Continúa la toma y reclamo de la comunidad educativa de la Escuela 958 (CUISE 958), vinculado a la continuidad de la directora suplente Valeria Paraná, que fue sumariada en base a denuncias de supuestos malos tratos a alumnos que, según audios de una de las denunciantes, nunca se produjeron. De acuerdo con una de las denunciantes, la habrían amenazado con quitarle la tenencia de sus hijos y le habrían ofrecido una pensión, a cambio de que acuse a la directora suplente, a la fecha apartada de su cargo justo cuando estaba a punto de obtener un interinato.
Este lunes, los padres y madres de los 50 niños que acuden al establecimiento, organizan una olla popular, de la que participaría el propio intendente de San Antonio, Fausto Rojas. El jefe comunal se acercaría a la toma para expresar su apoyo al reclamo de los padres: la continuidad de la directora, la asignación de un cargo de maestro/a de grado y la inversión en infraestructura para el comedor escolar en la escuela del Paraje Barbacuá.
Según cuentan fuentes de Agencia Hoy, Paraná lleva 6 años ejerciendo como directora suplente y está haciendo cursos en la UNAM, por lo que podría acceder al interinato o titularidad, porque la asiste el derecho a continuidad laboral. Es la pareja de Omar Wolfart, el director titular que está jubilándose afectado por una discapacidad. Pero con las denuncias presuntamente falsas, el Consejo General de Educación emitió una resolución interviniendo la escuela y apartando de sus cargos a Paraná, que es directora suplente y maestra de grado.

Esta escuela tiene dos cargos de maestros, uno de los cuales lo ejercía Paraná, y los tutores de los alumnos reclaman un tercer cargo para que los, aproximadamente 50 niños y niñas, no estén agrupados en dos cursos con una amplia disparidad de edades. Según contó una de las madres que está en la toma, el entonces supervisor zonal Juan Carlos Morínigo se había comprometido con la asignación de un docente en esta escuela, pero no cumplió.
Pero eso no es todo, Morínigo avaló el sumario contra la docente que fue apartada de sus cargos por medio de la resolución 2136/26 del CGE. Ahora, Morínigo es Director de Educación Primaria y, por ende, responsable político de esta situación, que involucra a dirigentes de la Agrupación Dos de Octubre.
Es que según detallaron fuentes de Agencia Hoy, a Paraná y Wolfart, dirigentes de la agrupación de la que proviene la titular del CGE, Daniela López, les habrían ofrecido trabajar políticamente con un futuro candidato a intendente que enfrente a Fausto Rojas en 2027. Como se negaron, según las fuentes, los habrían amenazado y en ese contexto se firmó la resolución mencionada, perjudicando a Paraná y en base a denuncias de dudosa veracidad.
El descargo oficial de los “profesores” de la Escuela 958

De acuerdo con fuentes al tanto del conflicto y de la interna política del oficialismo en San Antonio, dos de los “profesores” que ejercen en horas especiales sin título docente, son Mara González Lemos y su hijo Diego González Lemos, son parientes directos –hermana y sobrino– de Edy González Lemos, otra docente que estaría “floja de papeles” y es referente de la Dos de Octubre en San Antonio.
Los dos primeros exigieron derecho a réplica a Agencia Hoy, luego de la revelación sobre las 41 horas especiales que acumula Mara González Lemos, como “profesora”. Señalaron que tienen título habilitante y que cuentan con formación pedagógica. Sin embargo, no informaron los números bajo los que están registrados esos supuestos “títulos habilitantes” en la oficina de Registro de Títulos del CGE.
En realidad, según fuentes consultadas por este medio, Mara González Lemos es perito mercantil y su hijo Diego es Bachiller y tiene un título de profesor de danzas folclóricas, pero que no es reconocido como título docente. Al respecto, una fuente al tanto del conflicto, explicó a Agencia Hoy, que la Junta de Clasificación y Disciplina, considera tres categorías: Docente específico; Supletorio y Habilitante.
Más allá de la discusión sobre la formación de estos “profesores”, que no está saldada, que, a una mujer con título secundario en perito mercantil, le asignen 41 horas “especiales” en una escuela rural en la que se paga un adicional por zona desfavorable del 100 o 120%, ya de por sí, mueve a la sospecha. Más aún cuando a su sobrino lo asignan como “profesor” en la misma escuela rural, a la que acuden 50 niños y sólo cuentan con dos maestros de grado.

Mara González Lemos acumula unas 41 horas “especiales” en el establecimiento de San Antonio, siendo perito mercantil (secundario), aunque según ella es “Técnico Docente Asistente”. El CGE la designó en los siguientes cargos en la Escuela 958:
*Titular en 8 horas como profesora de “Educación Artística Plástica” (Res. 1619/19 – plaza laboral 594710);
*Interina en 8 horas como profesora de “Cooperativismo” (Res. 6839/19 – plaza laboral 598672);
*Interina en 8 horas como profesora de “Cooperativismo” (Res. 261/24 – plaza laboral 625508);
*Titular en 8 horas de como profesora de “Tecnología” (Res. 1619/19 – plaza laboral 594708);
*Interina en 2 horas como profesora de “Cocina y Nutrición” (Res. 6839/19 – plaza laboral 598671);
*Interina en 7 horas como profesora de “Cocina y Nutrición” (Res. 261/24 – plaza laboral 625509)
En tanto, su sobrino Diego González Lemos, siendo bachiller (secundario), profesor de danzas folclóricas y “Técnico Docente Asistente”, lo nombraron como titular en 6 horas (primarias) como profesor de “Huerta” (Res. 6825/19 – plaza laboral 599233) Es decir, es un profesor de danzas folclóricas enseñando “Huerta”.
Vale aclarar que en el derecho a réplica, madre e hijo no presentaron públicamente la documentación sobre los títulos de “Técnico Docente Asistente”: qué institución los otorgó, cuál es el perfil profesional, cuándo se recibieron, cuál es la currícula, si la formación los habilita a dictar clases de Huerta, Cooperativismo, Educación Artística, Cooperativismo y Cocina y Nutrición.

Un referente docente de ATE (Asociación de Trabajadores del Estado), el secretario de formación de la Seccional 30 de Eldorado, que acompaña el reclamo de la comunidad de la Escuela 958, es Fabián Martínez, un profesor de historia que brindó detalles sobre el conflicto en curso. “El cargo de maestro que se está pidiendo no es plata, porque es simplemente una reducción de un docente. O sea que el costo es cero. Y con respecto al comedor es hacer un techo y las paredes que los padres mismos construyen acá”, explicó.
“Es decir, arena, cemento y chapas. La mano de obra la ponen los padres mismos. En ese tipo de escuela barbuaca que está alindando con el parque provincial uruguay, donde la gente acá hace todo, está presente”, subrayó el docente.
Con relación a las denuncias contra la directora Paraná, “son dos madres las que las hicieron y una se terminó retractándose con nosotros. Pidió disculpas, dijo que la amenazaron que le iban a atacar a los hijos, que le prometieron una pensión y que le dejaron tirada”, contó Martínez.
“Estamos acá como sindicalistas y jamás defenderíamos a un docente que tenga algún tipo de abuso con un alumno. Lo que pasa es que uno está acá, viene y mira y son la comunidad de 40-50 familias y las 40-50 familias, están acá”, insistió el profesor.

Asimismo, Fabián puso de relieve la legitimidad de la lucha de esta comunidad educativa. “Lo que nos tiene preocupado de la cuestión docente, además esta escuela luchó para construir el edificio y que se forme la escuela. Los padres ya tuvieron que luchar durante muchos años y cuando lo lograron, se sintieron cómodos con esta cuestión, por eso la distiende, siente que las cosas andan”, contó Martínez.
“En este marco es que sucede todo esto, hay una comunidad que tiene gimnasia de lucha, que sabe lo que quiere, participa de muchos conflictos como este. Nunca había visto una comunidad que esté tan cerrada, en torno a la figura de una docente. Y eso no pasa porque sí. Se construye, porque hay un trabajo hecho”, subrayó el docente.
Por último, Fabián pareció apuntar, tangencialmente, a la situación que involucra a los González Lemos. Según el docente, hay “gente sin título” designada en cargos docentes, que, “después, para poder sostener su trabajo, como están flojos de papeles, dicen y hacen cualquier cosa. Acá es una costumbre de vieja data. No es la primera gestión (en el CGE) que acomoda a gente sin título y que después son carne de cañón para para cualquier cosa”, denunció.