La morosidad de las familias argentinas alcanzó un récord
del 12,7% en mayo. El atraso en los pagos creció por 19.º mes consecutivo y las
deudas de los jóvenes y los créditos extrabancarios impulsaron la suba.
El deterioro financiero castiga con severidad a los menores
de 35 años. Casi el 40% de este grupo etario registra menos de un préstamo
irregular. Las financieras por fuera del sistema bancario tradicional sufrieron
un salto drástico: este sector agrupa el 17% del financiamiento privado y su
tasa de incumplimiento trepó al 32,2%.
El documento fue elaborado por la consultora 1816 a través
de datos oficiales del BCRA. Allí, determinó que el problema abarca a casi
todas las instituciones. Durante mayo, 26 de las 30 entidades evaluadas
reportaron incrementos en su mora.
El sector corporativo también empeoró sus balances. Los
retrasos de las empresas pasaron del 3,3% al 2,5%. La obligación irregular de
todo el ámbito privado avanzó del 7,3% al 7,7%.
El vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, afirmó la
semana pasada en Córdoba que los impagos tocaron un techo durante el segundo
trimestre. En paralelo, los analistas de la consultora advirtieron que los
porcentajes finales de mayo admiten correcciones marginales.
El mercado crediticio no traccionará la actividad antes de
las elecciones 2027. Más del 27% de los tomadores de deuda perdieron su
condición de sujetos de crédito: entre mayo y junio, el volumen prestado en
pesos frenó su caída real, pero no exhibió las mejoras sustanciales del
semestre previo.
A pesar del panorama negativo, el impacto macroeconómico
resulta limitado. El financiamiento privado representa una porción muy pequeña
de la economía nacional. Esta baja permite que el PBI conserve margen operativo
para crecer durante los próximos 12 meses.
Fuente: Bae