El presidente Javier Milei ratificó a
los otros dos vértices del "triángulo de hierro", su hermana Karina
Milei y su asesor Santiago Caputo, mientras que continúa la incertidumbre sobre
si el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, se mantendrá en el cargo para la
segunda etapa del mandato de la gestión libertaria.
En la reciente entrevista televisiva que
brindó, la primera post triunfo electoral, el mandatario reivindicó a Karina
Milei y a Santiago Caputo y hasta negó las tensiones existentes entre ambos,
mientras que no dio precisiones sobre el futuro de Francos.
El domingo a la noche, en el discurso en
el comando de campaña libertario, el Presidente destacó la figura de Francos a
poco de iniciar su mensaje, lo que parecía un fuerte gesto de respaldo, pero
luego felicitó uno por uno a todos los integrantes de su Gabinete, incluso al
ex canciller Gerardo Werthein, quien le renunció pocos días antes de los
comicios generando un fuerte malestar en la filas libertarias.
Se daba por hecho que habría una
reconfiguración profunda del Gabinete, con más cambios más allá de los dos
obligados por los desembarcos de Patricia Bullrich y Luis Petri en el Congreso
nacional, frente a un magro resultado electoral de La Libertad Avanza, a fin de
"relanzar" la gestión.
Pero tras el sorpresivo triunfo del
domingo, el propio Milei confirmó que esperará al 10 diciembre para decidir e
implementar esos cambios.
Como en el fútbol, si "equipo que
gana no se toca", hasta qué punto el presidente reacomodará su equipo de
colaboradores ahora es un interrogante. Ya no queda del todo claro si Santiago
Caputo al final desembarcará con un cargo formal en el Gabinete en medio de los
rumores que lo mencionaban como posible sucesor de Francos.
No obstante, Milei podría disponer un
movimiento en esa línea, más que nada para aplacar las internas libertarias: algunos
funcionarios no están cómodos con la función que ejerce Caputo desde las
sombras y reclaman que tenga un cargo formal. Según supo Noticas Argentinas, al
menos tres ministros se lo pidieron al presidente y Francos directamente lo
hizo en público en una reciente entrevista.
La rotunda victorial libertaria modificó
a tanto el escenario que, hasta la salida de Mariano Cúneo Libarona del
Ministerio de Justicia, que la había dado por hecha el propio funcionario
aludiendo a motivos de salud, podría reverse.
En Seguridad está todo dado para que la
número dos de Bullrich, Alejandra Monteoliva, quede a cargo de la cartera. La
senadora electa le había hecho saber meses atrás a Milei que ese era su deseo y
su contundente triunfo en la Ciudad tendría como correlato que su dirigente de
confianza la reemplace.
Lo cierto es que el clima de pesimismo
que imperaba antes de la votación del domingo hacía hincapié en problemas de
gestión y de la necesidad de "oxigenar" el Gabinete, pero el triunfo
electoral corrió del eje a los colaboradores del mandatario y se centró ahora
sobre el Congreso nacional y los gobernadores, adonde el oficialismo apuntará
todos sus esfuerzos para sacar las leyes de reformas que tanto anhela.
De hecho, la vacante que se deberá cubrir en el Ministerio de Defensa y algún otro lugar más que podría definir el presidente podrían formar parte de las negociaciones con los gobernadores dialoguistas como parte de los acuerdos parlamentarios que se impulsarán para avanzar con las "reformas de segunda generación" que busca el Ejecutivo.
Fuente: NA