta ahora, LLA tiene 20 votos
propios y cuenta con el respaldo del monobloque del Frente Cívico, diez
radicales, tres del PRO, dos misioneros, una tucumana, una chubutense, una
neuquina y un correntino, a los que se podría sumar una salteña, con lo cual el
oficialismo alcanzaría unos 40 votos.
El interbloque peronista reúne
hasta ahora 25 votos en rechazo del proyecto, de los cuales 21 son del bloque
justicialista, dos del Frente Cívico de Santiago del Estado y dos de Convicción
Federal.
Hasta ahora se mantiene la
incertidumbre sobre qué harán los tres legisladores de Convicción Federal
Carolina Moises, Guillermo Andrada y Sandra Mendoza, que responden a los
mandatarios dialoguistas Raùl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán); los
santacruceños José Carambia y Natalia Gadano, y la cordobesa Alejandra Vigo.
Dudas
La rebaja del Impuesto a las
Ganancias para las grandes empresas del 35% al 31,4% es el punto que más
tensión genera con los gobernadores dialoguistas, ya que esa rebaja que estiman
en casi 2 billones de pesos impactará en el 2027, el año electoral.
El proyecto estableció que se
creará el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que se solventará con el 3% de los
aportes que los empresarios destinan a ANSES para financiar los despidos. Los
aliados de la UCR piden que ese beneficio solo puedan utilizarlo las pymes y no
las grandes empresas.
En cambio, sí hay acuerdo con
otros puntos del proyecto para poner un tope de un sueldo por año, que no podrá
superar tres veces el salario promedio y que se podrá pagar hasta en 12 cuotas
en las empresas grandes y de 18 cuotas en las pymes, con una actualización por
índice inflacionario más 3% anual, no por tasas judiciales.
En el dictamen donde ya se
introdujeron algunos cambios ya se estableció esa mejora para las pymes y se
estableció que los sueldos solo se pagarán con dinero en moneda nacional o
extranjera.
Otro punto modificado en el
dictamen está vinculado con los convenios de ultraactividad y ahí se decidió
que se mantendrán las cláusulas normativas por un año -condiciones laborales-
pero no las obligaciones, que son los aportes solidarios que muchas empresas
hacen a las cámaras empresariales y gremios.