En medio del triple crimen narco
de Florencio Varela este viernes el fiscal Gastón Duplaá ordenó la captura
internacional de Matías Ozorio (28), acusado de ser el sicario y colaborador
más cercano de “Pequeño J”, el hombre que habría dado la orden de secuestrar,
torturar y asesinar a las tres jóvenes.
La medida fue solicitada a través
de Interpol, que emitió una circular roja para dar con el paradero de Ozorio,
cuya imputación es gravísima: triple homicidio calificado por ser cometido con
alevosía, ensañamiento, contexto de género y por el concurso premeditado de
varias personas.
La figura de Ozorio aparece
vinculada directamente con la de “Pequeño J”, narco peruano con dos identidades
posibles —Julio Valverde o Julio Montana—, que también cuenta con orden de
captura internacional. Según los investigadores, ambos integraban el núcleo
duro de la organización que operaba en la zona sur del conurbano bonaerense.
La hipótesis central es que las
jóvenes fueron engañadas con la promesa de una fiesta, pero en realidad fueron
llevadas a una vivienda en Florencio Varela donde las sometieron a torturas
antes de asesinarlas. Sus cuerpos aparecieron en el fondo de la casa, con
signos de extrema violencia.
En paralelo, la Justicia realizó
múltiples allanamientos en busca de “Pequeño J”, pero hasta el momento no
lograron dar con él. Fuentes de la investigación sostienen que el líder narco
habría ordenado el ataque como parte de una venganza interna en el circuito del
narcotráfico.
La orden de captura internacional
de Ozorio se suma a la situación procesal de los cuatro detenidos que ya están
imputados por el crimen: Magalí Celeste González Guerrero (28), Daniela Iara
Ibarra (19), Maximiliano Andrés Parra (18) y Miguel Ángel Villanueva Silva
(25).
Con esta medida, el expediente
suma un nuevo giro que extiende la trama narco detrás de un caso que conmociona
al país, mientras la investigación busca identificar a los autores materiales e
intelectuales que participaron en la brutal ejecución.