Para el titular de la Asociación de Abogados y Abogadas Laboralistas (AAL) Guillermo Pérez Crespo, la Reforma Laboral que impulsa el gobierno ultraderechista de Javier Milei, junto con sus aliados en el Congreso y las grandes empresas, es más destructiva de derechos de los trabajadores, que los proyectos ejecutados en la última Dictadura Cívico Militar en los años 70s y el gobierno neoliberal que encabezó el expresidente Carlos Menem, en los años 90s.
“La gente joven que busca trabajo, se encuentra con un país en crisis donde es difícil conseguir trabajo. Y donde muchos de los puestos que se consiguen son de empleo no registrado, donde no tienen aportes previsionales, no tienen aportes de obra social, no tienen cobertura de riesgo de trabajo, o sea que son situaciones más difíciles aún que la de los trabajadores registrados”, describió Pérez Crespo sobre el escenario en el que se da la reforma laboral, de corte regresivo, que impulsa Milei en el Congreso.
De acuerdo con el abogado laboralista, “tenemos más de 5 millones de trabajadores sin registrar que no tienen ninguno de estos beneficios, ni aportes, ni obra social, ni cobertura de riesgos”.
Sin embargo, el abogado aclaró que la discusión pública sobre el problema del empleo en negro y la falta de registración, en los términos del gobierno ultraderechista de Milei, induce a la confusión de la población en general. Para empezar, el discurso oficial de Milei y los defensores de la Reforma Laboral gira en torno de asegurar beneficios a pequeñas y medianas empresas, sin precisar las dimensiones de cada empresa, en términos de facturación y empleados.
“Una mediana empresa en comercio es aquella que factura hasta 66.300 millones de pesos al año. En industria una media empresa es aquella que factura hasta 100.000 millones de pesos al año. Si esto lo confundimos con aquellos pequeños comerciantes y pequeños talleristas estamos errando el camino”, remarcó Pérez Crespo. “Cuando hablamos de pequeña y mediana tenemos que, primero ver de dónde estamos parados”, insistió.
En esta línea, Pérez Crespo denunció que “el 90 % de las disposiciones que tuvo la ley 27.742 el año pasado y la que tiene este proyecto (de Reforma Laboral) no tienen nada, nada que ver con la pequeña y mediana empresa. Son disposiciones que se arman en función de los intereses de las grandes empresas”, aseguró.
“Por ejemplo, se elimina todo que es el castigo a la intermediación de las agencias de servicio eventual. Eso no lo utiliza jamás el tallerista o el pequeño comerciante. Eso lo utilizan las empresas de 500 trabajadores, mil trabajadores, dos mil trabajadores. Es un tipo de fraude que exige un técnico contable y profesionales que puedan hacer funcional ese tipo de fraude. O sea que, a la pequeña empresa real, al taller, al comercio, nada”, fustigó el laboralista.
Según Pérez Crespo, la actual crisis de las Pymes, con más de 20 mil firmas cerradas en el último año, “no tiene nada que ver con el juicio laboral. Tenemos un país donde la economía es de apertura indiscriminada de importaciones, y de empresas chicas, talleres, comercios que pagan en porcentaje, el mismo impuesto a las ganancias que una multinacional. Estos talleres y comercios que no reciben los apoyos que sí reciben las empresas grandes”, analizó el abogado, recordando que la firma Mercado Libre goce de miles de millones en subsidios y exención de impuestos.
Tales beneficios impositivos, no los recibe “el taller de la esquina, el comercio de la carnicería, el almacenero. Lo reciben las grandes empresas. No hay facilidades de pago para impuestos. Entonces, todo eso que no se le da a la pequeña y mediana empresa, que la lleva al ahogo económico, el gobierno que lleva esta política económica dice, la pequeña y empresa está mal por los juicios laborales. Le echa la culpa a los trabajadores, cuando estos son tan víctimas o más víctimas aunque la pequeña y media empresa”, reveló Pérez Crespo.
“Es un tema difícil porque se ha generado un discurso que ha pesado mucho, ha crecido mucho ante la población, porque hay falsedades muy grandes al respecto. Entonces es difícil la discusión porque hay alguna gente que no tiene escúpulos en mentir. Digo, el ministro de Economía (Luis Caputo), que puede decir cualquier cosa. Digo, secretario de Trabajo, Julio Cordero, que es un personaje que es una vergüenza, para la historia del ministerio de Trabajo en nuestro país”, sentenció el titular de la AAL.
Advirtiendo que esta reforma laboral que impulsa Milei, tendrá efectos negativos en las relaciones laborales y las relaciones sociales de los trabajadores y sus familias, Pérez Crespo planteó que el proyecto “apunta” a beneficiar a las grandes empresas, “que no tienen problema con que haya trabajadores con salarios chicos o desocupados. porque lo que producen lo exportan. Es el caso de las agroexportadoras, es el caso de las mineras, es el caso de las pesqueras importantes”, enfatizó.
“Entonces esas empresas sí necesitan esta ley y les conviene esta ley, porque no les importa que después haya más trabajadores desocupados, que es lo que va a generar este proyecto de ley. No les importa que la gente tenga menos salario y pueda consumir menos en el mercado interno. Eso sí le afecta a la pequeña empresa”, insistió Pérez Crespo, vinculando la Reforma Laboral de Milei y sus aliados, con el proyecto de convertir a la Argentina, en un país extractivista como Paraguay o Perú.
Asimismo, el abogado no dudó en señalar: “Las consecuencias de este proyecto de ley, si llega a avanzar, van a ser tremendas, absolutamente negativas para un sector muy importante de la población, porque no son solo son los trabajadores, son sus familias, son los pequeños empresarios ligados al consumo interno, todo esto va a ser tierra arrasada.”
Por otra parte, Pérez Crespo acusó a los impulsores del proyecto, de ser responsables de la precarización y el empleo informal, por lo que no es creíble que planteen que van a reducir la informalidad y el desempleo. “Quienes han hecho las políticas económicas que nos llevaron a un 50% de trabajo no registrado y a una desocupación brutal, son los mismos que impulsan este proyecto de ley diciendo que van a solucionar la desocupación y el trabajo no registrado. Son los mismos”, subrayó.
“Estos grandes grupos económicos son los que están manejando todo y son los que ocultan su responsabilidad. Acá siempre hablamos de responsabilidad de la casta política, de los dirigentes sindicales, de los abogados, etc. Ahora nunca aparece en discusión la responsabilidad de los grandes empresarios, que son los que están muy bien y que viven a costa de la población. Esto también se ha invisibilizado y es un problema”, reflexionó.
En tono crítico, el abogado insistió en que “hay personajes que están impulsando esto, que saben que lo que están diciendo es falso. Entonces hay que dar una discusión en serio, donde se pongan sobre la mesa los elementos y se vea si realmente es la salida ajustar más y destruir derechos de los trabajadores o la salida es por otro lado”, dijo.
Respecto a la pérdida de derechos de los trabajadores, que instaura este proyecto que se debatirá en febrero en el Congreso, Pérez Crespo puso como ejemplo, el “banco de horas” que establece una flexibilización de la jornada laboral, que puede llegar a las 12 horas, destruyendo toda capacidad del trabajador, de organizar su vida extralaboral y de estudiar una carrera.
El proyecto posibilita que “el empleador le requiera a su trabajador que hoy trabaje seis horas, mañana ocho, pasado diez, pasado seis y después doce, con lo cual ese trabajador, no puede tener estudios, no pueda tener vida familiar. No puede tener esa vida familiar normal. No puede tener relaciones de amistad. Esto es la destrucción del trabajador, se lo cosifica, se lo hace cosa. Se lo desconoce como persona. Y esto no se beneficia a la pequeña y mediana empresa”, sentenció.
Sobre el final de la entrevista, Pérez Crespo definió al proyecto de Reforma Laboral de Milei, como “el más nefasto de la historia de la Argentina de los últimos 50, 60 años. En realidad, en supresión de derechos, supera a lo que pasó acá con el gobierno militar del 76 y supera en supresión de derechos los 90.”
“Todos podemos corroborar que en los 90 la supresión de derechos llevó a una (mayor) desocupación en el país. Esto va a pasar. Es muy grave lo de este proyecto y todavía no hay todavía respuesta por parte de los trabajadores, que son quienes están en la condición de poder enfrentarlo y decir ‘no, esto es mentira y a nosotros nos van a arruinar nuestras vidas’”, concluyó.