En la víspera, el diputado nacional de Unión por la Patria y presidente de la Comisión de Salud, Dr. Pablo Yedlin, sostuvo que la crisis del fentanilo adulterado, que ya se cobró por lo menos, 96 víctimas en todo el país, “es la peor tragedia farmacéutica en la historia de la Argentina”.
En un tramo impactante de una entrevista que dio a Radio Splendid AM 990, Yedlin reveló que 40 mil pacientes en todo el país, habrían sido inoculados con las ampollas contaminadas con bacterias potencialmente letales. Según Noticias Argentinas, Yedlin consideró que esta situación “se soluciona con un mejor control” porque este opioide “fue contaminado” durante la gestión del presidente Javier Milei.
“Llamamos a una reunión de emergencia y tuvimos quórum completo. El objetivo fue entender las responsabilidades en el caso. La ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) es muy prestigiosa en Latinoamérica y necesita una ley que valide su estructura”, manifestó el legislador, contrario a la sugerencia del ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, de cerrar el organismo que controla la seguridad y salubridad de alimentos y drogas en el país.
Yedlin aludió así a los recortes que hubo durante el gobierno de Milei que “rondarían el 30%”, además de que, “hay un descontrol general” en el Ministerio de Salud que comanda Mario Lugones y, por ende, en las agencias que dependen de esa cartera.
En la misma línea, el diputado indicó que, desde el oficialismo, “están jugando muy al límite en materia de salud” sumado a que el Sistema Judicial Argentino “se demora cuando no se tiene que demorar”.
“Las fábricas de producción de medicamentos, para ser habilitadas, tienen que tener control de calidad. El laboratorio tiene una responsabilidad primaria en esto. Lo que está pasando en Argentina no pasa en otros países liberales”, advirtió Yedlin, que es médico de profesión.
En el tramo final de la entrevista radial, Yedlin remarcó que la contaminación de ampollas de fentanilo “es la peor situación de intoxicación medicamentosa” de la historia del país “desde la creación de la ANMAT” y planteó que se debe investigar los roles del Ministerio de Salud de la Nación y de los provinciales, de la ANMAT y de los efectores, tanto públicos como privados.
“De las 150 mil ampollas contaminadas, se usaron 40.000. Hoy ya no hay circulación de las ampollas que se encontraban en los lotes contaminados”, concluyó Yedlin, dejando en claro que la cantidad de víctimas fatales será mucho mayor a las 96 muertes confirmadas hasta el momento.
Ayer, en la Comisión de Salud que preside Yedlin y que sacó una resolución conjunta de pedido de informes al ministro Lugones, la diputada nacional Victoria Tolosa Paz precisó que Laboratorio Ramallo tenía dos lotes de ampollas con ese precursor químico adulterado, el 31244 y el 31202.
Mientras que el primero de esos lotes se incautó completamente, una parte del segundo “llegó a distribuirse en 188 hospitales del país y se llegó a aplicar en 45 mil ampollas en pacientes”. Por eso, precisó que “cada lote fueron 155 mil ampollas” y “45 mil se aplicaron del primero pero el segundo se incautó en su totalidad”.
De acuerdo con el portal LPO, esa cifra es alarmante y está comprobada por la trazabilidad contra factura emitida en cada centro de salud para la adquisición del producto. El problema es que no puede saberse la real dimensión de esta crisis porque los casos se reportan cuando formulan las denuncias, las familias de pacientes fallecidos a los que les administraron fentanilo, que se utiliza como anestésico.
En el Hospital Italiano de La Plata, por ejemplo, fallecieron 18 personas hasta este miércoles, pese a que se le suministró la ampolla a 1300 pacientes.
Por fortuna, a Misiones, no llegaron lotes del fentanilo contaminado, según informaron las autoridades provinciales días atrás.