En la previa del esperado doblete que Oasis ofrecerá este
fin de semana en el Monumental, otra figura internacional volvió a poner a la
Bombonera en el centro de todas las miradas. Noel Gallagher, el mayor de los
hermanos que integran la legendaria banda británica, pasó por el templo azul y
oro y desató el entusiasmo de los hinchas que se encontraban en el lugar.
El artista llegó al país para los recitales del sábado y
domingo, y en un rato libre decidió visitar el estadio del Xeneize, donde
incluso se dio el gusto de pararse sobre el césped.
El paso de celebridades por la cancha de Boca ya es
costumbre, algo que quedó a la vista en el reciente Superclásico con la
presencia de Dua Lipa. El estadio de Brandsen 805 es un imán para extranjeros:
su mística, esa “aura” que —como contó Ander Herrera— se construyó con décadas
de historia, convierte al escenario en una especie de peregrinaje obligado para
turistas y famosos.
Gallagher no hizo más que sumarse nuevamente a esa
tradición, porque no fue su debut: en 2016 ya había estado junto al plantel que
por entonces tenía a Carlos Tevez como emblema. Acompañado por personal del
club y miembros de su equipo —aunque sin su hermano Liam—, el mayor de los
Gallagher caminó por los márgenes de la cancha, saludó a todos los presentes y
se mostró de excelente ánimo.
Su visita se dio en un clima distendido, en medio del
revuelo que significa la reunión de Oasis después de años de distancia y
conflictos internos que mantenían a los fanáticos sin esperanzas. El
reencuentro, ahora convertido en una gira global, generó una enorme expectativa
en Argentina, uno de los países donde la banda siempre tuvo una recepción
multitudinaria.
Noel actuará el 15 y 16 de noviembre en el Monumental,
fechas que agotaron entradas en tiempo récord y que tendrán asistencia de
público de todo el país. Sin embargo, pese a su entusiasmo por La Bombonera,
esta vez no podrá volver a verla en pleno partido: su recital del domingo
coincide con el duelo entre Boca y Tigre por el cierre del Clausura, una
circunstancia que lo deja sin margen para regresar al estadio en su versión más
encendida, con hinchas, colores y equipo en acción.