Luego de la aplastante derrota legislativa que sufrió el presidente ultraderechista Javier Milei en el Senado de la Nación, desde la Casa Rosada no se habría realizado ningún llamado a los gobernadores que impulsaron dos proyectos muy sensibles para La Libertad Avanza: el reparto automático de los Aportes del Tesoro Nacional y la redistribución del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL)
En la sesión del
jueves pasado en la Cámara alta, se aprobaron seis iniciativas resistidas por
el Gobierno nacional, porque además de los proyectos de los gobernadores,
obtuvieron sanción definitiva la ley de recomposición de jubilaciones, la de
moratoria previsional, la de financiamiento universitario y la de emergencia en
discapacidad. Además, por unanimidad, los senadores rechazaron al veto de Milei
a la asistencia a Bahía Blanca.
Según publicó el
portal LPO, los mandatarios trazaron un plan de acción y buscarán dividir las
sesiones en Diputados. La idea es llevar por un lado los proyectos sobre
impuesto a los combustibles y los ATN, dos iniciativas impulsadas por los
gobernadores. Y en una sesión diferente, trabajar el rechazo al veto de Milei a
los proyectos de jubilaciones, moratoria y discapacidad.
El Presidente liberticida
afirmó que vetará los proyectos de aumento jubilatorio, moratoria previsional y
emergencia en discapacidad que fueron aprobados en el Senado. “Vamos a vetar. Y
si aún se diera la circunstancia, que no creo, que el veto se cae, lo vamos a
judicializar”, afirmó Milei en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, mostrando,
una vez más, una ignorancia supina de los pasos institucionales de aprobación y
anulación de las leyes, que no se pueden judicializar una vez vetadas.
La estrategia de
los gobernadores es que no se mezclen los discursos. Una cosa es el costo político
que pagará Milei por vetar leyes y otra es el triunfo político que supone para
los gobernadores aprobar leyes que ayuden a las complicadas cajas en las
provincias. En Diputados, se especula con que la sesión de los vetos, llegará
después de las vacaciones invernales: Milei tiene 10 días hábiles para vetar
las leyes, o, en su defecto, judicializar la sesión en la que se aprobaron los
proyectos.
De todas formas, entre
los gobernadores sospechan que la Casa Rosada está ablandando a los
gobernadores más afines a Milei: los
diputados que responden a los “peronistas con peluca” Osvaldo Jaldo (Tucumán),
Raúl Jalil (Catamarca) Gustafo Sáenz (Salta) y los diputados de la Renovación
de Misiones, que responden a Hugo Passalacqua, y a la conducción del diputado
provincial Carlos Rovira.
El escenario es
abierto toda vez que Jaldo arrastra fuertes diferencias con el gobierno. Pero
además asoma otro conflicto que tiene que ver con el armado electoral. Es que
Karina Milei y los Menem corrieron a Santiago Caputo de la negociación con los
gobernadores. Por lo tanto, esa negociación recaería en Eduardo “Lule” Menem
que es además quien arma en las provincias una estrategia electoral para
derrotar a los gobernadores a los que necesita como aliados en el Congreso.
El proyecto de
impuesto a los combustibles propone la disolución de fideicomisos que retiene
el Estado nacional para que se coparticipe a las provincias, incrementando el
porcentaje de dinero que podrían capturar las jurisdicciones con esa norma.
La nueva ecuación
del impuesto a los combustibles, si se ratifica en Diputados, dejaría 14 puntos
en manos del Tesoro Nacional y alrededor de 57 para las provincias, el resto
quedaría en poder del Sistema Único de Seguridad Social. El gobierno, de manera
ilegal, retiene ese impuesto que tiene asignación específica para mantenimiento
y arreglo de rutas.
En el caso de los
ATN, la iniciativa quita al Ministerio del Interior al coparticipar automática
y diariamente los fondos que corresponden a las provincias. El año pasado,
Milei usó los ATN para asegurarse el apoyo de los gobernadores a la Ley Bases y
a los vetos presidenciales contra el aumento a jubilados y la ley de
financiamiento universitario. Misiones recibió $13.500 millones en concepto de
ATN en 2024, siendo la provincia más favorecida.
Está claro que no
existe una posición unificada. Tanto jubilaciones, como discapacidad y la
moratoria son temas que tienen distinto peso en la discusión entre los
mandatarios. Por caso, el senador Luis Juez votó en favor de las jubilaciones y
la emergencia en discapacidad –en este tema, por una situación personal–, pero
no votó la moratoria previsional.