Este martes, la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan (APyT) advirtió que “si el presidente Javier Milei veta las leyes de Emergencia Pediátrica y de Financiamiento Universitario, vamos a responder juntos y masivamente en las calles”, Así se pronunció la APyT mediante un comunicado, donde señalaron que “junto a todos trabajadores y el equipo de salud del Hospital Garrahan” se encuentran “a la expectativa de la definición que el presidente debe tomar esta semana, a más tardar este jueves 11 de septiembre, sobre la Ley de Emergencia Pediátrica, recientemente aprobada en el Congreso”.
Al respecto, la secretaria general de la APyT, licenciada Norma Lezana, expresó que “el Ejecutivo tiene que decir si veta o promulga la Ley de Emergencia en Salud Pediátrica. Nosotros pensamos que el pueblo ya votó, que entre los mensajes que dejó la elección del último domingo, seguramente está que al Garrahan hay que cuidarlo, abrazarlo y financiarlo, y no vetarlo. Pero si aún así, el presidente decide vetar al Garrahan e incluso la Ley de Financiamiento Universitario, nosotros no tenemos dudas: vamos a responder masivamente en las calles”, alertó.
En cuanto a los próximos pasos, informaron que “el lunes 15 de septiembre a las 15.30 horas las y los trabajadores del Garrahan daremos una conferencia de prensa frente al Congreso, junto a la comunidad universitaria, para reclamar a diputados y senadores que traten y rechacen de forma inmediata cualquier veto presidencial”.
Asimismo, desde la APyT plantearon respecto a la posible sesión del 24 de septiembre, que “si la Cámara de Diputados convoca para tratar ambos eventuales vetos, se impulsará una Marcha Federal en Buenos Aires y en todas las plazas del país”.
“Lo decimos claramente: si el presidente Milei veta estas leyes, lo vamos a vetar a él masivamente en las calles. El Garrahan y la universidad pública son una sola causa y se defienden: no se vetan", concluyó Lezana.

Por otra parte, en las últimas horas comenzó a circular en las redes sociales, una carta abierta de los profesionales del Garrahan, sobre la crisis del principal hospital de niños y niñas del país.
“En los primeros meses de 2024, nuestro país sufrió una devaluación devastadora que volvió insuficientes los salarios de todos los trabajadores. En el sector público, y particularmente en el Hospital Garrahan, los aumentos fueron mínimos, provocando una pérdida real del poder adquisitivo superior al 60%. Esta situación encendió una alarma en toda la institución: comenzamos a ver cómo profesionales altamente capacitados buscaban alternativas en el ámbito privado, abandonando el hospital al que habían dedicado años de formación, vocación y compromiso.
El Hospital Garrahan, referente nacional e internacional en salud pública infantil, se caracteriza por la dedicación exclusiva de su personal, sus jornadas prolongadas y su esfuerzo constante por brindar una atención de excelencia. Sin medidas urgentes, corríamos el riesgo de perder a los profesionales que durante décadas sostuvieron este modelo de atención, con consecuencias irreparables en la calidad asistencial que reciben nuestros niños y niñas.
Desde hace más de 18 meses, a través de nuestras autoridades advertimos al entonces Ministro de Salud, Dr. Mario Russo, sobre los peligros que enfrentábamos. Señalamos con claridad lo que estaba en juego: la atención a los pacientes, los procedimientos, los equipos interdisciplinarios, los protocolos, la formación de nuevos profesionales y, en definitiva, el rol del Garrahan como red pediátrica de alcance nacional. Pero nuestras advertencias fueron desoídas: no fuimos escuchados ni se nos dio lugar al diálogo.
El hospital atraviesa una crisis inédita en su historia. Hemos sufrido renuncias de autoridades, la disolución del Consejo de Administración, la destitución de directores y el nombramiento de un director sin experiencia hospitalaria, designado arbitrariamente por el Ministro Mario Lugones. A ello se sumó la intervención del área de comunicación, utilizada para atacar la reputación de los profesionales y desprestigiar a la institución.
Desde el Ministerio de Salud se difundieron en los medios números falsos sobre el funcionamiento hospitalario con el único fin de construir consenso social para una destrucción injustificada del hospital. También se atacó el sistema de formación de jóvenes especialistas, verdadero corazón de nuestra misión. Como consecuencia de todo esto, en los últimos meses más de 240 profesionales se vieron obligados a dejar la institución, llevándose consigo décadas de experiencia, entrega y amor por la salud infantil.

Este proceso de desmantelamiento debe detenerse. El Hospital Garrahan es un patrimonio nacional, y aunque resistimos y luchamos, hemos llegado a un límite. Gracias al respaldo masivo de la ciudadanía, los medios, las organizaciones, los gremios y los distintos sectores políticos, se aprobó la Ley de Emergencia Pediátrica por amplia mayoría en ambas cámaras del Congreso. Esta ley representa un compromiso colectivo para proteger al hospital.
Ahora exigimos que el Presidente Javier Milei la promulgue de inmediato y que el Ministro de Salud garantice su aplicación sin demoras. Sería un acto de irresponsabilidad y de gravedad institucional que el Presidente de la Nación Javier Milei no escuchara a la ciudadanía en su conjunto y al Poder Legislativo, que le piden y exigen proteger al Hospital Garrahan. De no hacerlo, quedaría demostrado, una vez más, un acto de capricho y despotismo, ya que los recursos necesarios no ponen en riesgo ningún equilibrio fiscal.
No podemos permitir que la historia de este hospital, que tanto ha dado por la vida y la salud de los niños, derive en un relato de destrucción y abandono. Cada día que pasa, cada equipo que se desintegra, impacta directamente en la atención y el cuidado de quienes confían en nosotros. El Garrahan no puede esperar más.
Por ello, reclamamos con firmeza la promulgación y la aplicación inmediata de la Ley de Emergencia Pediátrica. La salud de los niños y niñas de la Argentina, la continuidad de esta institución y el futuro de la pediatría pública dependen de ello”, culmina la carta abierta dirigida al presidente ultraderechista Javier Milei.