Mientras Héctor “Cacho” Bárbaro se prodiga en radios y medios federales presumiendo de haber sido “la voz de la chacra” y exigiendo regulación yerbatera y tabacalera, muchos productores misioneros se rascan la cabeza: ¿no fue diputado nacional, con mandato cumplido en 2023 ? Entonces, ¿dónde estuvieron los beneficios reales para la provincia? ¿Dónde quedaron esos proyectos que mejoraran nuestro agro?
Por el contrario, el equipo provincial liderado por Oscar Herrera, actual presidente de la Legislatura y candidato a diputado nacional, sí movió el engranaje. Como presidente de la Legislatura, facilitó sanciones de leyes que favorecen a la agricultura provincial. La Renovación provincial —con Herrera al timón legislativo— logró impulsar normas orientadas a la producción agropecuaria, algo que, salvo milagros, la banca de Bárbaro no aportó a nivel nacional.
Oscar Herrera: el 1 de mayo
Aunque no hay datos públicos específicos sobre cada ley, es sabido en la Legislatura que bajo su presidencia se votaron normativas para favorecer la agricultura —a diferencia de la nada visible desde el Congreso nacional.
Herrera, figura fuerte del Frente Renovador, retoma la posta con proyectos que sí van al bolsillo del productor.
Cachondeo político: “Cacho, ¿dónde está lo tuyo?”
Imaginemos a Bárbaro, egresado del Congreso en 2023 y con años en esa banca, dejando en su camino, solo intenciones de ayudar al productor, pero lo unico que ha realizado es tomar mate con ellos en epoca de campaña. El chiste se cuenta solo: es como promocionar una fábrica que nunca produjo nada, ni un solo mate.
Ganó la voz de los productores… pero nunca la letra chica en el presupuesto nacional
Lo paradójico es que ahora carga contra “los renovadores” por supuestas omisiones que él mismo protagonizó desde la banca nacional… ¡Un acto de magia política digno de Broadway!
En fin, Cacho Bárbaro: diputado nacional de la nada, experto en reclamar beneficios ajenos desde una banca que no aportó ninguno. En tanto, Oscar Herrera: el que sí mueve la pluma y los votos localmente, consigue leyes concretas agro‑amigables y hoy enfrenta al fantasma parlamentario con dureza… y razón.
Moraleja rural: en política cuenta menos la banca que las leyes útiles. Y en ese manual, Herrera ya marcó presencia. El resto es puro humo… o puro sabor a yerba amarga.