En las últimas horas, Fabián Grillo, el padre de Pablo, el fotógrafo al que le dispararon una granada de gas lacrimógeno en la cabeza, el 12 de marzo pasado, confirmó que el gendarme Jesús Héctor Guerrero, fue llamado a prestar declaración indagatoria y le prohibición salir del país. “Hay pruebas suficientes para llamarlo a indagatoria. Nosotros tenemos nuestros abogados solicitaron tres veces el pedido de indagatoria y esta vez lo aceptó (la jueza María) Servini o consideró que era necesario”, señaló Grillo (padre), según informó Noticias Argentinas.
En diálogo con Radio Splendid AM 990, el padre del reportero gráfico añadió: “También se determinó la prohibición de la salida del país”. “El Gobierno intentó proteger al gendarme, la Gendarmería también intentó hacerlo”, comentó el padre del fotógrafo que sufrió pérdida de masa encefálica por el disparo realizado de forma criminal. “Ellos hablan con un lenguaje que le gusta a un sector social que demoniza la militancia. Tienen una clientela que les gusta eso”, aseveró Grillo.
En relación a la
salud de su hijo, señaló: “Pablo está mejorando, despacito intentando volver a
ser él, tienen sus momentos en los que se apaga y se vuelve a prender. La
expectativa es buena”, confió el padre del periodista gráfico.
El Juzgado
Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N.º 1, a cargo de María Servini,
citó a declaración indagatoria a Guerrero, el gendarme identificado como el
autor del disparo del cartucho de gas lacrimógeno que impactó en la cabeza de
Grillo y lo dejó en estado crítico.
La audiencia fue
fijada para el próximo 2 de septiembre a las 10, y en su resolución, Servini
sostuvo que “surge la hipótesis de que el disparo del proyectil que derivó en
las lesiones sufridas por Grillo provino por parte del personal de Gendarmería
que se hallaba ubicado en la intersección de la avenida Hipólito Yrigoyen y la
calle Solís, más precisamente del cabo primero Jesús Héctor Guerrero”.
Como es de público
conocimiento y está probado por diversas pericias, Guerrero disparó la granda
de gas lacrimógeno en forma horizontal, apuntando contra los manifestantes. Esto
viola el protocolo de uso de este tipo de artefactos que pueden ser letales
cuando no se apuntan en 45 grados o más, es decir, hacia el aire para que no
impacten de lleno sobre el cuerpo de personas.
En el caso de Grillo,
que estaba cubriendo la represión contra jubilados e hinchas de futbol de ese
miércoles 12 de marzo, la granada le impactó en la cabeza cuando él estaba
agachado. La ministra de Seguridad Patricia Bullrich mintió en público al decir
que la granada había sido disparada en forma correcta y “rebotó” en el piso,
para luego dañar al joven.
De acuerdo con
Página 12, el informe final de la Gendarmería sobre el caso, fue confeccionado
apenas en un día y concluyó, de forma insólita, que el disparo que dejó al
fotógrafo Grillo al borde de la muerte en la marcha de los jubilados del 12 de
marzo último fue un “hecho fortuito”, producto de la “mala visibilidad” y que
la responsabilidad no fue del cabo Héctor Guerrero, quien accionó el arma
lanzagases, sino de la propia víctima, a quien describe ubicado “en la línea de
tiro”.
Pese al intento de
Bullrich y Gendarmería por cerrar el caso, la causa judicial sigue su curso,
ahora con la novedad de que finalmente la jueza citará a indagatoria al
gendarme que le disparó a Grillo.
En la marcha de
los jubilados del 12 de marzo, Grillo fue alcanzado por un cartucho de gas
lacrimógeno lanzado por la Gendarmería, que por órdenes de la ministra Bullrich
llevaba adelante esa tarde una brutal represión. Tras el impacto, el joven fue
llevado de urgencia al Hospital Ramos Mejía, donde fue dado de alta recién el 3
de junio.
El análisis que
hizo el colectivo Mapa de la Policía, con imágenes de medios de comunicación y
personas que fueron aportando las suyas, permitió no solo identificar que fue
Guerrero el gendarme que disparó, sino que también pudo demostrar que lo hizo
en forma horizontal, es decir, antirreglamentaria. Esa es la manera en que las
armas menos letales, disparadas al cuerpo, pueden matar.
En el caso de
Grillo, el disparo del cartucho de gas lacrimógeno fue a la cabeza y a una alta
velocidad. Algunos drones de televisión –como el de TN y el de A24– aportaron
imágenes fundamentales para visualizar lo ocurrido.