El presidente ultraderechista Javier Milei espera poder sostener el veto a la ley de financiamiento universitario con la ayuda de los gobernadores Gustavo Sáenz y Alberto Weretilneck y del presidente del Frente Renovador de la Concordia Social, Carlos Rovira. Los diputados de la Renovación Carlos Fernández, Yamila Ruiz, Daniel Vancsik y Alberto Arrúa, no definieron públicamente su postura frente al tratamiento de los vetos que se tratarán este miércoles –entre otros temas, se tratará el veto a la ley de emergencia pediátrica–, pero el viernes pasado, la provincia recibió $4.000 millones en concepto de Aportes del Tesoro Nacional.
Uno de los diputados misioneros que integra el bloque Innovación Federal (IF) le dijo a LPO este martes, al bajar del avión que lo trajo a Buenos Aires, que junto a sus colegas de bloque esperan una comunicación de los gobernadores para definir su postura ante los vetos de Javier Milei al financiamiento universitario y el Garrahan. “Mañana se van a estar comunicando seguramente los gobernadores, en la reunión de bloque previa a la sesión”, precisó en off uno de los diputados que forman parte del bloque que también integran los renovadores misioneros.
Según el portal LPO, los mandatarios provinciales que articulan esa bancada son el salteño Gustavo Sáenz, el rionegrino Alberto Weretilneck y el misionero Hugo Passalacqua, lugarteniente de Carlos Rovira. En tanto, otro de los miembros de IF adelantó que Pamela Calletti y Yolanda Vega votarían por rechazar el veto. “Calletti dio clases en la universidad, quizá el gobernador la libera”, deslizó un legislador cercano.
En cuanto a los renovadores misioneros Arrúa, Fernández, Ruiz y Vancsik, más el rionegrino Agustín Domingo se ausentaron el pasado 6 de agosto, cuando la Cámara Baja le dio media sanción al aumento del presupuesto universitario. La sospecha de que repitan esa conducta ya está instalada en los pasillos del Congreso.
Sin embargo, en la Casa Rosada entraron en crisis por las declaraciones públicas del exgobernador y candidato a diputado nacional Oscar Herrera Ahuad. Entre aplausos de la militancia que participaba del acto proselitista, el médico reclamó el respaldo de los diputados contra el veto de Javier Milei para que los hijos “puedan recibirse, sean profesionales, tengan posibilidades en la vida”. “Por eso yo les pido a nuestros diputados nacionales que mañana voten a favor de las universidades públicas, levanten la mano, que los misioneros lo vamos a agradecer”, expresó el exvicegobernador y actual presidente de la Legislatura provincial.
No está claro que los diputados nacionales de la Renovación le vayan a hacer caso a Herrera Ahuad: responden a Rovira y cabe recordar que, el viernes pasado, Milei ordenó enviar 4.000 millones de pesos de Aportes del Tesoro Nacional en un operativo de “seducción” al oficialismo provincial. Lo que sí es evidente es que si los renovadores votan a favor del veto, Herrera Ahuad sufrirá un costo político en su campaña. La arenga del exministro de salud de la provincia, desde luego, funciona como un intento de despegarse del veto y de Milei.
Contra esa falta de definición, el titular de la bancada de Unión por la Patria, Germán Martínez, se pronunció en duros términos. “Es inconcebible que, a menos de 24 horas de una sesión tan trascendente en Diputados, aún existan diputados y diputadas que no hayan definido su voto en temas tan sensibles. No se puede especular con el Garrahan y el financiamiento de las universidades”, posteó Martínez, en su cuenta en X (antes Twitter)
Por su parte, los diputados salteños Calletti, Vega y Pablo Outes, que responden a Sáenz, votaron a favor de la ley en aquella ocasión. Esa tarde la oposición cosechó 158 voluntades para incrementar los recursos para las universidades; el oficialismo, el PRO y monobloques aliados sumaron 75; hubo 18 ausentes y 5 abstenciones. Así, el poroteo indica que si todos los ausentes y los que se abstuvieron votaran en contra de la insistencia de la ley, es decir, a favor del veto de Milei, se alcanzarían 90 voluntades, el número suficiente para blindar el veto.
Cada voto a favor del veto, como cada abstención, cuenta al momento de definir la insistencia de las leyes. Y el conteo es complejo para el gobierno ultraderechista: el gobernador peronista tucumano, Osvaldo Jaldo, un habitual aliado de la Casa Rosada, mantuvo este lunes una reunión con los tres representantes del bloque Independencia, la escisión de Unión por la Patria y los instruyó para que rechacen el veto.
Jaldo cerró filas y listas con Juan Manzur para disputar las elecciones en su distrito con una boleta de unidad contra los candidatos libertarios. Además, sus diputados fueron escrachados en la Universidad Nacional de Tucumán en 2024, cuando blindaron el mismo veto presidencial frente a la misma iniciativa parlamentaria.
Algo parecido tuvo que atravesar por aquellos días la catamarqueña Fernanda Ávila, que pertenece a UP y se quedó en su despacho cuando se intentó rechazar el veto. La diputada tampoco estaría en el recinto este miércoles porque tenía un viaje pautado de antemano, junto al ministro de Minería de su provincia, Marcelo Murúa.
La incógnita previa a la apertura del recinto es cuánto influye el discurso del primer mandatario por cadena nacional para anunciar el envío del proyecto de Presupuesto al Poder Legislativo. A priori, parece haber impactado positivamente solamente sobre el lote de diputados que ya se habían ausentado en la sesión de agosto.
De la misma forma que los misioneros y el rionegrino, esa vez faltaron los radicales de Mendoza, Pamela Verasay y Lisandro Nieri; y el de Chaco, Gerardo Cipolini. Los tres responden a Alfredo Cornejo y Leandro Zdero, gobernadores que acordaron listas con LLA en sus provincias. Se descuenta que, como mínimo, repetirán su inasistencia, pero el temor opositor radica en que se sienten a sus bancas y blinden el veto.
En la misma situación se encontraban desde la noche del lunes Oscar Zago y Eduardo Falcone, el binomio del MID expulsado de la bancada libertaria tras la pelea con Martín Menem. Ausentes el 6 de agosto, revisaban este martes los anuncios de Milei para definir su postura.
Otro caso enigmático sería el del flamante bloque Coherencia, compuesto por el puntano Carlos D'Alessandro, Marcela Pagano, Lourdes Arrieta y el formoseño Gerardo González. Recientemente separados de la bancada oficialista, habrían dejado abierta la posibilidad de votar contra el veto, lo cual podría ser determinante: D'Alessandro y González se inclinaron por la negativa en agosto, Pagano estuvo ausente y solo Arrieta votó a favor.
Una sorpresa desagradable para Milei también podría provenir de Chubut, donde aseguran que no solo Jorge “Loma” Ávila repetiría su pronunciamiento por el aumento a las universidades, sino que se sumaría Ana Romero, que responde al gobernador Nacho Torres. La legisladora se había abstenido en la media sanción.
Con todo, tanto en el pichettismo como en el peronismo estiman que pueden llegar a los dos tercios para doblarle el brazo al gobierno con el financiamiento universitario, pero reconocen que no será sencillo. Los aliados de Milei ya dan por perdida la pelea por el veto al Garrahan.