Este viernes se confirmó el fallecimiento de Laura Esther Delmas (63), la mujer que el pasado 6 de enero se prendió fuego en el interior de la comisaría de Campo Grande, acusando a los uniformados de “lastimar” a su hijo. La víctima había sufrido quemaduras graves en al menos el 35% de su cuerpo y se encontraba internada en la unidad de terapia intensiva del Hospital Samic de Oberá, donde finalmente murió. El fallecimiento se produjo este jueves, aunque no hubo un parte oficial difundido por el centro de salud.
Eran las 6.37 hs. del martes 6 de enero cuando las cámaras de seguridad de la Comisaría muestran ingresar a Delmas, que alcanza a decir una breve frase antes de incendiarse. Habría dicho “ustedes tuvieron que lastimar a mi hijo y lo ultrajaron”, haciendo referencia a una detención que se había producido previamente.
Si bien no se distingue con exactitud lo que dice Delmas antes de prenderse fuego “a lo bonzo”, sí se alcanza a precisar las palabras “ustedes”, “lastimar” y “mi hijo”. La uniformada que estaba frente a la mujer, alcanzó a decir, “¿qué pasó doña?”, antes de que se desaten las llamas. Como estaba a varios metros de distancia fue imposible impedir las autolesiones, aunque los uniformados le arrojaron agua en lugar de cubrirla con una manta para ahogar las llamas, o usar un extintor.

En diálogo con Agencia Hoy, Nicolás, otro de los hijos de Delmas, contó que su madre atravesaba una depresión por la muerte de su padre, hace una década, aunque no estaba medicada y en el día previo al incidente, no hubo ningún indicio que anticipara el suicidio. Asimismo, el joven confirmó que el fin de semana anterior, entre el 2 y el 4 de enero, su hermano estuvo detenido en la comisaría.
Según Nicolás, su madre “no estaba medicada”, sino que se encontraba afligida por la detención de su hermano, que habría visto involucrado en una gresca y habría sido golpeado por otros presos, durante su confinamiento.
Consultado por este medio, sobre las palabras que se la escucha decir a Delmas antes de prenderse fuego dentro de la comisaría, Nicolás explicó: “el video no lo vi, pero mi hermano había caído preso un fin de semana, por una gresca. Lo fueron a buscar dos días después porque se viralizó el video y la jueza actuó oficio y decidió meter presos [a los que] estaban en el video”, sostuvo.
“No sé qué es lo que pasó. Con mi hermano no tengo mucho diálogo, creo que lo encerraron en una celda con otros presos que lo golpearon y mi vieja tomó conocimiento de eso e hizo lo que hizo”, detalló Nicolás, sobre el contexto previo a las graves autolesiones que derivaron en la muerte de Delmas.

Por otra parte, Nicolás reveló que su familia no recibió ningún tipo de asistencia o comunicación por parte del Ministerio de Gobierno, de la Línea 137, de la Subsecretaría de la Mujer, de la Comisión Provincial de Prevención de Torturas de Misiones, o del Estado provincial y municipal, en general.
“Nadie, ni el Ministerio de Gobierno, nadie del Estado; nada, cero ayuda. No, la verdad es que nada de nadie [se comunicó] Desde ese día yo solo me voy manejando. Todos los días es viajar de Campo Grande a Oberá”, confió el joven, sobre sus visitas diarias al Hospital Samic de Oberá, donde está hospitalizada la mujer.
Con el deceso, por disposición del Juzgado de Instrucción Uno de Oberá, el cadáver fue remitido a la morgue judicial de Posadas para la correspondiente autopsia.
Entró a una comisaría empapada en alcohol y se prendió fuego