El presidente Javier Milei no respondió a los pedidos de la cúpula de la Iglesia Católica para realizar la tradicional audiencia navideña en la Casa Rosada, pero sí se hizo tiempo para armar un evento con pastores evangelistas.
Aunque desde el gobierno salieron a negar que haya malestar con la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), la tensión es evidente. De acuerdo con el portal LPO, Milei apenas les dedicó tiempo a los obispos para una carta, pero por segundo año consecutivo, no los recibió para el tradicional saludo de las Fiestas.
De hecho, el mandatario nunca respondió los pedidos de audiencia que hicieron los obispos, que al final se resignaron al envío de una carta protocolar. El presidente respondió por la misma vía con un frío agradecimiento.
Según Clarín, en círculos eclesiásticos hay molestias por el desdén de Milei, que atribuyen a un enojo por las críticas de los obispos de la CEA a la situación social. En cambio, remarcan que el mandatario ultraderechista mantiene constantes encuentros con líderes evangélicos o judíos.
En el gobierno se enojaron con esa nota y salieron a desmentirla, pero la realidad los contradijo de manera contundente. Es que la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas (ACIERA) dio a conocer que el lunes realizó un evento en la Casa Rosada con el propio Milei.

No se trató de un breve saludo como el que pedían los obispos. El evento contó con un coro polifónico, hubo villancicos, oraciones, invitados de todo el país y un discurso de Milei, que asistió junto a su hermana Karina, el Jefe de Gabinete Manuel Adorni y el Ministro del Interior Diego Santilli.
Un dato llamativo es que el gobierno no difundió absolutamente nada sobre el evento con evangélicos en la Casa Rosada y recién se conoció dos días después a partir de la publicación que hizo ACIERA. Recién después el gobierno subió un video a la web oficial, pero sin difusión.
El mes pasado Milei ya había encabezado un rezo en la Casa Rosada junto a representantes de ACIERA, en el marco del Día de las Iglesias Evangélicas. También en noviembre el mandatario argentino recibió al líder evangélico estadounidense Franklin Graham, cercano al presidente ultraderechista de EEUU, Donald Trump.
Por este vínculo con los pastores evangelistas es que, en el gobierno se encendieron las alarmas por el ingreso a la política del pastor Dante Gebel, empujado por sectores del peronismo y libertarios desplazados.