Javier Milei volvió a respaldar a Manuel Adorni en el lugar
donde más pesaba el gesto: frente a todo el Gabinete. En plena crisis por las
causas judiciales que lo investigan por presunto enriquecimiento ilícito y
dádivas, el jefe de ministros no solo permaneció en el cargo, sino que lideró
la reunión de coordinación política y de gestión en la Casa Rosada, con la
presencia del Presidente y de Karina Milei.
El encuentro duró dos horas y media y funcionó como una
puesta en escena de respaldo interno. Milei abrió la reunión con una exposición
de media hora, trazó un panorama general del rumbo del Gobierno y, según
fuentes oficiales, le dio un "fuerte respaldo" al jefe de Gabinete.
Después, Adorni tomó la conducción del encuentro, agradeció a los equipos por
el informe de gestión que presentó en el Congreso y expuso sobre el plan de
gestión 2026/27.
La escena se produjo después de varios gestos consecutivos de los hermanos Milei hacia el ministro coordinador. Más temprano, Karina Milei lo acompañó a la inauguración de una planta automotriz en Zárate. Luego, Adorni encabezó una conferencia de prensa en la Casa Rosada junto al ministro de Economía, Luis Caputo, y la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva. Al final del día, quedó al frente de la mesa del Gabinete.
El Gobierno buscó mostrar a Adorni activo, sostenido y con
agenda propia. La decisión llegó después de que Milei dijera en televisión que
el exvocero "ni en pedo" dejará el Gobierno, pese a las
investigaciones judiciales en su contra.
La ratificación pública convive con un clima de incomodidad
interna. En el oficialismo admiten en reserva que Adorni debería dar
explicaciones para no seguir dañando al Gobierno y al Presidente.
Esa tensión tuvo una protagonista visible: Patricia
Bullrich. La senadora había pedido públicamente que Adorni presentara "de
inmediato" su declaración jurada para evitar que la gestión siguiera
"empantanada". Dos días después, se sentó en la misma mesa que él,
frente a Javier y Karina Milei, y también tomó la palabra.
Bullrich ya había ratificado sus dichos y había marcado
distancia de la línea oficial de blindaje al jefe de Gabinete. "Soy de
hablar en el Gabinete, no de callarme la boca", dijo el miércoles. Adorni,
en cambio, buscó bajarle el tono: la calificó como una "fenómena",
aunque deslizó: "Si lo tendría que haber dicho o no, se puede
charlar".
Hoy, antes de la reunión, la exministra agregó: "No
quiero volver a un tema que ya lo dije, lo defendí, fui taxativa, clarita. Y ya
está, no quiero repetirlo. Todos saben lo que dije y lo que pienso".
Fuente: BAE