Se desplomó la producción yerbatera en Misiones según las estadísticas oficiales del Instituto Nacional de la Yerba Mate, que muestran que en 2025, ingresaron más de 174.675.577 kilos de hoja verde, y en lo que va de 2026, con la cosecha gruesa culminada, apenas ingresaron 151.910.206 kilos.
“El ingreso de materia prima a los establecimientos de secanza permite observar el avance de cosecha en la región productora. Los datos correspondientes a las declaraciones juradas presentadas por los operadores ante el INYM indican que entre los meses de enero-abril fueron procesados 151.910.206 Kilogramos de hoja verde”, sostiene el informe del instituto, dando cuenta de un desplome productivo de 22.765.371 kilos de materia prima.
Consultado por Agencia Hoy, el referente agrario y extitular de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM) Cristian Klingbeil explicó que el proceso se debe a una combinación de cuestiones climáticas, caída de precios productivos y aumento en el costo de producción, en particular, en combustibles y fertilizantes.
Las estadísticas oficiales del INYM, muestran cosechas muy reducidas en 2022 y 2023, debido a la pandemia del COVID y a la sequía histórica de aquellos años, y un repunte y cosecha récord en 2024, que coincidió con factores climáticos y con la devaluación del peso, en torno al 118%, una de las primeras medidas del gobierno de Javier Milei.
En la administración del gobierno de Milei, “se puede tener los dos picos, el pico máximo de cosecha y el pico mínimo capaz de los últimos diez años. Me parece que estamos ante la posibilidad de tener la cosecha más baja en los últimos diez años. En el 2024 se dio que, en los años anteriores, el precio de la yerba no era el mejor, pero obviamente estábamos mejor que ahora”, remarcó Klingbeil.
“Entonces la gente de la colonia invertía, mantenía el yerbal, hacía replante y se vio que el clima después acompañó. Eso hizo que tengamos la cosecha récord, en 2024. Ahora se puede dar todo lo contrario”, comentó el referente agrario.

De acuerdo con Klingbeil, la caída en la producción que se podría consumar este año, obedece a diversos factores, entre ellos, la desinversión en una producción que se caracteriza por una amplia mayoría de minifundios. “Primer factor, cuestión climática. Segundo, inversión en la chacra. No se invierte. Al productor no le sobra un mango para invertir en la chacra. Menos fertilización, más feo los yerbales, menos rendimiento, y menos tareferos”, explicó el referente.
Sobre este último punto, Klingbeil advirtió que nunca había pasado en Misiones, que exista “menos mano de obra. En años anteriores teníamos el problema que la gente no quería trabajar en blanco. Ahora directamente hay una escasez importante de cosecha. Hasta ahora no fue notorio porque el ritmo de cosecha era por debajo de los 40 a 30 millones de kilos por mes”.
“Ahora, cuando debería ser los meses de superación de los 100, 130 millones de kilos, se va a ver la limitación de obreros que hay por los que se fueron a Brasil y los otros que fueron a salir a buscar otra changa porque la tarefa no deja ni para el chicle”, resumió Klingbeil.
En este sentido, sobre la falta de rentabilidad de la tarefa en el contexto vigente de la desregulación del mercado yerbatero, producto del DNU 70/23 entre otras medidas del gobierno de Milei, el referente contó: “un tarefero que labure a pleno todo el día, a duras penas llega a 25 mil pesos en el día. Cuando consigue una changa para ayudar a la construcción que saca 35 mil pesos, el tarefero no duda cinco minutos y eso se va”, sostuvo.
En su descripción del proceso, Klingbeil insistió en que muchos productores no están cosechando por la falta de rentabilidad, pese a que, por cuestiones climáticas, deberían acelerar la cosecha, para no perder materia prima.
“Ahora lo que está pasando es que, después de un verano donde no fue de lluvias normales, y lugares tuvieron padecimientos fuertes, sequía, hasta mortandad de plantas, en la zona centro, desde el domingo a la mañana y hasta ayer a las 2 de la tarde no hubo sol. Entonces hubo humedad, neblina, alguna llovizna. Y eso está acelerando el proceso de caída de hojas en las plantas de yerba de una manera impresionante”, contó Klingbeil.
De acuerdo con el referente, ese proceso “también va a repercutir en los números finales de la cosecha. Ahora que se tiene que meter acelerador, muchos productores también no están haciendo la yerba porque no les sobra nada. Si te dejan a vos 70 pesos por kilo en planta y encima tenés que hacerte cargo de todos los impuestos y un cheque todavía a 90 días, o más, muchos dicen ‘no lo voy a estar engordando a los tipos que nos están exprimiendo hasta que no podamos más’”, confió Klingbeil.
“Entonces muchos deciden directamente también no cosechar. Así que va a estar preocupante y va a ser toda una incógnita, cómo va a cerrar el final de zafra con los kilos. Pero me parece que, parece que va a ser uno de los más bajos de los últimos 10 años”, insistió el extitular de APAM.
Por otra parte, Klingbeil anticipó que esta caída en la producción, podría derivar en un aumento en los precios de la hoja verde. “Los molineros explotaron demasiado a los productores, abusaron. Creyeron que tenían ‘la vaca atada’ y tiraron el precio (productivo) abajo. No subieron lo que debería haber subido y ahora la yerba va a subir, por faltante”, consideró.
“Aunque hablen de que tienen mucho stock. Yo estoy escuchando que hay molinos que salieron a pedirle los secaderos que le laboren un 30-40 % más de yerba canchada, sin mejorar el precio, pero le piden que haga más kilos. Así que si están pidiendo que le haga más kilos es porque están viendo que no hay el stock o la reposición que van a necesitar o que deberían tener para estar cómodos”, reveló Klingbeil.
En paralelo, de acuerdo con este referente agrario, “el otro problema que va a haber es que no hay yerba importada que suplante lo que pueda faltar acá, por una simple razón: Brasil y Paraguay son vecinos, y todos padecimos el mismo clima. Así que pueden tener un poquito más disposición de gente para cosechar a yerba, pero en precio ya está más cara la yerba canchada de Paraguay y Brasil, que la nuestra”, precisó.
“Así que están bastante acorralados, para mí, los que se creían que la tenían para pasar tranquilos. Creo que dentro de los próximos meses puede empezar a dar un aumento del precio de la hoja verde, pero ya va a ser tarde, porque está impactando el clima”, aseveró Klingbeil, quien insistió en que este clima favorece la caída de hoja verde en las plantaciones.
Por último, Klingbeil resumió: “planta pelada (de hojas) es planta no se cosecha. Entonces no tenés para exprimir al productor, si el productor no tiene (hoja verde) para mal venderte o regalarte”.