El dólar volvió a mostrar un repunte y cerró el mes de junio
con su cotización más alta en siete meses, ubicándose en $1.500, lo que marca
un nuevo piso para la moneda estadounidense. Este incremento supera ampliamente
la inflación esperada para el mes, estimada en torno al 2%, y refleja un cambio
de dinámica en el inicio del segundo semestre.
Durante el primer semestre, el dólar se había mantenido
relativamente estable, promediando alrededor de $1.400. Sin embargo, factores
estacionales y económicos impulsaron la cotización durante junio, consolidando
la tendencia al alza.
Entre las causas del aumento se destacan la menor
liquidación de divisas del sector agroindustrial, que ya no aporta al circuito
la misma cantidad que en los primeros meses del año, y la reducción de
colocaciones de deuda por parte de empresas, lo que disminuye el ingreso de
dólares al mercado.
El consumo en el exterior, impulsado por el Mundial 2026,
también generó mayor demanda de la divisa, aunque en menor medida. Asimismo, el
pago del medio aguinaldo incrementó la presión sobre la oferta de dólares. A
esto se suma el impacto del conflicto en Medio Oriente y la variación del
precio internacional del petróleo, que afectó los ingresos por exportaciones.
De acuerdo con datos del Banco Central, las personas humanas
compraron US$1.804 millones en mayo, un 20% menos que en abril. Las compras de
junio, finalmente, sumaron US$1.418 millones, casi la mitad de lo registrado en
mayo, con intervenciones de bajo volumen del BCRA en el Mercado Libre de
Cambios, que alcanzaron los US$47 millones el jueves y US$25 millones el
viernes previo al cierre del mes.
“El volumen operado en el MLC aumentó significativamente,
alcanzando los US$643 millones, el mayor en las últimas 24 ruedas. Esto
demuestra que el dólar oficial acumula una suba de 5,2% en el mes y marca un
nuevo piso”, explicó Camilo Tiscornia, economista y director de la consultora
C&T.
Según los analistas, este nuevo nivel de la divisa podría mantenerse en el corto plazo y refleja una tendencia de consolidación en el mercado, condicionada por factores internos y externos que afectan la oferta y demanda de dólares en Argentina.
El incremento del dólar se produce en un contexto donde la
moneda estadounidense vuelve a superar la inflación, marcando un repunte en la
capacidad adquisitiva frente al peso argentino y generando expectativas sobre
su comportamiento durante la segunda mitad del año.
Fuente: DPanorama