Un caso de presunta pedofilia y grooming sacude a la comunidad de El Soberbio, ante la presunta complicidad de las autoridades del Consejo General de Educación, del Ministerio de Educación, del supervisor zonal Alfredo Antúnez, de los directivos de la Escuela N° 617 de El Soberbio (CUISE N° 617) y de la justicia local, que a cuatro días de presentadas las primeras denuncias contra el maestro de primaria Emiliano F., no inició ningún tipo de acción de recolección de pruebas.
Aldo, uno de los padres de la comunidad educativa de la Escuela 617, habló con LT4 y contó detalles de la cruda situación que están padeciendo, mientras los directivos del establecimiento y el supervisor de Escuelas de Fronteras Antúnez, seguían –hasta las 9 hs de hoy– sin intervenir para, como mínimo, apartar al denunciado, que fue acusado de sacar fotografías a niños de 7mo grado, a cambio de no tomar exámenes de recuperatorio a sus víctimas.
Además, el denunciante apuntó también hacia una docente que sería cómplice y encubridora del acusado, quien estaría amenazando a los padres para que no avancen las denuncias y contra un profesor de informática, que permitía que el maestro lleve a una alumna a un aula apartada para estar a solas con la niña.
Este martes, con el caso estallado en los medios de prensa, los padres y madres de niños que acuden a esta escuela primaria de fronteras, se reunieron para discutir los pasos a seguir. Esperaban la presencia del supervisor Antúnez y de la directora general del Consejo General de Educación, Daniela López, que está al tanto de las denuncias que se presentaron el viernes pasado, es decir, hace 4 días.
Ayer lunes, la comunidad educativa envió una carta formal al supervisor Antúnez, quien de todas maneras, no se hizo presente en la Escuela 617, donde tuvo lugar la reunión de hoy, a partir de las 8 de la mañana. “Nos dirigimos a Ud. en nombre y representación de nuestros hijos menores, quienes asisten al 7 A y 7 B de la Escuela de Frontera N° 617, de la localidad de El Soberbio, Misiones. Quienes han sido víctima de atentados en sus derechos a la Integridad física, psíquica y moral, cuyas consecuencias los han dañado física y psicológicamente, y que refieren a la realización de actos humillantes y degradantes (…) por parte de docentes de la Escuela que estuvieron a cargo de los mismos, y cuyas conductas u omisión de ellas que han permitido que las mismas se lleven a cabo y se continúen perpetrando”, escribieron los padres al supervisor Antúnez este lunes, sin obtener respuestas.
Los padres pidieron al supervisor “su intervención y/o la intervención de quien corresponda, a los fines de que se tomen medidas y se separen del cargo a los docentes denunciados mientras dure la investigación de los delitos cometidos contra nuestros hijos, en resguardo de su integridad física, psíquica y moral”, plantearon.
En la nota al supervisor, los padres y madres de esta escuela primaria, apuntan al responsable de los actos denigrantes, y a un conjunto de docentes que lo estarían protegiendo. La acusación enviada al supervisor, apunta contra tres docentes: el señalado como autor de las fotografías, otra colega que conoció de las denuncias en junio y otro profesor de informática, que supuestamente avaló que el primero esté solo en aulas con un alumno/a.
La comunidad educativa de la Escuela 617, exigió medidas urgentes al supervisor Antúnez, aclarando que hay una “cantidad innumerable de víctimas que se van sumando y a las denuncias penales que ya se están investigando con intervención del juzgado de instrucción N° 3, secretaría N° 1, de la localidad de San Vicente (Misiones). Para que nuestros hijos conforme los derechos que los protegen, puedan terminar su año escolar, en un ambiente donde se respete su salud física, psíquica y moral, evitando más daños graves y urgentes a la integridad física y psicológica de los mismos mientras se resuelve el proceso judicial”.
Pese a la contundencia y gravedad de las denuncias, Antúnez no se hizo presente en la reunión de padres y madres en la Escuela 617.

En diálogo con LT4, Aldo Pérez, contó detalles del caso que conmociona a la localidad de El Soberbio. “Es un mal día para nosotros, somo 20 familias las denunciantes. Son 20 los niños que, entre lágrimas, cuentan lo que este maestro les hacía adentro del aula, ya hace varios años. Estamos hablando de niños que ya son egresados de la institución, que a partir de que esto se hizo público, empezaron a contar su historia, que lleva tres años, por lo menos”, contó el denunciante.
Pérez sostuvo que se enteró el viernes pasado, “donde la madre de una compañera del grado de mi hija se acerca a nuestro domicilio y entre lágrimas nos comenta que la hija dijo que le había pasado algo grave en la escuela, que le había pasado una vez más le dijo, otra vez pasó. Cuando nos empieza a relatar lo que pasó, era que el docente tomaba pruebas sorpresa primero, y luego tomaba recuperatorios porque la mayoría de los niños no alcanzaba y (ante) el recuperatorio, él le proponía, no hacer la prueba de recuperatorio, a cambio de si hacían ‘el reto’”, detalló Pérez, en una descripción que se asemeja a las prácticas en las que incurren pedófilos.
“El ‘reto’ implicaba quitarse parte de la ropa, en este caso las medias y las zapatillas, y ponerse en posiciones que él le decía, que él le pedía, ‘ponete así’, ‘ponete asá’. Las posiciones eran arriba de la mesa, boca arriba, boca abajo, poner los ojos en blanco y hacerse como que está muerto (el niño/a). Y él tomaba fotografías y lo hizo con más de 15 chicos, 20 chicos y no sabemos cuántos más que nos han contado la historia”, reveló el denunciante.
Prosiguiendo con su descripción de los hechos, Pérez aclaró que no hicieron público el caso el viernes pasado, cuando radicaron la denuncia ante la Comisaría de El Soberbio, porque pretendían que la justicia actúe rápidamente para incautar dispositivos móviles e informáticos en busca de pruebas de los delitos, es decir, las fotos. “Entonces el viernes solamente tres denuncias hicimos. Para nosotros la jueza que entendía en la causa no entendió la gravedad de la situación, ya que hasta el día de la fecha no se ha realizado ningún allanamiento en la casa de este hombre. Quiero aclarar que sigue libre. El hombre está en su casa libre, pese a que 20 familias lo han denunciado”, contó el denunciante.
Asimismo, Pérez apuntó a las responsabilidades de funcionarios y directivos del CGE y de la Escuela 617. “No creo que la gente de educación haya tomado (conciencia) de la gravedad de la situación”, recalcó Pérez, quien realizó otra revelación aún más impactante, desde junio, la docente Noelia T., la directora Elizabeth Lopes de Moura y la vicedirectora Paula Andrea Lezcano, estarían en conocimiento del accionar del acusado.
“Yo me enteré de esto el viernes, pero la madre que nos contó a nosotros ya había venido a la escuela el día 13 de junio, hace varios meses atrás, a contarle que la hija le describía situaciones raras. El docente sacándole la ropa a los chicos, el zapato y las medias, llevándolos a una sala para estar en privado, un docente con un alumno, algo que entiendo está prohibido. Y que lo venía haciendo en forma sistemática a cambio de nota (académica), ‘yo te doy comida, si me dejas sacar la foto’; ‘yo te doy el mate’ que está prohibido en la escuela, pero el docente lleva mate. Así que le daba su mate para que las chicas le dejen sacar la foto”, sostuvo Pérez.
Sin embargo, de acuerdo con la denuncia de esta madre, la maestra le habría dicho, en junio: “déjame que yo me encargo, voy a hablar con el docente, yo me voy a encargar de esto.”
Como es evidente, esta docente no acudió a la justicia penal y al reunirse hoy con los padres, la directora Lopes de Moura negó que la maestra le haya contado de lo que hacía su colega denunciado. “Se tiraban la pelotita (se culpaban entre sí) y ahí no dimos cuenta que esto es un desastre. Omitió la información, no entendía la gravedad, no hizo pública la cuestión, no denunció y esto siguió ocurriendo hasta que el viernes pasado le tocó a mi hija”, sostuvo Pérez, insistiendo en que “ese tipo no puede estar dando clases en esta escuela, en ninguna escuela.”
Sin medias tintas, Pérez dijo que el docente acusado de tomar las fotos, “tiene que estar preso. Como así también entendemos que la maestra que supo desde el 13 de junio y no actuó en consecuencia también debe, hacerse cargo de la parte de la culpa”.
“Otra cosa que queremos aclarar acá, estuvimos comunicándonos con supervisor de la escuela porque la verdad que acá nosotros vemos que el nivel intelectual de los directivos para dar respuesta es bajísimo. Po lo que nos dicen a veces como como respuesta o como excusa hasta parece que no tienen la preparación ni siquiera para ser docentes. Las respuestas que estamos teniendo ahora son horribles”, enfatizó el denunciante.

Repreguntado, Pérez reveló que “en la escuela ahora hay clases normalmente. Esta mañana foto de la maestra en cuestión diciendo ‘hermoso día’. La verdad que yo no sé a qué escuela está yendo, yo la verdad que no sé qué de realidad está viviendo, pero quieren hacer como si todo estaba normal”, denunció el padre de una de las víctimas del presunto acoso y pedofilia, apuntando a la falta de respuestas del supervisor Antúnez.
“Lo estuvimos llamando (al supervisor Antúnez) ayer toda la noche, sabemos que estuvo en El Soberbio, pero no vino a vernos, no se puso a disposición, no vino a ver las caras de los padres. Le llamé personalmente y me clavó el visto varias veces, me dijo que él hizo lo que tenía que hacer. Acá la docente que sabía de todo esto sigue dando clases, al único que se suspendieron fue el docente que no da a clases pero está libre. Acá como que no pasó nada”, se quejó Pérez, apuntando también que “no vino un ministro, no hay comunicación del ministro de educación, ni de la gente del Consejo de Educación”.
En esta línea, Pérez insistió en que la comunidad educativa y las presuntas víctimas del maestro de 7mo grado, se encuentran casi en completa soledad, sin apoyo de autoridades provinciales. “Nadie se comunicó con nosotros. Estuve por la municipalidad, charlando con el intendente (Roque Soboczinski) a ver qué podía hacer. La verdad que nosotros nos sentimos como que nos soltaron la mano. Nadie nos está apoyando. Queríamos que las autoridades estén del lado de los niños”, puntualizó Pérez, añadiendo que tampoco se acercó nadie de la Secretaría de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes.
Por otra parte, el denunciante apuntó también al accionar de la justicia, que no recolectó pruebas de los presuntos delitos, con un docente que, es plausible pensar que está distribuyendo las fotos de los niños con redes de pedófilos a nivel global. “Queremos tener certeza de que el tipo tiene las fotos ahí, pero ¿cómo podemos tener certeza? Con un allanamiento. La verdad que tampoco entiendo qué realidad está viendo el juez, que no ordenan allanamiento inmediatamente”, cuestionó Pérez, contra el juez de instrucción de San Pedro, Ariel Belda Palomar, que subroga el juzgado de San Vicente, el que corresponde por jurisdicción a El Soberbio.
“No sé si no entendió la gravedad de la situación porque no ordenó ningún tipo de allanamiento y desde el viernes hasta el día de la fecha el imputado pudo haber intentado borrar, deshacerse de cuanta prueba tenía. Digamos, yo no sé si ahora, cuatro días después de que nosotros lo denunciamos, van a encontrar algo en la casa. Seguramente van a encontrar algo. Pero no van a encontrar todo lo que este hombre seguramente tenía”, fustigó Pérez, advirtiendo sobre el accionar de Belda Palomar, al tiempo que añadió que, como la justicia no intervenía, los denunciantes intentaron acudir a denunciar a la Gendarmería, que no pueden intervenir.
“Dentro del grupo de padres tenemos una madre que es abogada que está haciendo la guía y un grupo de padres está analizando, entrar como querellantes con un abogado particular”, contó Pérez, al tiempo de destacó la labor de la Comisaría de la Mujer de El Soberbio, “donde todas las madres fueron atendidas de manera excelente por la jefa y por sus subordinadas ahí.”
Asimismo, Pérez destacó que en la Comisaría de la Mujer, “inclusive nos permitió tener las copias de las denuncias que, (usualmente) no les dan a la gente con el relato (de las víctimas) para que nosotros podamos sacar a la prensa. Porque si no sale en la prensa de esto como salió, nadie nos estaría dando bola ahora. Estaríamos más solos de lo que estamos. Si no tomara trascendencia, nadie se entera de esto. Porque como siempre ocurre, van tapando, no pasa nada. Como hizo la maestra el día 13 de junio, que dijo, ‘no pasa nada acá’, ‘está todo tranquilo, yo me encargo’. Y el ‘yo me encargo’ es lo que necesita un pedófilo para seguir haciendo lo que estaba haciendo acá”, reflexionó el denunciante.
“Recién acá en la reunión de padres con los docentes de la escuela, estaba la gente de la municipalidad. Les preguntaron acerca de ayuda psicológica urgente y me parece que pactaron para cuando tengan tiempo, me parece que, 30 horas por ahí, si se puede, va a venir. Así estamos con la respuesta de las autoridades: ‘vamos a ver qué podemos hacer, a ver si viene’. Mientras tanto, los niños no quieren cruzarse con la docente, la que sabía de lo que pasaba y no hizo nada”, confió Pérez, al ser consultado sobre la lógica asistencia psicológica que deberían tener las víctimas de los ultrajes.
De acuerdo con Pérez, ningún alumno acudió a la escuela hoy, algunos porque sus padres no los enviaron y otros, al ser pocos los niños en el establecimiento, decidieron retirarlos. “Queremos, urgentemente, que primero el docente este (Emiliano F.), no aparezca más por acá, el pedófilo, que lo pongan preso al tipo, que allanen su casa”, sostuvo Pérez, añadiendo que la maestra aludida, posteó imágenes en sus redes sociales, como si fuera un día normal de clases este martes.
“Los chicos no están en la escuela. Mi hija no va a esta escuela mientras tanto esta mujer sigue dando clases, estamos hablando de una mujer que pudo haber evitado todo este trastorno y está dando clases normalmente acá en la escuela, en este momento. Inclusive nos han llegado audios de esta docente donde dice: ‘si se comprueba que es un pedófilo, está bien que pague’. ‘Ahora, si no se comprueba nada, los padres que se preparen’. Ese tipo de audio estamos recibiendo nosotros por parte de la docente que supo de todo esto hace un par de meses”, fustigó Pérez, sobre los supuestos mensajes intimidatorios de quien estaría legalmente complicada, si se comprueban las denuncias.
Juez de Instrucción Ariel Omar Belda Palomar
En otro tramo impactante de las revelaciones de Pérez, el hombre contó que los niños habían desarrollado una estrategia defensiva contra el supuesto abusador, toda vez que el sujeto separaba y se llevaba a alguna de las víctimas para sacarles fotos. “Nuestros hijos habían elaborado a lo largo del año, planes para rescatarse (entre sí)”, afirmó Pérez, sobre lo que se decían entre los niños y niñas para protegerse.
“‘Si el maestro te lleva, yo voy a tocar la puerta y voy a decir que te llama la otra maestra para que vos salgas’. ‘Llevate mi osito, le decía una compañera a mi hija, porque si vos no salí en seguida, yo entré rápido a buscar el osito y te puedo rescatar’. Los chicos tenían planes de rescate para cuando el docente les llevaba a cada una a sacarles la foto. Ellos organizaron, iban a la escuela con una táctica para zafar del docente pedófilo”, contó el denunciante, sobre las estrategias de niños de entre 11 y 13 años de edad.
“En la escuela hoy cuando hablábamos con los docentes, nadie vio nada. Tres años y nadie vio nada. Hoy parece que la directora encontró con un mundo distinto en el que ‘no sabía nada’, ‘no me informaron’”, insistió Pérez, quien reclamó al supervisor Antúnez a que “honre su sueldo” y de la cara ante la comunidad educativa.
Por otra parte, Pérez no descartó que pueda haber más víctimas, más allá de que no se concreten más denuncias. “Arrancamos con tres padres, después éramos cinco padres, ahora somos 25 padres. Pero de nuestro lado, al lado nuestro, no hay nadie. No hay nadie. Otra vez estuvo la gente de la Comisaría de la Mujer acá. Son los únicos que nos acompañan, la Comisaría de la Mujer de El Soberbio. El resto, acá parece que no. Juegan todos para el equipo del pedófilo. La verdad que yo no entiendo cómo la comunidad entera no está al lado nuestro”, recalcó el denunciante quien encontró inexplicable, que las autoridades involucradas en la protección de los niños y niñas, no estén en la Escuela 617, esta mañana.
“Acá no había nadie. No había un funcionario de la provincia acá en la escuela. Dejaron a la directora (Lopes de Moura) y a la otra maestra cómplice para que nos reciban a nosotros. Y las respuestas que nos dieron, eran chistes. Nos sentimos hasta ofendidos con las respuestas que nos dieron. La verdad es nos toman el pelo, nos toman por tontos. La verdad es que la gravedad de la situación acá no la están entendiendo o no la quieren entender porque quién taparse uno con el otro”, acusó Pérez, insistiendo en que ya se presentaron “más de 15 denuncias.”
No obstante, Pérez sostuvo que “los padres siguen hablando con los hijos y siguen saliendo relatos por todos lados. Incluso quiero decir que hay padres que encaran la situación y dicen, ‘está bien, mi hijo fue abusado, vamos (a denunciarlo)’. Pero hay padres que escuchan el relato del hijo y le dicen, ‘no, acá no pasó nada’. Mucha gente va a ocultar porque no quiere estar en esto. Y está bien, cada uno con su realidad”, se lamentó el denunciante.