Los docentes involucrados en el resonante caso de presunta corrupción de menores y pedofilia dentro de la Escuela Provincial N° 617 (CUISE 617) de El Soberbio, de los que se sospecha que fueron encubridores del acusado Emiliano Emanuel Fleita, no están imputados en la causa que maneja el cuestionado juez de instrucción 3 de San Vicente, Gerardo Casco. En paralelo, el Consejo General de Educación tampoco avanza con los sumarios contra estos maestros de primaria, que según las declaraciones de una veintena de víctimas, niñas menores de 12 años de edad, conocían lo que hacía Fleita.
El maestro de primaria, proveniente de la localidad de Alem, fue detenido este año, después de haber sido excarcelado por Fleita, el 23 de diciembre del 2025. Lo detuvieron el 24 de abril pasado, porque los investigadores confirmaron que Fleita acosaba a las víctimas a través de la red social Tik–Tok. Cabe subrayar que este año, intervino la Cámara de Apelaciones, revisando la actuación del juez y en ese marco, Casco ordenó la detención del acusado.
Vale recordar que la causa se inició con una denuncia ante la Comisaría de la Mujer de El Soberbio, el 19 de septiembre del 2025. Pero los presuntos abusos sexuales, corrupción de menores y toma de fotografías sin consentimiento, habría comenzado hace más de dos años, cuando Fleita fue designado en la Escuela 617.

Cabe recordar que el abogado querellante, Adrián Gianini, recusó al juez Casco por considerar que no actúa con imparcialidad y está beneficiando al acusado. “Está por resolverse el pedido ante la Cámara de Apelaciones. Así que todavía estamos esperando eso”, contó Gianini a este medio, confirmando que no hay siquiera imputaciones contra los docentes que estarían involucrados en la causa, como posibles cómplices o encubridores de Fleita.
“Estoy esperando que resuelvan la Cámara porque ahí también hay esas cuestiones planteadas ya. Veremos qué dicen, pero de parte del Juzgado, no hay ningún impulso, ninguna investigación, ninguna atribución de ninguna responsabilidad para ninguno de los docentes”, detalló Gianini, confirmando que los docentes señalados por las víctimas, ni siquiera fueron imputados por Casco.
Dado que la justicia no avanza contra los colegas de Fleita y la exdirectora de la Escuela Provincial 617, el Consejo General de Educación (CGE) tampoco acelera sumarios contra los maestros, que según las declaraciones de las menores en Cámara Gesell, conocían y avalaban el comportamiento de Fleita, dentro del establecimiento.
“Al principio de la causa, el CGE mandó a pedir informes al juzgado. Por lo que yo veo en el expediente nunca le contestaron nada. No sé si le han mandado algo. Pero con lo que se conoció de la Cámara Gesell, ellos (el CGE) tienen que pedir los informes nuevamente. Y si no les mandan los informes, tienen que volver a insistir o denunciar la inacción del juzgado”, comentó Gianini a este medio.

Para el abogado querellante, el CGE, “no puede quedarse” con la negativa del juez Casco a informar sobre los indicios que hay en el expediente, de la presunta complicidad de docentes con el acusado Fleita. “No pueden decir ‘nosotros ya pedimos y nunca más nos contestaron, entonces no hacemos nada’. Eso no puede quedar así”, advirtió Gianini.
Como informó Agencia Hoy, la documental y las declaraciones en la Cámara Gesell fortalecen las sospechas de un encubrimiento que protegió a Fleita durante meses, o incluso años.
La Resolución 6095/25, firmada el 24 de septiembre del año pasado por la directora general del CGE, Daniela López, ordenó separar de sus cargos a la directora Elizabeth María Lopes de Moura, y a los docenes Paula Andrea Lescano, Noelia Vanesa Tarno y José Adolfo Drebel. Esta resolución aparece en la nota que el Supervisor de Escuelas de Modalidad de Jornada Completa de la Zona Centro, Alfredo Antúnez, le envió a la jefa de la Comisaría de la Mujer de El Soberbio, Claudia Borges, el 1° de octubre del 2025.
“Yo le decía a Emanuel que sea más discreto y que no elija a las chicas que tenían buena relación con los padres”
Los testimonios de las niñas en Cámara Gesell, que son contundentes y hasta, escalofriantes, por otra parte, mencionan a docentes que no fueron suspendidos por la Resolución 6095/25. Según surge de las declaraciones de las víctimas, que Agencia Hoy pudo reconstruir, las niñas relatan como en los recreos, los docentes se lamentaban, no por las víctimas, sino por la falta de cuidado del imputado.
“(...) Ella (Romina Batirolla) estaba hablando (...) de todo lo que estaba pasando con él profesor que le metieron preso, primero con el maestro Ariel Álvez, quien también era amigo del profesor Emanuel, y ella le decía a él (a Ariel): 'sí, pero yo le decía a Emanuel (Fleita) que sea más discreto y que no elija a las chicas que tenían buena relación con los padres', eso dijo con el profesor Ariel (…)”, expresó una de las víctimas.
“(…) Y después la Sra. Romina Batirolla con la Sra. Naomi y otra maestra que tenía el guardapolvo, la señora Romina dijo (...) ‘pero viste lo que pasó con Emanuel; sí todo un quilombo (...) todo el Consejo y todos los policías buscando a los profesores involucrados y nosotros acá escondidos hace dos (2) meses (...) pero igual yo le dije que tenía que tener cuidado con lo que hacía, (...)’ Eso dijo la Romina Batirola, que solía juntarse bastante con el profesor Emanuel (...)”, sostuvo una de las víctimas en Cámara Gesell, en un expediente en donde el juez Casco no investiga la pista del presunto encubrimiento.
Se suma a esto, lo declarado por el propio docente de informática Jorge Adolfo Drebel. A quien se le preguntó si el maestro Emanuel Fleita retiraba alumnos de su hora. Drebel dijo que “sí, él retiraba, para que le ayudaran (…) eran más a las nenas que a los varones (...)”.
Una de las apuntadas es Noelia Tarno, que fue la docente que recibió el primer reclamo verbal de una mamá de una alumna, meses antes del inicio de la causa. Si embargo, Tarno no informó a las autoridades ni radicó una denuncia en sede policial.
Según fuentes con acceso al expediente, cada vez que las niñas buscaban ayuda a los docentes, eran rechazadas. Una de las víctimas relató en Gesell que, al pedir ayuda respondían con una liviandad criminal: “(…) entiéndanlo (...) el docente es joven, es como raro (…)”. Otra niña relata: “(…) Y ella (docente Noelia Tarno) me miró de arriba abajo, mal y me dijo ‘andate’ (…) No me gusto cómo me hizo (…)”, dijo la niña ante la Justicia.
De acuerdo con la querella, el juez Casco mantuvo ocultos durante 7 meses las declaraciones en Gesell, las cuales alimentan las sospechas de que Fleita no operaba en las sombras, sino que lo hacía a plena luz del día, en el laboratorio y en aulas abandonadas, bajo la mirada pasiva, negligente y, en muchos casos, cómplice de sus propios colegas.
