La investigación contra Manuel Adorni por presunto
enriquecimiento ilícito avanzó este viernes con la entrega de un informe
contable que detectó inconsistencias en la evolución patrimonial del exjefe de
Gabinete y de su esposa, Bettina Angeletti.
El fiscal federal Gerardo Pollicita recibió el análisis de
la Dirección General de Asesoramiento Financiero en las Investigaciones (DAFI),
un organismo especializado del Ministerio Público Fiscal. El trabajo contrastó
los ingresos declarados por la pareja con sus bienes, ahorros, inversiones,
deudas y gastos.
El estudio reconstruyó los movimientos patrimoniales desde
diciembre de 2023 y marcó los puntos que no cuentan con una explicación
suficiente. La fiscalía considera el documento una pieza central para definir
los próximos pasos de la causa.
Pollicita y su equipo analizarán el informe durante la feria judicial de invierno. Los investigadores buscarán encuadrar jurídicamente las inconsistencias y revisar las "zonas grises" identificadas por los especialistas.
Una vez retomada la actividad en Comodoro Py, durante los
primeros días de agosto, el fiscal podría enviarle a Adorni un requerimiento de
justificación patrimonial. Esa intimación le daría la oportunidad de explicar
el origen de los fondos observados antes de una eventual citación a
indagatoria.
Sería la primera vez que el exfuncionario debería responder
formalmente por sus movimientos patrimoniales. Su abogado, Matías Ledesma,
participó hasta ahora de las declaraciones y demás instancias del expediente,
aunque sin presentar una explicación judicial sobre los números cuestionados.
Si la respuesta resultara insuficiente, Pollicita podría
solicitar la indagatoria. La decisión final sobre una convocatoria
corresponderá al juez federal Ariel Lijo.
La DAFI examinó año por año la composición y la evolución de los bienes, las inversiones, los créditos y las deudas de Adorni y Angeletti. También rastreó el origen de los ingresos, los préstamos, las ventas de activos, las conversiones de moneda y las acreditaciones realizadas por terceros.
Otro capítulo reconstruyó los gastos corrientes y
extraordinarios, los pagos en efectivo o moneda extranjera y la cancelación de
obligaciones. Los peritos confrontaron esos movimientos con las
disponibilidades declaradas por la pareja.
El análisis también comparó las declaraciones juradas
originales y sus rectificaciones. En ese punto, evaluó los cambios en la
composición y valuación de activos y pasivos, además de los bienes incorporados
mediante correcciones posteriores.
La revisión alcanzó la operatoria en criptomonedas y
billeteras virtuales, con un rastreo de depósitos, retiros, compras, ventas,
intercambios y transferencias. Esos datos fueron cruzados con la información
bancaria, bursátil y fiscal.
El informe cerró con una ecuación patrimonial anual y otra
acumulada. El cálculo enfrentó los ingresos lícitos y las disponibilidades
iniciales con las compras de bienes, los consumos, los gastos y la cancelación
de deudas.
Desde el inicio de la causa, los investigadores recopilaron información sobre compras, refacciones de propiedades, viajes y otras adquisiciones atribuidas a la familia Adorni. Testigos aportaron facturas, remitos y conversaciones que fueron incorporados al expediente.
La fiscalía procura determinar si ese nivel de gastos pudo
sostenerse con los ingresos declarados. Por ese motivo, encargó a la DAFI una
reconstrucción integral que permitiera detectar operaciones sin respaldo o
partidas cuya procedencia no quedó acreditada.
Adorni sostuvo hasta ahora que contaba con dinero no declarado proveniente de una inversión de USD 200.000 en Bitcoin, realizada entre 2013 y 2014, que le habría reportado una ganancia de USD 500.000. Esa explicación deberá ser contrastada con las conclusiones técnicas del informe si la fiscalía formaliza el pedido de justificación patrimonial.
Fuente: BAE