Declararon que el homicidio de Carlos Tereszecuk es un crimen de lesa humanidad

El graduado de la UNAM, secuestrado y asesinado por la Dictadura Cívico Militar en 1976, fue víctima de un delito imprescriptible, según lo definió juzgado federal 1 de Resistencia.

Miércoles, 12 de noviembre de 2025 - 13:04 hs.
Declararon que el homicidio de Carlos Tereszecuk es un crimen de lesa humanidad

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Este martes, el Juzgado Federal de Primera Instancia N° 1, de Resistencia (Chaco), dio a conocer la sentencia por el derecho a la verdad, en el marco de la causa por el secuestro y asesinato del graduado de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Unam, por parte de la Dictadura Cívico Militar en 1976.

La audiencia fue presidida por la jueza federal Zunilda Niremperger en modalidad virtual, donde también estuvieron presentes hermanos, sobrinos y representantes del equipo argentino de Antropología Forense, de la Fiscalía Federal, de la secretaría de Derechos Humanos del Chaco y abogados querellantes.

Según informó el portal La Voz de Misiones, la instancia fue retransmitida desde el aula magna de la Facultad de Humanidades, ante la presencia de familiares, allegados, compañeros de militancia de la misma casa de estudios, ex presos políticos y militantes de la agrupación homónima.

El fallo analizó toda la prueba recolectada, reconstruyendo que Carlos Tereszecuk , fue secuestrado los primeros días del mes de noviembre de 1976, y llevado a la Jefatura de Policía de Resistencia, siendo alojado en un primer piso acondicionado como Centro Clandestino de Detención, el cual era dirigido por fuerzas conjuntas la Policía del Chaco y el Ejército Argentino.

Tereszecuk fue visto en pésimas condiciones de salud, por las diversas torturas que había recibido, siendo tal su deterioro físico, que no podía mantenerse en pie, ni caminar. Según las pruebas recopiladas, otro detenido debió bañarlo ante la orden de sus guardiacárceles.

Además, estableció que fue asesinado y arrojado al río Paraná, de donde fue rescatado el 15 de noviembre de 1976, en la costa de Empedrado Corrientes, a unos 70 kilómetros río abajo de la ciudad de Resistencia, donde fue sepultado en una tumba NN e identificado en el año 2018, por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF)

Finalmente, la Justicia enmarcó el secuestro, tortura y homicidio en el contexto de persecución generalizada y sistemática por razones ideológicas, dirigida contra la población, y que tenía como objetivo la detención y exterminio de todo aquel que encuadrara en lo que se etiquetaba como opositores al régimen.


“Esa práctica sistemática del terrorismo de Estado se estableció que tuvo un patrón común como los cuerpos desnudos, atados con alambres en pies y manos, con disparos de ejecución en el pecho o el cráneo, con la yema de los dedos cortados para obstaculizar su individualización y con un corte importante en el abdomen para intentar que no flotaran”, detalla el documento.

Esta sentencia se dictó a partir de la solicitud de los familiares en su carácter de víctimas de un crimen de lesa humanidad, por el derecho a la verdad, pidieron que se reconstruya cómo fueron los hechos, con un sentido de reparación. En paralelo, requirieron que la Justicia contribuya a la reconstrucción de la memoria histórica de la sociedad.

Tras culminar la lectura de la sentencia, Sofía Tereszecuk sobrina de Carlos, dirigió unas palabras recordando a su tío, su militancia, compromiso social y a la importancia de conocer la verdad, a pesar de lo dolorosa que fue, para “cerrar un ciclo como familia y encontrar un poco de paz”.

Por su parte, Javier Gortari, ex decano de la Facultad de Humanidades, expresó: “Lo que hemos presenciado fue un acto de reparación y de justicia. Creo que nos da ánimos para seguir trabajando por la memoria, la verdad y la justicia en todo lo ocurrido durante la última dictadura y para continuar en democracia, tratando de insistir en lograr aquellos derechos por los cuales tanto lucharon aquellos compañeros y compañeras”, sostuv.

A su tiempo, la referente de derechos humanos de la CTA y sobreviviente de la última dictadura cívico militar, Graciela Franzen recordó: “Yo fui compañera de militancia de Carlos, mi hermano fue compañero en el seminario y con la familia Tereszecuk tenemos una gran amistad, lucha y compañerismo. Para mi recordar a Carlos y a los 30 mil es decir presente hoy, pero ¿cómo tenemos que estar presentes? ¿cómo tenemos que honrarlo hoy?; en las plazas, en las calles, en las manifestaciones, en los reclamos, cuando tenemos que votar porque no nos merecemos un gobierno traidor a la patria”, recalcó.

La lectura de la sentencia por la verdad, sobre el homicidio de Carlos Tereszecuk como crimen de lesa humanidad, fue declarada de interés provincial por la Cámara de Representantes de Misiones.