Sigue sin resolverse la cuestión de fondo y se profundiza el conflicto suscitado en el Instituto de Formación Superior Docente N° 4 de Oberá (CUISE 1604), donde la vicedirectora Zulma Araujo denunció a la directora Olga Galeano por “violencia laboral y económica, discriminación, y abuso de autoridad”, entre otras graves acusaciones.
El planteo de Araujo, registrado en el Consejo General de Educación con el Trámite N° 21952/25 (“Solicitud – Intervención en Situación Planteada – ISFD Normal N° 4”) pasó desde la Dirección de Asuntos Legales con Dictamen N° 1770/25 a la Dirección de Educación Superior (DES), que preside el cuestionado militante de la agrupación renovadora Adomis, Luis Oviedo.
Según consta en el sistema del CGE, el expediente pasó a la DES el pasado 2 de octubre y la denunciante teme que la situación continúe dilatándose, porque no se resuelve la cuestión de fondo y porque las instancias de mediación, poco o nada, modifican la situación. “No resuelven el problema de fondo y Oviedo apaña a esta directora Galeano”, contó una fuente al tanto del conflicto en la Normal 4 de Oberá.
De acuerdo con las fuentes de Agencia Hoy, ya hubo varias mediaciones con Galeano, pero después de unas semanas, la directora recaería en las actitudes de hostigamiento contra otros docentes. “Se hacen actas, queda todo asentado”, confiaron las fuentes, insistiendo que se mantiene el problema de base, que sería el hostigamiento y el abuso de poder.
El pasado 5 de septiembre, Agencia Hoy informó que la vicedirectora Araujo remitió una nota a la directora general del organismo, Daniela López, en la que expuso las situaciones que, según su denuncia, sufre a causa del comportamiento de Galeano. El hostigamiento laboral está agravado porque Araujo es delegada del sindicato Unión de Docentes Nueva Argentina Misiones (UDNAM) y Galeano estaría alineada con la agrupación renovadora Adomis, a la que también pertenece el director de educación superior Oviedo.

“Desde el 17 de abril de 2023 a la fecha, he realizado diversas presentaciones administrativas (expedientes N° 31517/23, 26759/23, 20083/23 y 29950/24), sin obtener soluciones efectivas al cese del hostigamiento denunciado”, sostiene Araujo en su presentación, que ingresó en el CGE este jueves.
Más tarde, el 22 de mayo de 2025, “se llevó a cabo una mediación institucional, donde se firmó un acta de consensos para garantizar un ambiente laboral sano. Sin embargo, la Directora no cumplió con lo pactado, persistiendo las conductas de acoso laboral, desconocimiento de mis funciones (Res. 813/85 y Res. 140/11), obstaculización del trabajo y comentarios difamatorios hacia mi persona frente a estudiantes y docentes”, describió Araujo en su denuncia.
“En reiteradas oportunidades, la Directora ejerció violencia verbal y abuso de autoridad, en reuniones institucionales, gritando, descalificando y anulando mis intervenciones, bajo la expresión: ‘Yo soy la Directora’. Ejemplo reciente: en el acto de colación de graduados del 21 de agosto de 2025, interrumpió violentamente la ceremonia, gritando frases discriminatorias y posteriormente agrediéndome verbalmente en sala de profesores: ‘No quiero hablar con vos’, ‘Sos la culpable de todo’, ‘¡Ándate!’”, señaló Araujo en la nota.
Por otra parte, la vicedirectora y delegada gremial denunció “un hecho de violencia económica, ya que en agosto de 2025 se me privó arbitrariamente de percibir el 50% de mis haberes (14 horas cátedra devueltas sin fundamento), ocasionándome un perjuicio grave que afecta la subsistencia familiar, el pago de deudas y la manutención de mis hijas que estudian en otra provincia. Esta conducta resulta violatoria de mis derechos como Trabajadora Docente y la protección sindical que gozo como delegada gremial (Ley 23.551)”, advirtió Araujo.
De acuerdo con Araujo, los hechos narrados constituyen:
*Violencia laboral, conforme al Convenio OIT N° 190.
*Discriminación y hostigamiento, en violación al Convenio OIT N° 111 y a la Ley 23.592.
*Abuso de autoridad y obstaculización de la función pública, en perjuicio del servicio educativo.
*Violencia económica al privarme ilegítimamente de mis haberes.
*Violación a la tutela sindical reconocida por la Constitución Nacional (art. 14 bis) y la Ley 23.551.

En función de esas denuncias, Araujo solicitó a Daniela López, que “se disponga la inmediata intervención (por parte) del CGE para garantizar un ambiente de trabajo libre de violencia, conforme el Convenio OIT N° 190 ratificado por la República Argentina.”
Asimismo, reclamó que “se instruya sumario administrativo a la Directora (…) Galeano, a fin de investigar las conductas denunciadas” y que “se ordene el cese inmediato del hostigamiento laboral, verbal y económico, asegurando el respeto a mis funciones como Vicedirectora.”
Araujo también reclamó a la máxima autoridad educativa de Misiones, que “se disponga el reintegro inmediato de los haberes retenidos, más intereses y actualización” y que “se garantice el pleno ejercicio de mis derechos sindicales, gremiales y profesionales, bajo apercibimiento de incurrir en responsabilidad administrativa y penal.”
Según confiaron fuentes de Agencia Hoy, las denuncias que se han presentado contra Galeano, misteriosamente, no habrían llegado al despacho de la directora general del CGE. De acuerdo con las sospechas de algunos docentes, algún empleado o funcionario del CGE estaría avisando al Director de Educación Superior Luis Oviedo, y por causalidad o no, las presentaciones terminan en el despacho del funcionario “adomista”.
Esto es justamente lo que ocurrió con este expediente, que “duerme el sueño de los justos” en la DES, desde el pasado 2 de octubre. “El Consejo no resuelve el problema de fondo porque estás directora como Galeano y otras, sirven a la patronal. Son las que hostigan a los docentes, envían planillas de inasistencias para aplicar descuentos por días de paro”, confió una fuente al tanto de lo que estaría ocurriendo en la Normal 4 de Oberá.
El planteo de Araujo parece claro: si Oviedo estaría protegiendo a la directora Galeano, su intervención no servirá para que termine el presunto hostigamiento laboral, sino todo lo contrario, que se perpetúe en el tiempo. Esto es así porque las instancias de mediación no constituyen una reprimenda para la directora. Al no iniciarse sumarios, Galeano parece estar siendo avalada y/o protegida por la DES.