Escándalo en el Congreso: senadora denunció que Villarruel le cambió las cerraduras del despacho y personal de seguridad la manoseó y golpeó

La senadora peronista Cándida López se presentó ante la comisaría del Congreso y acusó al personal de seguridad de la vicepresidente por “manoseos”. También mostró una lesión en un tobillo. Cuando asumió juró, lo hizo por los 30 mil desaparecidos de la última Dictadura Cívico Militar.

Martes, 2 de diciembre de 2025 - 10:48 hs.
Escándalo en el Congreso: senadora denunció que Villarruel le cambió las cerraduras del despacho y personal de seguridad la manoseó y golpeó

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Un inédito y bochornoso escándalo sacudió este lunes el Senado de la Nación. La senadora peronista Cándida López denunció al personal de seguridad de la Cámara Alta por “golpes” y “manoseo” –abuso sexual simple– cuando llegó a las puertas de su oficina, junto a un cerrajero, para abrirla. 

El escándalo se produjo porque la vicepresidente ultraderechista Victoria Villarruel cambió las cerraduras de los despachos de los senadores salientes para administrar la entrega de las llaves a los nuevos integrantes, una resolución que comunicó vía decreto en septiembre pasado.

Desde el entorno de la legisladora indicaron que la fueguina radicó su denuncia en la comisaría del Congreso. Según informó el portal LPO, en su testimonio acusó lesiones en un tobillo, constatadas por personal médico del Senado, pero también “manoseos en la zona de los glúteos” y “en su zona pélvica delantera”.

López afirmó que las agresiones están vinculadas a la fórmula que eligió para prestar juramento en el recinto el viernes pasado, cuando prometió sobre los evangelios “por los 30 mil desaparecidos”, haciendo especial énfasis en la cifra frente a la vicepresidente, que acredita trayectoria militante en grupos caracterizados por lo que se conoce como negacionismo frente a los crímenes de lesa humanidad de la Dictadura Cívico Militar de 1976 – 1983.

Fuentes vinculadas a Villarruel consideraron “una provocación” la actitud de la senadora López. “Esto empezó cuando asistió a la jura acompañada de 9 personas y hoy vino al Senado con un cerrajero, lo que demuestra que no está en sus cabales”, explicaron y agregaron que “la Vicepresidente comunicó todo en un decreto de septiembre y acordó los términos con los presidentes de todos los bloques”.

Sin embargo, López sostiene que Villarruel cambió la cerradura y mandó a colocar una faja en la puerta de la oficina que pretendía ocupar el viernes pasado, después de la sesión de la jura. 

Después de la escena de los forcejeos y las agresiones, la fueguina volvió acompañada por Juliana di Tullio, quien logró sonsacarle a uno de los vigilantes que Villarruel ingresó al despacho, donde López había dejado su computadora personal. “Si te falta algo, ya sabés”, dijo Di Tullio.

“Que la vicepresidente Villarruel ingrese de manera ilegal al despacho de un senador nacional es un ataque de extrema gravedad institucional y una violación a la autonomía del Poder Legislativo”, afirmó.

Un senador de LLA criticó a su colega fueguina y deslizó que el escándalo pudo estar impulsado por el kirchnerismo, más allá de que la vicepresidenta habría acordado el reparto de despachos con las autoridades de las distintas bancadas, incluido el formoseño José Mayans. 

Según el equipo de la senadora agredida, sus colaboradores venían trabajando en las oficinas del senador saliente Sergio Leavy, una decisión que alegan haberle comunicado a Villarruel a través de las autoridades del interbloque de UP. “Ningún otro despacho en el Senado fue fajado, ni le cambiaron la cerradura, estando senadores del oficialismo y de la oposición con acuerdos políticos similares a los de López y Leavy”, informó la fueguina en un comunicado de prensa.

En el forcejeo con el personal de seguridad, la senadora Cándida López sufrió una lesión en el tobillo derecho, constatada por el doctor Gustavo Apreda, médico del Senado.

López acudió este lunes con un cerrajero, según su vocero, luego que Villarruel no respondiera a sus mensajes y llamados durante el fin de semana. En el forcejeo con el personal de seguridad, la senadora sufrió una lesión en el tobillo derecho, constatada por el doctor Gustavo Apreda, médico del Senado.

Para López, el episodio vulnera la autonomía del Poder Legislativo: “Los dueños del Senado son los senadores, no la vicepresidenta. Ninguna autoridad puede impedir que un legislador acceda a su lugar de trabajo”, indicó la representante de Tierra del Fuego, que recordó que el despacho en cuestión había sido traspasado por el senador salteño saliente Sergio Leavy, en línea con prácticas habituales entre bloques.

De acuerdo con el portal Parlamentario, la denuncia penal quedó radicada contra los agentes involucrados y apunta también a la responsabilidad política de Victoria Villarruel. “Si se permite que una autoridad castigue a un senador por su postura, mañana se podrá hacer lo mismo con cualquier representante. Es un mensaje muy peligroso para la democracia”, concluyó López.

Por su parte, el gobernador Gustavo Melella expresó su repudio a los hechos ocurridos en el Senado de la Nación, que derivaron en lo que definió como “una situación de tensión y maltrato hacia la senadora fueguina Cristina López. Estos episodios no pueden naturalizarse ni pasar por alto”. 

A través de la red social X, Melella señaló que “los derechos constitucionales y el respeto por la representación democrática deben garantizarse siempre. Cuando se vulneran, se debilita la confianza en las instituciones y se habilitan prácticas que como sociedad no podemos aceptar”.

Y tras expresar su apoyo a la senadora, solicitó que lo sucedido sea investigado “con seriedad para esclarecer responsabilidades. Las y los representantes del pueblo deben poder ejercer su tarea con total libertad y en un entorno de respeto”.