Este lunes, el presidente ultraderechista Javier Milei volverá a recibir en la Casa Rosada a los diputados y senadores nacionales de La Libertad Avanza con el objetivo de profundizar la discusión sobre la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Se trata de una de las iniciativas que el Poder Ejecutivo considera centrales para consolidar su programa económico y que prevé enviar al Congreso en los próximos días.
Según el portal Parlamentario, la reunión está prevista para las 15 en el Salón Héroes de Malvinas y servirá tanto para explicar los principales aspectos técnicos del proyecto como para comenzar a definir la estrategia parlamentaria que necesitará el oficialismo para impulsar su aprobación en ambas cámaras.
Los misioneros Diego Hartfield y Maura Gruber, estarán en la reunión convocada por Milei. Del encuentro participarán además funcionarios y dirigentes que integran la mesa política del oficialismo, entre ellos la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y miembros del equipo legislativo que coordinan la relación con el Congreso.
La reforma del Banco Central fue señalada por Milei como una de las prioridades de esta nueva etapa de gestión. Según deslizaron desde el oficialismo, Milei viene trabajando en el texto junto al presidente de la entidad, Santiago Bausili; el ministro de Economía, Luis Caputo, y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, con quienes mantuvo reuniones recientes en la Quinta de Olivos para ultimar los detalles del articulado.
El eje principal de la propuesta consiste en redefinir el rol del Banco Central. El Gobierno pretende reemplazar los múltiples objetivos establecidos por la legislación vigente por un único mandato: preservar el valor de la moneda. Según la visión oficial, la actual normativa habilita una excesiva intervención política sobre la autoridad monetaria y favorece prácticas que terminan generando inflación.
Entre los cambios previstos figura la prohibición expresa de financiar al Tesoro Nacional mediante emisión monetaria, tanto de manera directa como indirecta. El proyecto también contempla reforzar la autonomía institucional del Banco Central mediante mayores resguardos para sus autoridades, endureciendo las condiciones para la remoción del presidente y del directorio.
Otra de las modificaciones apunta a eliminar el mecanismo de letras intransferibles utilizado históricamente para asistir financieramente al Estado y restringir la distribución de utilidades contables del organismo, salvo circunstancias excepcionales.
La iniciativa incorpora además la posibilidad de establecer sanciones para los funcionarios que vulneren la independencia de la entidad o habiliten mecanismos de financiamiento monetario del gasto público. Milei sostuvo en reiteradas ocasiones que quienes afecten la autonomía del Banco Central deberían enfrentar responsabilidades penales.
La iniciativa implicará además una revisión de la reforma de la Carta Orgánica aprobada en 2012 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que amplió las facultades del Banco Central para asistir financieramente al Estado y sumó objetivos vinculados al desarrollo económico, el empleo y la estabilidad financiera.
En paralelo, el Presidente impulsa la incorporación de un mecanismo denominado “shutdown” estadounidense, que obligaría al Poder Ejecutivo a limitar determinadas actividades estatales cuando se agoten las partidas previstas en el Presupuesto aprobado por el Congreso. Con esa normativa, de dudosa constitucionalidad, Milei busca presionar al Congreso para que le aprueben el Presupuesto, porque de no hacerlo, el Gobierno cortaría actividades esenciales y dejarían de cobrar sus sueldos, los médicos, enfermeros, docentes y otros empleados estatales.