Este miércoles, el cura párroco Daniel Pesce, dialogó con LT4 y Agencia Hoy sobre los números de la pobreza, que según el INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) descendió a un 28% en el segundo semestre del 2025, un dato oficial que no se condice con el incremento de la demanda en comedores comunitarios, la caída del empleo y del consumo de alimentos, que se da en paralelo con un proceso de ruptura del tejido social.
Asimismo, Pesce llamó la atención sobre los “bochornosos” casos de corrupción que “gracias a Dios” están saliendo a la luz y que desnudan una incongruencia muy marcada entre un discurso oficial que sostiene que el “ajuste” del Gobierno de Javier Milei, lo paga “la casta política”, y las múltiples causas por enriquecimiento ilícito que salpican a los principales funcionarios libertarios, como el Jefe de Gabinete Manuel Adorni y la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei.
“(Se) empieza a romper el tejido social, empieza a romperse también por medio del consumo (de sustancias) a las personas adultas y quedan desprotegidos muchísimos menores que si bien tienen alguna casilla, alguna casa, deambulan por la ciudad, deambulan por los barrios, obviamente que totalmente desplazado del sistema educativo”, advirtió Pesce sobre el incremento de los menores de edad en situación de vulnerabilidad social.
Repreguntado sobre el incremento en la demanda en comedores comunitarios, Pesce explicó que en Misiones, “manejamos entre un 30 y 35 % de incremento de personas mayores de edad que comienzan a acercarse a lugares de asistencia; dígase refugios, dígase comedores o centros barriales. Y entre un 25 y 30% los que son menores de edad”, precisó.
“¿Y por qué es menor el número de infantes que van a estos lugares? Porque en muchos lugares, está contenida la merienda escolar o algún sustento alimenticio en las instituciones educativas públicas. Lo que habla del incremento es justamente en la deserción escolar. Entonces, al desertar escolarmente (los niños) quedan sin esa protección alimentaria. Esto es una (medición) que hemos hecho con algunas organizaciones sociales, porcentualmente en lo que cada uno está recibiendo. No hay un estudio, tampoco quiero ser claro con eso, no que quiero poner acá el fallo de sociólogo, porque no lo tengo. Es un poco la realidad que vamos palpando”, puntualizó.
Por otra parte, como integrante de la organización del Hogar de Cristo, a nivel país, Pesce aclaró que “los índices en el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires) sobre todo, son mucho más grandes. Sobre todo en sectores como La Matanza, Lomas de Zamora, donde la aglomeración en esas ciudades y villas es mucho mayor que la que tenemos acá”, sostuvo.
Sin entrar en controversias sobre cómo mide la pobreza el INDEC intervenido por el gobierno de Javier Milei desde enero, Pesce insistió en que “la medición que hace la UCA (Universidad Católica Argentina) es muy distante de lo que hace el INDEC. Eso también es un dato como para contestar o comparar. Y por otro lado, nosotros en lo que palpamos en la realidad cotidiana no vemos el descenso de la pobreza. Al contrario, vemos incluso una precarización de la vida alimentaria de las familias, que no recurren a los centros asistenciales o a los centros comunitarios”, advirtió.
“Se está reduciendo la ingesta de carne, la ingesta de leche, se está pasando de esa ingesta proteica de carne necesaria, a mucho más consumo de harina. Eso se ve en las familias. Esto es algo que viene hace rato. Se está incrementando, lo que significa que el problema no nació ayer. Nosotros, los centros barriles lo tenemos hace diez años en el país”, analizó Pesce.
Y amplió: “(la pobreza) es una realidad que se incrementa, pero de repente, pudiese ser, yo no lo sé y no tengo pruebas para decirlo, pero que ya ha pasado en otras épocas de la historia reciente de Argentina, donde se utilizan estos mecanismos, estos entes (el INDEC) que debiesen de ser autárquicos, para sostener un relato necesario para la opinión pública”, reflexionó, poniendo en entredicho los datos del INDEC libertario.
Repreguntado sobre cómo interpretan desde la Iglesia, los múltiples casos de corrupción en el Estado que se están conociendo en el último tiempo, Pesce aclaró que a título personal, considera que es un problema sistémico del actual gobierno. “A mí particularmente, cuando políticos y no políticos hablan tanto de la honestidad, (pienso que) en algún lado están metiendo la mano en el bolsillo. Uno cuando es honesto, no necesita levantar tanta bandera y hacer tanta espuma, en general digo, en la vida común y ordinaria”, expresó.
En esta línea, Pesce recordó que el actual gobierno de Milei se presentó “desde la bandera del moralismo, de la ética”, pero ahora, “se ven todos estos casos que son bochornosos. Hasta que a mí me da la impresión, es como que pasamos de un tema al otro y ya nos hemos olvidado del escándalo del Andis (Agencia Nacional de Discapacidad), por ejemplo. Ahora está muy fuerte el tema con el jefe de gabinete (Manuel Adorni) y toda esta corruptela que lo rodea, pero yo creo o percibo que la corrupción es sistémica en este gobierno, es sistémica y es bochornosa”, fustigó.
“Porque hablar de tanto ajuste, de tanto recorte, de quitar pensiones, de meterse con lo más frágil de la sociedad que son los jubilados, que son los discapacitados, y vemos este desfile bochornoso, inmoral y antiético que está saliendo a la luz, y gracias a Dios que sale a la luz”, se lamentó Pesce, poniendo en relación las causas por enriquecimiento ilícito, estafas y coimas, con el reclamo oficial de aceptar el ajuste y la carestía.
Por último, el cura cuestionó el posicionamiento de algunos comunicadores que defienden al gobierno de Milei, por estar ideológicamente alineados con el actual oficialismo. “Es de una mentalidad supina, de tantos comunicadores que pretenden no ver lo que está ocurriendo, ¿no? Comunicadores digo a nivel nacional que uno a veces sigue por redes sociales y vos decís: ‘hermano, no podés defender esto’. Lo que está mal está mal sea del partido que sea”.