La semana política en Misiones dejó en claro un trazo grueso que atraviesa tanto la gestión provincial como la proyección electoral: la Renovación aparece en movimiento constante, marcando agenda en el Congreso, mostrando gestión activa en la provincia y sellando con leyes innovadoras la impronta institucional que distingue a la Cámara de Representantes. Todo en un mismo tiempo, con un mismo discurso de fondo: sensibilidad, firmeza y defensa del pueblo misionero.
El primer capítulo lo protagonizó Oscar Herrera Ahuad, actual presidente de la Legislatura y candidato a diputado nacional, que desde Oberá levantó la voz en defensa de dos pilares esenciales: la salud y la educación públicas. Su convocatoria a los legisladores nacionales fue clara y contundente: votar contra el veto presidencial que pretendía desfinanciar a las universidades y al Hospital Garrahan. “No me imagino una Misiones sin la UNaM, ni una zona centro sin su hospital”, dijo, recordando cuánto costó construir ese entramado de derechos básicos que hoy se busca proteger. La apelación fue más allá de la coyuntura, planteando una línea de acción política que conecta la trayectoria de Misiones con un futuro que exige sostener conquistas.
El pedido de Herrera no cayó en saco roto. Los diputados nacionales de la Renovación —Arrúa, Ruiz, Fernández y Vancsik— acompañaron la decisión de rechazar los vetos del Gobierno nacional. El gesto fue celebrado por el propio gobernador Hugo Passalacqua, quien reivindicó la votación como un acto de dignidad política en favor de la gente. Como docente de la UNaM, lo expresó con un plus de emoción: se trataba de defender la universidad pública, la formación de miles de jóvenes y la continuidad de un modelo de país con inclusión. “La salud y el futuro se honran votando a favor de Misiones y de la Argentina”, escribió en sus redes, sintetizando el sentido de la jornada.
La convergencia entre Herrera y Passalacqua mostró una vez más la coherencia interna del espacio. Uno, reclamando firmeza y compromiso desde su rol de candidato; el otro, marcando la línea de gestión con un tono de cercanía. Herrera quedó posicionado como el político misionero con mayor estatura para representar a la provincia en el Congreso. Su perfil de médico, exministro de Salud y exgobernador lo legitima en la defensa de las dos áreas más sensibles: salud y educación. Y su discurso de esta semana lo reafirmó: “Yo quiero ser un diputado que defienda a un millón y medio de misioneros”.
La Renovación no se limitó al debate nacional. Mientras tanto, la gestión provincial desplegó una serie de acciones concretas que dan cuenta de un gobierno activo y cercano. Passalacqua presentó el “Ahora Inter PyMEs”, un programa innovador que fomenta el comercio entre empresas locales y que ya había mostrado resultados exitosos en su primera edición. También lanzó el “Ahora Remedios”, un beneficio directo para jubilados y pensionados que recibirán un 15% de reintegro en la compra de medicamentos. Dos medidas distintas, con un mismo hilo conductor: atender la coyuntura económica con creatividad y sensibilidad social.
El Mercado Central de Misiones fue otro escenario donde se vio la presencia activa del Estado provincial. Allí se inauguraron 28 cámaras de frío para productores, una dependencia policial con centro de monitoreo y se dio inicio a la obra de una estación de servicio dentro del predio. “Esto es trabajo de y para los misioneros”, dijo Passalacqua, subrayando que cada acción tiene como meta sostener a quienes producen, generan empleo y necesitan seguridad y logística para crecer. El Mercado, que ya era un símbolo de la economía regional, sumó así infraestructura clave para proyectar mayor competitividad y servicios.
En el plano institucional, Puerto Iguazú fue sede de las Jornadas Nacionales e Internacionales de Ministerios Públicos. Allí, Passalacqua remarcó la autarquía y autonomía del Ministerio Público Fiscal, contempladas en el presupuesto 2026, como un paso fundamental para dotar al sistema judicial de más independencia y eficacia. El gobernador aprovechó la ocasión para insistir en la necesidad de un trabajo articulado entre instituciones, resaltando que la “infraestructura de la felicidad” no se limita a cloacas o agua potable, sino también a instituciones sólidas que den confianza y respuestas.
La semana política cerró con un gesto legislativo que se alinea con la impronta de innovación y sostenibilidad que distingue al Frente Renovador. La Cámara de Representantes sancionó la ley de chacras multiproductivas, impulsada por Carlos Rovira. La norma reconoce y promueve un modelo de producción rural integrada, combinando cultivos tradicionales con sistemas hidropónicos, alentando la diversificación, reduciendo la dependencia de agroquímicos y fortaleciendo la resiliencia frente a variaciones climáticas. La ley contempla asistencia técnica, incentivos económicos, créditos blandos, provisión de bioinsumos y conectividad satelital, consolidando a Misiones como líder en producción sustentable y de identidad local. No es una ley aislada: encaja en un ecosistema de políticas que articula educación, innovación tecnológica, Biofábrica y Escuelas de la Familia Agrícola.
En perspectiva, la semana mostró un tablero en el que la Renovación aparece cohesionada, con un pie en la gestión cotidiana y otro en la disputa nacional. Herrera se consolida como el candidato que mejor encarna la defensa de Misiones en el Congreso; Passalacqua reafirma el perfil de un gobernador activo y cercano; y Rovira marca el rumbo estratégico con leyes de futuro. Sensibilidad, firmeza, innovación y defensa de lo esencial —educación, salud, producción— definen un estilo político que, más allá de los avatares nacionales, coloca a Misiones en un sendero propio. El vicegobernador Lucas Romero Spinelli se inserta como la proyección más pulida del futuro político de Misiones en este esquema, mostrándose como un faro de continuidad en un sendero donde la política y la gestión no son compartimentos estancos, sino partes de una misma matriz de gobierno.